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10 enero- 1987 ABC ABC V El estreno de El público El estreno en España de El Público, de Federico García Lorca, es uno de los acontecimientos de la temporada teatral. El poeta concluyó la primera versión de su obra eJ 22 de agosto de 1930, fecha del único manuscrito conservado. Texto difícil, hermético muchas veces, forma parte, en unión de Así que OR qué no decir valientemente que el teatro completo de Federico García Lorca es La casa de Bernarda Alba Podemos decirlo, si tenemos consciencia de que ei resto del teatro de Lorca vale muchísimo, pero, en su corta vida de poeta, todo su teatro en progresión culmina en la creación de algo que hoy nos parece familiar y respetable, algo que ha vertido cántaros de ensayismo y literatura, de fervor político; por la fascinación de ese objeto han vibrado y están vibrando los nervios de muchas actrices famosas o desconocidas, algo que podríamos llamar una tragedia oscura bajo el sol: La casa de Bernarda Alba Una tragedia de todos los tiempos, porque el talento poético de Lorca, ceñido a una realidad ambiental muy específica, lleva a esos personajes vulgares hasta la categoría de emblemas. Esa tragedia está, al mismo tiempo, como atravesada por un dardo de sexualidad enconada, que la embruja, le da magnitud de sabat de hechiceras, de coro exorcizador, de ceremonial iniciático. En La casa de Bernarda se invocan a todas las mujeres funestas, hijas de las ruinas de sus pueblos, las sufridas y vengativas Medeas, las cerebrales euménides, las desaladas bacantes. Todo en un clima de pozo profundo, encalado como un sepulcro; el mundo de Perséfone. Esto que digo no es vulgar chicoleo crítico- mitológico a esta excepcional tragedia moderna, es que esto todo esto está metido como accésit trágica en el espíritu de su autor y se hace reconocible, palpable en la obra. En cuanto se hace un poco de análisis, salta a la vista. Como las tragedias clásicas, se desarrolla en un medio áulico, en el reino de Bernarda Alba. Y también en un medio exótico y mítico temporal. El mundo de Bernarda es un mundo de ritos y de tabúes y la tensión trágica hace que los menores detalles tengan el valor de fetiches malignos. No soy de los que piensan que su lamentable asesinato favoreció la fama del autor por vía de la propaganda política. Cuando yo era un crío, ya sentía a pasen cinco años, de lo que el autor llamaba sus comedias imposibles En ellas aseguraba en 1936 que se encontraba su verdadero propósito como dramaturgo. Por su audacia temática y escénica, El Público se anticipa al llamado teatro del absurdo y sigue siendo hoy una obra de vanguardia. más familiar al hombre culto europeo, como lo eran las profundas ciudades de Italia y Arabia y el Oriente de ojos oblicuos. La Andalucía del tiempo de Lorca tenía mayor virginidad y era, en el fondo, más dramática y más agresiva de lo que se suponía. Una prueba fue lá guerra civil y el propio asesinato de Lorca. He aquí el secreto. Lorca es el poeta- testigo de excepción, pero lo es de un clima existencia! para la mentalidad culta europea, violento, excitante y mágico como un país exótico de leyenda. Lo era para el propio Lorca, que había dado un salto de muchas zancadas distanciándose en la cultura, entroncando su lenguaje con el del simbolismo francés y el surrealismo, para enfatizarla poéticamente desde un plano superior. Cosa que no hacían los poetas pintorescos ni los epigónicos y decadentes. La diferencia que distinguía a Lorea, esa superioridad cultural, le debió crear fobias irracionales por parte de los iguales ofendidos que lo llevaron al barranco de Viznar. Muere a manos de los salvajes, a manos de las fuerzas más oscuras del país que estaba exaltando. Lorca se inclinó demasiado sobre el pozo de Perséfone o miró demasiado fascinado una serpiente que le escupió su veneno y que le atraía como una tentación y una religión. No se puede hacer una tragedia como La casa de Bernarda sin estar en la tragedia, iniciado visceralmente en ella, y, al mismo tiempo, muy por encima, en el plano más sofisticado de la evolución en el lenguaje poético. Eso y no la propaganda política es lo que convenció a los públicos de todo el mundo civilizado, que es en puridad mundo occidentalizado del valor real y del atractivo sensual y místico de La casa de Bernarda Alba y, por supuesto, de todo el teatro y la poesía de Lorca. Si es cierto que su asesinato y el camino de pasión que llevaron los republicanos españoles polarizaron la atención sobre él, no es menos cierto que si esa atención hubiera sido defraudada, no hay propaganda de partido que imponga por siempre a un mal poeta. Francisco NIEVA La tragedia ejemplar Lorca cautivando a los corazones y mentes más sencillos; se le recitaba en las plazas de toros de los pueblos y, sus misteriosos símbolos eran entendidos de todos por vía sensorial; Lorca ya era muy poeta nacional cuando murió. Por todo lo que hay y se dice en la obra de Lorca, hoy también sería ese poeta nacional sin haber muerto en Granada como un Cristo de izquierdas. Sin embargo, lo que sucede con su obra teatral no lo podemos obviar. Hay una progresión ascendente no de calidad poética, sino de acercamiento a la más decantada esencia del teatro, su ápice ejemplar, que es la tragedia. ¿Quién escribe hoy fácilmente una tragedia? La evolución misma del teatro occidental no facilita el camino. Pudiendo hacerlo todo, no se puede hacer una tragedia porque falta la base mítica. Es decir, ese. mundo de ritos y de tabúes que todavía se daba en el mundo real de Bernarda. La tragedia debe ser escrita por un gran poeta que nazca en el seno mismo de un mundo trágico, poseído por los mitos y los tabúes, por un mundo trágico vivido a plenos pulmones por ese poeta. Hoy día no hay clima intelectual que proteja una cosa así, el pensamiento racionalista ofrece comodidades sin cuento, a cambio de las cuales se ofrece la pérdida de la tragedia como tributo. Y los países tercermundistas, llenos de mitos y de tabúes, no producen una tragedia entroncada con la tradición arcaica griega, que es la que domina como norma y como inclinación atávica de la cultura el gusto de los occidentales, lo que los occidentales sienten como universal desde su punto de vista. Por lo cual, La casa de Bernarda es de las pocas tragedias modernas y universales con las que se puede contar. El talento poético de Lorca se produce en un medio exótico dentro de Europa, dentro de un mundo de gran tradición clásica. La Andalucía real de Lorca, la vivida intensamente por él, era ese medio curiosamente exótico que, a pesar de toda la literatura documental pintoresca que lo glosaba desde hacía mucho tiempo, permanecía preñado de secretos bárbaros y refinados, que tuvieron traducción a uno de los lenguajes poéticos más decantadamente modernos que era el de Lorca. Algo parecido sucedió en Irlanda con O Casey, porque también reunía características próximas al mundo dé Lorca. Pero ya era