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O se puede pretender en futurología que él tipo de vida adecuado a un ambiente esté in puesto imperialmente a otro ambiente, destruyendo en ese otro ambiente las relaciones saludablemente ecológicas entre el hombre y la Naturaleza regional. Es un problema de ingeniería física, de ingeniería sdciái y de ingeniería humana, antes que ser de futurología. Se relaciona con la concepción brasileira, de validez ya proclamada por la Sorbona, del Hombre situado N EN TORNO A LA FUTUROLOGÍA El futurólogo tiene que procurar situarse imaginativamente en los futuros que vengan a ser consagraciones de valores no sólo en armonía con los actuales, en regiones o naciones, o en civilizaciones enteras, sino también opuestos a los actuales, aunque no a la condición humana- -una condición que al ser antes sociológica que biológica, permanece en sus bases como biológica- o a la naturaleza humana: una constante sociológica a la que no falta la base irreductiblemente biológica. Con relación al sexo y a los sexos, al tiempo y a las edades, a las religiones, a las artes, a las profesiones y a los pasatiempos- incluso las relaciones entre religiones, artes, profesiones, pasatiempos y sexos y edades, por no referirnos a sus relaciones con los climas y a lo que estuviere sobreviviendo en los futuros imaginables de las razas tal como hoy conocemos las razas- el futurólogo tiene que admitir y procurar conjeturar desarrollos en sentido no siempre lógico o racional, sino al contrario, ilógico y hasta irraA tentación de alcanzar todo el saber es tan vieja como el hombre. Grandes símbolos cul turales lo atestiguan de manera continua y conmovedora. Desde la visión del árbol de la ciencia, con sus promesas y sus riesgos, -en el Edén. El testimonio más fundamental y persistente del hombre de Occidente és aquel desesperado monólogo del doctor Fausto en la soledad de su alta torre, rodeado de gruesos volúmenes oscuros, códices, grimorios, fórmulas mágicas, clamando desesperadamente su ansia de saber, que es, también y necesariamente, su ansia de poder. Saberlo todo para poderlo todo. Algo de eso ha revivido en mí ante la presencia incitadora en muda fila serena, de los 32 tomos de la Enciclopedia Británica, que me han obsequiado unos amigos. Con la impaciencia y la dada del niño ante la tienda de golosinas, paseo mi mirada sobre los lomos sobrios y su lacónica promesa alfabética. Puedo abrirlos al azar y caer en el vórtice de cualquier inesperado tema, que una vez comenzado rio podré abandonar, o también puedo recorrer la arquitectura de su plan arquitectónico del edificio del saber humano. Como en diez encabezamientos todo se ha distribuido, desde- la materia y la energía, pasando por la vida humana, hasta las ramas del conocimiento, en una formación circular que puede comenzar por cualquiera de sus puntos, indiferentemente, todo está conexo eintegrado- etrel inmenso espacio de lo sabido. La nueva enciclopedia se aparta definitivamente det viejo orden alfabético que había: de. sus posibilidades, coleccionistas de antigüedades. En Alemania- repetimos- compiten ya en ciertos Por Gilberto FREYRE sectores de esa activicional en algunos de sus aspectos. De dad lüdica con individuos de edad provecta. Al mismo tiempo, se revelan como contramanera que no le basta una formación matemática. Es preciso que nose esclavice a una dictorios en sus modos, todavía inciertos, de orientación lógicomatemática o rigurosa y es valorización de las profesiones. No todos se entusiasman por las- profesiones tridamente racional, pues necenuevas, creadas por la nueva sita ser orientado también por época tecnológica en que couña imaginación sociológica basmenzamos a vivir. Y ése- e l tante amplia para incluir una alistamiento de los niños y jóvesensibilidad psicosocial a lo ilógines de hoy en unas profesiones co, a lo irracional, a lo contradicque correspondan a los probatorio. bles desarrollos de las sociedaEl que hoy va a la Europa más des én transición de lo moderno désarróliada en su tecnología y para lo pos- moderno- es un en otros aspectos de la cultura, problema delicadísimo. Para se vé sorprendido por