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ABC, pág. 36- TRIBUNA ABIERTA SÁBADO 10- 1- 87 A Paz (Bolivia) 3 de enero 1982. Obviamente- ¿teatralmente? -la personalidad del politicastro huero, como tantos que se ven en los salones de aquí y de Chile, que no sabe hablar más que de la pequeña política, que carece de toda otra referencia, fuera del chisme político, el puestecito de quien y para quien- como el caso de un ex presidente de la República donde cenamos el otro día- -es brutalizante y obsesionante, como en la mayoría de los hombres latinoamericanos. Y entre las mujeres- como un counterpart- es también una convención necesaria la de las visitas como ayer la visita de una señora muy emperifollada, aunque íntima a mi suegra: la idea de proponer, y contrastar, o igualar a ambos en un sketch en que socialmente los hombres se separan de las mujeres, y al sentarse a cenar, ionescamente, se entrecruzan las conversaciones incoherentes y vacías. ¿Cómo transformar esto en una situación en lo que la Delfina Guzmán llamaría una peripecia No lo sé todavía, pero las dos figuras contrastantes, e idénticamente vacías, la del político que no es político más que socialmente y no sabe nada de política auténtica, y la de la señora de sociedad que no sabe nada más que hacer visitas. Ambos tendrán que mirarse a la cara algún día, porque nuestros países, o nuestras clases medias dirigentes, están constituidas así, con gente carente de otra referencia que sus propios pequeños mundos. L PAGINAS DE MI DIARIO Cachagua (Chile) 3 de febrero 1982. Hoy en la tarde me instalé a escribir en mi ramada fragante de eucaliptus, mirando el Pacífico, que por fin terminé (perdón, el carpintero terminó de construir) Desde la casa del lado siento el catalejo, o alguna especie de lente, de mi vecina María Teresa Eyzaguirre. Pero no importa, porque es simpática. M. Pilar se fue a Zapallar, a la misa por Eduardo Frei, pero yo no tenía nada que hacer allá. Pilarcita llegó a hora intempestiva, de mal humor, y después salió a caminar sola por la larga, larga playa, por primera vez en su vida. ¿Adolescencia? No sólo. Tiene mucho en que pensar, pero no puedo dejar de quedarme inquieto, sin trabajar, tratando de imaginarme... pensando ¿en qué? Al alejarse por la playa no dejaba de mirar hacia atrás de vez en cuando, quizás esperando que María José Harrison, su invitada, o yo, la siguiéramos. Qué horror, y qué malo para ella tener tanto poder sobre sus padres... ya lo está desplegando con todas sus relaciones. Siento temor de proyectar en ella esta inseguridad mía. ¿No preocuparme? ¿Everything will turn out all right in the end, como diría un americano? Pero siento que debo cambiar. Estoy proyectando en ella tantas cosas que me han faltado, ya que hoy sólo ella y M. Pilar ocupan mi afectividad. Sin embargo, no siento por M. Pilar algo que siento por mi hija: temor, cuidado, la sensación de que me puede y que en último término es el único ser en el mundo frente al que soy totalmente vulnerable. Mirándome así, pienso que mi mundo afectivo es muy pobre... y siento que podría dar tanto más, y con estos grandes espacios en blanco afectivos soy tan poca cosa. ¿Por qué no alguien más, una amiga, una compañera, un discípulo? Pero resulta que y de mi nostalgia, eso que se nutre allí, que son mis libros. Voy a hacer el ejercicio durante este mes que Por José DONOSO estaré solo aquí, en la no se da. Es como si ellas, especialmente mi playa de Cachagua, de escribir y desnudarme hija, tuvieran escondida la llave de mi cora- lo más posible ante mí mismo. Pienso que si zón. Pienso en los discípulos que he tenido; María Teresa Eyzaguirre, de vez en cuando, Luisito, por ejemplo, que me conmovió duran- no me mirara- soy esta extraña figura vestite un par de semanas, mientras hacíamos la da de chilaba blanca refugiada bajo un toldo película de Picasso... Pero después de esas de eucaliptus- yo no existiría: bendita María semanas, nada, se cerró una Teresa. puerta y detrás quedó encerrada Por otra parte, sé que este una especie de emoción por la cuaderno no morirá conmigo. que