Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 A B C CULTURA JUEVES 8- 1- 87 Gustavo Torner, unartista polémico, plural y fiel a la belleza Hoy inaugura una exposición con sus nuevas creaciones Madrid. Manuel Ferro Gustavo Torner se prodiga poco en exposiciones personales. De hecho, no mostraba su obra desde 1983. Pero esta tarde inaugura, con sus nuevas creaciones de escultura y pintura, en la galería Soledad Lorenzo. Aquí nos habla de esa exposición, al tiempo que analiza su actividad multidisciplinaria: asesor, museógrafo, decorador, escenógrafo y, en definitiva, alguien en quien pervive esa rareza elemental del buen gusto para todo. Ante sus cuadros más recientes, donde la belleza impera con supremo y secreto equilibrio, esquiva Torner lo anecdótico para ir a la raíz de su quehacer: El arte, concepto y forma, no puede ser tal si no desvela un nuevo aspecto del mundo. De ahí que tenga que ser siempre sorprendente. Lo que desvela equivale a una toma de conciencia. Y para eso sirve el arte: para tomar conciencia del mundo. También, claro está, es un concepto de invención de formas. Mondrian, además de concepto, es forma; a partir de él se reconoce que un ángulo recto puede tener belleza como forma. De regreso a su propio arte, el pintor precisa: En esta exposición hay un deseo básico de abarcar temas, formales de varias culturas a la vez, pero no como inspiración de temas sino con una intención de síntesis. Y la síntesis no es tanto que lo que tú has sintetizado sea válido como que la síntesis en sí sea válida. Luego, por supuesto, juzgan con arreglo a esa tabla de valores tan lejana, tan ajena y a veces tan deformada al término. A partir de eso, estás condenado a ser un segundón con respecto a los otros valores o a ser un raro. El arte, concepto y forma, no puede ser tal si no desvela un nuevo aspecto del mundo. De ahí que tenga que ser siempre sorprendente Simulacros Nos detenemos en los nuevos formatos que se dan en esta exposición, titulada genéricamente Simulacros: Me interesa mucho que la forma también esté en el entorno del cuadro. Y la alusión es clara, sí, a los kimonos japoneses. Pero mis obras siguen siendo de fragmentos, aunque con otra organización de los fragmentos, por más que éstos sigan siendo los mismos: ios cuadros, los rectángulos, la sección de oro y la serie Fibonaci. Responden al nombre de Simulacros porque para mí es título que esboza lo paródico, el disfraz, el arte, el humor... Que sea eso y, además, pintura. Unos elogian en Torner lo que otros critican: su afán multidisciplinar. El lo ve así: En la historia del arte hay muchísimos pintores que no son más que pintores. Eso está muy bien. Ahora, cuando tienes la suficiente inteligencia y el suficiente sentido de lo que es la plástica, es cuando te atreves a hacer todo este tipo de cosas. Si tienes un concepto abstracto de los materiales que manejas, un sentido del color, del espacio, todo ese saber, en mi caso, me conduce a enfrentarme de manera estimulante a esa variedad de quehaceres. Aunque luego sea la pintura lo que de verdad me produce mayor placer. Pero no se le escapa a Torner que en algunos ambientes flota la crítica o ¡a reticencia: Estamos viviendo en un mundo de especializaciones. Pero lo que yo hago era lo normal en otras épocas. No veo por qué no podrían coexistir hoy día Bernini y Van der Rohe. En España somos todavía muy provincianos, a pesar de movidas y gesticulaciones modernas. Y, en líneas generales, la crítica coge los modelos de crítica que en esos momentos gozan de éxito en el extranjero. me atrevo a decir que son las más bonitas del mundo. Y reto a cualquiera a que me diga qué salas están mejor. Museísticamente hablando, me consta que éstas son las mejores. Pero, para entenderlo, conviene resaltar lo que algunos parecen