unas tenabordarlo parece que se hace dencias desorientadoras para un necesrio al futurólogo especialifuturólogo del todo lógico, por zado en asuntos de la educaparte de las generaciones novísición, dé modo inevitablemente mas en esas áreas. Y no son tasociológico y psicológico, recurrir a métodos imaginativos, además les adolescentes como radicales Gilberto Freyre de tos matemáticos y lógicos de sublevados contra los padres y Ensayista captación de las posibles tenlos abuelos en su impaciencia dencias individufes y de las gepor unos futuros del todo diferenneraciones particulares, al lado de la captates de las situaciones en que nacieron y se criaron. Al contrario, algunos de ción de las posibles tendencias generales. ellos tienden a reconciliarse ¡si no con los pa- Para lo cual, uno de los recursos parece ser dres, sí con los abuelos, si no con k pre- el de las autobiografías proyectivas: el provosentes, para ellos insípidos, sí con los pasa- car en individuos todavía en formación, autobiografías imaginativas, que indiquen su vida dos, en que encuentran, a través de un saufutura: la deseada por ellos. La por ellos imadosismo todo suyo, encantos o atracciones. ginada. Por lo que son, en número creciente y dentro L LA TENTACIÓN FAUSTO sensación de penetrar en un paisaje nuevo, que está cambiando continuamente mienPor Arturo USLAR PIETRI tras lo contemplamos, de la Academia Venezolana de la Lengua poseídos, además de seguido antes, como la mayoría de sus simi- la convicción de que esa misma condición y lares, para lanzarse decididamente a una for- el crecimiento continuo de su extensión nos ma temática en la que bajó cada rubro se or- condena a la imposibilidad de alcanzarlo. Nos ganiza y despliega todo lo que, tiene que ver enseña a sentir la convicción de que allí está con él en tres tramos. El dé fe propedia, que todo, aparentemente, al alcance de la mano, es el esqueleto de su ordenamiento; la micro- pero que nunca nadie lo podrá abarcar. Un pedia, qué es la síntesis básica de todos los inmenso tesoro múltiple del que sólo; -podetemas, y la macropedia, que contiene el de- mos arrebatar partes, fragmentos, pero, sobre sarrollo en extenso de cada encabezamiento, todo, la imponente visión de un. universo que nadie podrá poseer en su totalidad. con su bibliografía y sus referencias. Todo parece estar allí ofrecido a mi curiosiHe tenido la oportunidad de hojear un dad; Acudo, a la ligera, atos temas que me- ejemplar facsimilar de la primera edición de la jor creo conocer, los recorro ávidamente para enciclopedia, que data de 1771. Eran tres vodesembocar en lo que mal conozco o no co- lúmenes que, para la época, resultaban ¡rriponozco. Es como entrar er ana espesa y co- nentes. Detenerse en algunos artículos propiosa telaraña de la que no- es posible esca- duce la sensación de vértigo de asomarse a par. la velocidad del cambio y el conocimiento. El La primera impresión es a del inmenso vo- artículo Átomo por ejemplo, ocupa seis lílumen que crece cada día del saber y su mul- neas que comienzan con éstas candorosas tiplicidad continua e inagotable. No hay planta palabras: En filosofía, una partícula dé rhaviva que crezca a esa velocidad y que se bi- tería tari pequeña que ñó- admite división. furque constantemente en tantas ramas y ho- Comparar está escueta referencia con todo lo jas. En cada punto se siente- el brotar de los que la moderna edición contiene bajo el miscapullos nacientes que van a ser nuevas dis- mo rubro, nos da la noción de todo ló que el ciplinas y los indefinidos campos vacíos que saber humano ha alcanzado desde él siglo están por cubrir. XVIII y la transformación asombrosa que la Esta es la tercera Enciclopedia Británica ciencia ha logrado en esta hora... que ha llegado a mis manos; -La puesta al día Es, ciertamente, una lección de modestia la del conocimiento no se detiene y cada vez que me da la presencia enigmática de la, enadquiere más velocidad. En algunas ramas, ciclopedia. La de que allí está, en una engañosa proximidad, todo lo que crea saber; lo de una manera deslumbrante, pero que no deja de estar presente en. todas; se tiene la que sé que no sé y lo queno sé que sé.