no puedo dejar de reconocer Por eso tengo miedo que mucho que siento nostalgia. No sé por de lo que digo aquí sea trampa, qué estoy escribiendo esto ahomentira, pose, manerismo. Esta ra. Asumir la estrechez de mi página- -es maravilloso y terrible mundo pasional- e n la que no pensarlo- me sobrevivirá en los dudo que hay mucho de miedosótanos climatizados, antibomba no es novedad para mí. No es de hidrógeno, donde su guarda, descubrimiento ni sorpresa. Lo me complace decirlo, justo al tengo metabolizado hace mucho lado de los originales de Lewis tiempo... y, sin embargo, siento Carroll, de Alicia en el País de que hay alguien que golpea delas Maravillas (el verdadero trás de la puerta cerrada, cuya apellido de Carroll era Dodgson) llave tiene escondida mi hija, y Sin duda, este hecho me hará quizás en parte María Pilar. falsear un poco- espero que José Donoso Cuando Marco Antonio de la Pasea muy poco- la imagen de mí Novelista rra me habló de mi melancolía o mismo que pretendo dar, pero mi nostalgia, cuando me hizo el voy a rajarme para que no sea año pasado aquella larga entrevista jamás así. Que lo que quede aquí sea verdad, y así, publicada, esa observación fue tal vez su sutil esta carne viva mía que son mis diarios, me percepción de esta carencia mía. Es de ese sobrevivan, además de las fantasías de mis vacío, supongo- y prefiero pensar que es libros. Por otra parte, este deseo puede no así- de donde nacen mis libros, donde se pasar de ser un impulso. Puede terminar con encuentra la raíz de mi fantasía, que al fin y este párrafo, y todo esto, y más que todo al cabo es mi compañera eterna. A veces me esto, y todo aquello que soy capaz de controparece que todo ha muerto, salvo mi fantasía, lar, quede cifrado en forma mucho más clara y siento cómo se empobrece y se descompo- y espontánea y compleja en mis fantasías esne y se desintegra mi inteligencia, y qué po- critas, que dejarán dibujado el verdadero conbre y limitada es mi cultura- s é que no hay tomo de mis facciones. ¿Para qué esto, encreador que no nazca justamente de estas li- tonces, que puede terminar siendo sólo una mitaciones- qué difícil soy en sociedad y postura, una actitud, la pose para un retrato siento que me estoy limitando demasiado, y Victoriano, con el dedo marcando el libro, y secando, y ya no soy ni rico ni jugoso. ¿Tam- detrás el cortinaje de peluche rojo con borbién imaginación? Puede ser. A veces tengo las? No tengo fe en mi capacidad de sincerila fantasía de encontrarme pasionalmente dad pura y directa, aunque sí, lo sé, tengo fe con la Delfina. Pero soy incapaz de llevar nin- en mi capacidad de entregar toda mi sincerigún impulso a su fin, más que estos curiosos dad cifrada en el código de mis libros. ¿Pero engendros que nacen de mi vacío emocional no existe también otra sinceridad, más sutil tal vez, más aterrada, o por lo menos con otra verdad, en la pose, en la actitud premeditadamente falsa? ¿Por qué nuestra pasión- y mi gran pasión, muy en particular- por los retratos de estudio del siglo pasado? ¿Por Nadar y Julia Margaret Cameron y Lewis Carroll y todos los demás, que fuerzan a sus sitters a tomar poses falsas, de donde, sin embargo, sale algo que es verdadero, porque es otra forma de fantasía? Hubo un tiempo en que la fotografía, la gran fotografía, era considerada la espontánea, callejera, el snapshop. FACILIDADES 10 AÑOS Cartier Bresson, Margaret Bourke- White, Capa, etcétera. Pero el gusto ha dado una Desde 10.000 Pts. mes vuelta completa y estamos mirando con C CLAUDIO COELLO. 41 asombro a los retratistas de pose y artificio, a 2 o Izqda. 28001 MADRID v- Irving Penn, a Avedon mismo. Me gusta pensar que si bien sé que estos diarios, ahora, serán conservados en la Universidad de Princeton, y podrán ser escudriñados por estudiosos, estos señores no encontrarán sólo un ¿NECESITA ALQUILAR monigote relleno de paja, sino que, si bien no un retrato candido, encontrarán algo parecido UN AmRTAMENTO? a una estudiada fotografía de Nadar. Consulte las páginas de Anuncios por palabras de J M (f CONSTRUIMOS SU PISCINA Í 54351219 90