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VIH ABC ABC Lluis Pasqual, con Lorca f -Señor. ¿Qué? -Ahí está El público. -Que espere. (La escena queda a oscuras. La obra se ha paralizado y un foco concentra toda la atención sobre el director. Suena, solemne y delicada al tiempo, una voz en off que sitúa ál espectador. -Lluis Pasqual, director de escena. Nacido en Reus, Tarragona, en 1951. Fundador en 1976 del Teatre Lliure, dirige actualmente el Centro Despacho del director. El director sentado. Viste jersey de Dramático Nacional. Entre sus últilana. A su espalda, un gran retrato de Federico. Varios libros mos montajes destacan La vida del- entré los que asoman un texto de Giorgio Strehier y otro, Rey Eduardo ll. de Inglaterra, Luces grueso y de tapas duras, en cuyo lomo se lee El mundo de la de Bohemia y Diálogo del amargo música- pueblan un largo estante detrás de su silla. En los (las tres con el CDN) y Un deis ulanaqueles descansan, además, revistas de teatro, papeles, tims vespres de Carnaval (con el fotografías, algún que otro cartel enrollado, y un pequeño Teatre Lliure) Actualmente prepara equipo de alta fidelidad. Sobre su mesa, amplia, despejada en el estreno en España- tras presensu centro y poblada de libretos, carpetas y revistas tarlo en M i l á n- d e El público, de García Lorca, -y nuevas producción seguir aprendiendo dónde y con (El director, tras beber; un sorbo nes de Trittico, ie Puccini, para el quién, pudiera enseñarme. de té, se levanta y toma det estante Teatro de La Zarzuela, y de Fals (Sobre la pared del fondo se el libro de. Giorgio Strehier ya mentaff, de Verdi, para el Teatro Real proyectan dos letreros, uno a cada cionado. Pasea por escena miende Bruselas. lado del director: Teatre Lliure y tras, iluminado cenitalmente, aparece por la izquierda una figura que (El director, agazapado tras de su Centro. Dramático Nacional Llegamos a lo que son las dos quiere representar al director- italiamesa, levanta el rostrayse dirige a los espectadores. Hay en su monó- etapas más importantes cíe mi vida: -no. El director, con el libro en la logo, sobrio y enunciado con voz primero, el Lliure, que lo sigue sien- mano, se queda mirando al nuevo profunda y- reposada, largos silen- do, y; después, como una interpola- personaje y prosigue su monólogo. cios. Durante su parlamento echa el ción; como lo segundo más impor- A lo largo de mi carrera he tecuerpo hacia atrás y hacia delante tante para mí, el Centro Dramático nido la suerte de encontrarme con respectivamente, mesa su cabello Nacional. gente de la que he podido aprender rizado y hunde con frecuencia su (Mientras el director pronuncie las muchísimo. Algunos eran del muncabeza entre los hombros. próximas palabras, se irá esfuman- do del teatro; otros no. Dentro de- Y o entré en el teatro como do el letrero del Centro Dramático aquéllos hay tres nombres fundacasi todos... Por casualidad. Hice Nacional, adquiriendo mayor intensi- mentales: Fabiá Puigserver, Nuria Espert y Giorgio Strehier; gentes obras en el colegio y luego estuve dad el del Teatre Lliure. en un grupo independiente. Des- El Lliure es una experiencia que pasaron de ser maestros a ser pués, y ya de una manera cons- única, un teatro escuela donde he amigos. De Strehier he aprendido ciente, estudié en escuelas de tea- podido aprender mis dos oficios, mucho, sin que ello marque de una tro. También empecé a dirigir por qué; de alguna manera se comple- manera estética mis espectáculos casualidad; por casualidad y porque mentan: la de director de escena y (hasta el punto que yo pueda saberme gustaba, evidentemente. Y de la de gestor público. El Lliure sigue lo, naturalmente) porque uno de los ahí hasta ahora. Siempre intenté siendo la alternativa de teatro públi- consejos que siempre da Strehier co, desdé una iniciativa privada ¡es: mantente fiel a ti mismo Me más válida que hay en España. (El ha marcado, sobre todo, su implicadirector guarda un largo silencio y ción vital y humana con el teatro. afirma, categórico y definitivo. Es (Se dirige a la mesa y se sienta. Hay dos maestros en el teatro eurouna manera de hacer teatro. peo, que son cara y cruz de una misma moneda: Strehier y Peter Brook. Hay también magníficos di- I Maruchi León: Julieta está escrita en colores Lo primero que se ha sabido de Maruchi León es cómo ha llegado hasta el papel de Julieta en El público, su abordaje a Lluis Pasqual y su afirmación rotunda: Yo soy Julieta. Pero una vez vestida con su papel, ella esquiva suavemente- abriendo vivamente sus luminosos o j o s- toda referencia a aquella anécdota: ¿Qué más da... Lo importante ahora es el papel, mi interpretación. Extremeña, estudiante de Arte Dramático en Madrid, Maruchi León se enfrenta por primera vez, profesionalmente, con el público (el del patio de butacas) Como Afcón, piensa que éste no debe venir a verla como va normalmente al teatro. La obra ha de verse como una alucinación colectiva De su Julieta- ¡qué difícil es hablar de un personaje! -dice Maruchi León que está escrita en co- lores, y en cada frase tienes que estar buscando el tono preciso, la entonación adecuada, porque cada palabra tiene una importancia fundamental. Lorca la resucita para decir lo que ella quiere gritar al mundo: que a pesar de que le han utilizado para afirmar que el amor verdadero no existe, ella sigue creyendo en él Se ha dicho que la obra es difícil de entender. Creo que no hay que intentar comprenderla con el entendimiento. Habla de dos cosas, el amor y el teatro, que no tienen una explicación llamémosle racional... pero que son algo ma- ra- vi- llo- so, como la obra.