ignorar: a saber, que el Prado era la colección real y que, por consiLa fama guiente, no habría mayor disparate que conLeve pausa. Y se adentra en su caso: Yo vertirlo en museo de historia. hago las cosas igual de conceptuales con Y despliega a renglón seguido la extendida respecto a este momento que Bernini o Al- confusión: Ni siquiera en el propio museo lo berti respecto al suyo. Mi satisfacción es in- tienen claro. ¿Es un museo de historia del terna, independientemente de que se me re- arte o un museo de arte? Cuando se aclaren conozca o no. Para tener fama hay que dar con respecto a esa pregunta, quedarán autoel paso (y el retintín irónico de Torner apunta máticamente resueltos un montón de probleal blanco) de la calidad a las relaciones públi- mas. Si es un museo de escultura y pintura, cas. O trabaja el artista o lo hace el galerista. no importa que falten cosas en las salas llaPero como en España no hay gáleristas que madas nobles. Puedes exponer allí lo más trabajen en ese plan, el trabajo de promoción excelso y en las salas de abajo hacer exposiqueda para el artista. Yo jamás daré ese ciones rotativas de los otros fondos del mupaso. Y pasa a una buena prueba: Ahí tie- seo. Así nunca habría problemas de espacio. nes la escultura- monumento a la Constitu- Pero si quieres hacer un museo de historia ción que acabo de hacer en Cuenca. No hay del arte... entonces, ¡ay! no es que existan precedente en el mundo, tanto por el tamaño lagunas, sino océanos que nunca se van a como por la técnica. Ha habido que hacer rellenar, máxime con el precio que están alcálculos por ordenador, resolviendo ecuacio- canzando esas cosas. nes de doscientas incógnitas; se ha engañado a la naturaleza... Cualquier artista estaría El Museo del Prado saliendo constantemente en los periódicos. A mí no se me ha dedicado una sola línea. Y da ejemplos: No se pueden comprar Pero no me preocupa. veinte cuadros de Rembrandt, aun cuando Cierto pintor, convertido de cuando en sería la correspondencia justa a tener veinte cuando en crítico, arremetió contra las recien- cuadros de Rubens. En un museo de historia tes ambientaciones del Museo del Prado. En del arte se tiene un poquito de todo. Pero las dos salas más criticadas, las pinturas ne- aquí, si posees treinta obras de Goya y veingras de Goya y las habitaciones rojas de Ve- te de Velázquez, ¿cómo se van a guardar lázquez, no he intervenido para nada. Me li- para dejar espacio a las fases didácticas de mité a hacer alguna sugerencia, sin más. So- la historia del arte? Ese es uno de los puntos bre las salas en que realmente he intervenido fundamentales a resolver si no queremos que se acentúen los problemas terroríficos con que ahora se encuentra el Museo del Prado. Salimos del pasado, a manera de despedida, para abordar el presente: Veo todo lo PARA DESPUÉS DE COMER posible del nuevo arte español y compro con arreglo a mis posibilidades económicas. A mí me parece que se está dejando llevar por la moda. En conjunto, está mucho mejor que nunca. Pero no veo singularidades. Ahora Té digestivo descuellan menos las obras que en otros momentos, aunque suenen más sus autores. En ¡QUE SÍES SIENTA el plano internacional sí que se están moviendo más, pero en una mezcla tan estrecha de DE VENTA EN calidad y autopromoción que no se sabe qué FARMACIAS es lo que le corresponde a cada cual. De los pintores por los que aposté en un momento determinado puedo decir que se ha dado de todo. Unos se afirman, oíros se limitan a continuar y algunos se han quedado donde estaban. Pero hay otros en los que sigo confiando y esperando de ellos más de lo que ha 2 cen. Pienso en Campano. Tiene olfato, 13.000 m r Zona Pío XII sensibilidad e inteligencia. Tarda en salir, Teléfono 91 429 09 77 pero saldrá más tarde o más temprano. TEDIGEST