Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 8- 1- 87 OPINIÓN ZIGZAG El recuadroMarihuana Que un chiquillo de diez años haya denunciado a sus padres en el condado de Los Angeles por fumar marihuana, después de ver un programa sobre el problema de las drogas en televisión, es muestra de la efectividad de la campaña antidroga en Estados Unidos que, bajo el eslogan Di no ha enrolado a toda la clase política americana: republicanos y demócratas, liberales y conservadores, juegan ahora en el mismo equipo, con única bandera: la lucha incansable contra la droga. El pequeño Michaei Hilchey vio las imágenes de unas plantas de marihuana por la televisión y se dio cuenta de que eran iguales a las macetas que su madre le mandaba regar todos los días. Hasta que vi el programa no sabía que mamá fumaba marihuana, porque siempre me decía que la planta era como el cigarrillo. En este sentido, celebramos la emisión del programa Cuarenta y ocho horas en Crack Street que ei espacio Documentos TV reprodujo la noche de Reyes por el Segundo Canal y que contaba con reveladores testimonios de toxicómanos. Sólo resta desear que la respuesta española sea similar a la del pequeño Michaei. A B C 13 Herrero Miguel Herrero ha manifestado en declaraciones formuladas a través de una emisora que desecha la fórmula de una tercera vía para dirigir ei partido que encabezaría Abel Matutes, comisario ante la CEE; todo parece indicar que Miguel Herrero prefiere una fórmula de partición del poder con Antonio Hernández Mancha. Miguel Herrero entiende que es su deber presentarse como candidato a dirigir el partido en el próximo congreso de Alianza Popular, pero todo ello al frente de un equipo, al tiempo que no oculta sus alabanzas a Hernández Mancha. Por lo tanto, habrá que estar atentos a la postura que adopta el líder aliancista de Andalucía, que parece tener en sus manos una de las llaves del congreso. Investigar El secretario de Estado de Universidades e investigaciones, Juan Manuel Rojo Alaminos, advierte sobre la necesidad de investigadores en España. Convencido de que la mayoría de nuestros compatriotas son escépticos respecto a la investigación nacional, subraya la necesidad de crear una conciencia pub l i c a un tejido social que relacione directamente calidad de vida, investigación y desarrollo. Esta llamada ha coincidido con la reciente desaparición de una de las glorias nacionales de la oftalmología, Ramón Castroviejo. El ilustre médico cursó sus estudios de Medicina en Madrid. En 1927 consiguió el doctorado, pero fue su marcha a Estados Unidos la que impulsó sus éxitos y le consagró definitivamente como uno de los puntales mundiales más prestigiosos en su especialidad. Que en España se invierta la mitad de lo que gastan otros países de Europa en investigación es muy preocupante. Cádiz será más virreinal que nunca, y hablarán por los blancos cierros de la calle Sacramento los loros de Puerto Rico, la caoba de Camagüey, las lentas mecedoras dominicanas de rejilla y suspiro. Que en sus cuatro palos, cruzado el trinquete, una goleta izará el t r a p o de sus veinte velas para que un real mozo, vestido con el mismo azul sereno y profundo de la mar en invierno, tenga pañuelos con que decir adiós a una madre que lo despide y a una tierra que se aleja, arriba los gavieros y juaneteros, los pitos interpretando la vieja habanera de los contramaestres, mientras la gente al pie de la jarcia suelta aparejos como quien está pintando sobre el océano la vieja marina de un pintor borracho, con apellido inglés, que se perdió definitivamente con el fino de Chiclana en los mármoles coloniales de los mostradores de las tiendas de los chicucos de la Montaña. Y Cádiz será hoy más virreinal que nunca, y los leones de Hércules dejarán por un momento la apostura trimilenaria dei escudo, y el pendón morado, al viento de las Puertas de Tierra, no marcará la frontera del viejo mundo soñado de la Itaca andaluza, sino que sus colores doceañistas de guacamayos y lechuginos, de derechos del hombre y españoles justos y benéficos, ondearán sobre los que fueron puertos del Rey de España y de las Indias, tan cercanos que con ¡a mano alcanzarse en la memoria pueden, como si Cartagena fuera Puerto Real o como si Veracruz fuera Sanlúcar o los guiños del faro de Chipiona. Andalucía puede, de siglo en siglo, permitirse estos lujos. El Cádiz que todavía está esperando que te llegue el último galeón de la Carrera de Indias despide hoy a la última goleta de las naves del Rey de España, que a su bordo lleva un real mozo al que en el muelle despide una madre, a la que la tacita trimilenaria le prestará el pañuelo de la cal de sus tejados. Esto, como comprenderán, no es una noticia. Andalucía, de siglo en siglo, puede permitirse estos lujos, que no escribe noticias, sino poemas HIERA G ü l C Y de Agustín de Foxá, de José María Pemán. Andalucía puede permitirse estos lujos, de escribir hoy, en los muelles de Cádiz, entre cigarreras de la Cuesta de las Calesas y pimpis de los hules del Achuri, el mejor romance que soñar pudiera Rafael de León, al que ya a la noche, cuando el cruzado trinquete y los cuatro palos del Juan Sebastián Elcano sean ya sólo el suspiro de una novia, el faro de San Sebastián pondrá el sello de plata de su blanco guiño como quien encierra la carta de amor de un guardia marina en el palosanto de un secreter que vino de Santiago de Cuba. Y quedarán en Cádiz esas catedrales de las Indias virreinales que la historia dejó por embarcar, que no había en la carena de los galeones lugar para tanta belleza, gemelas torres del Carmen en la Alameda, iglesia de San José que está esperando un obispo escapado de una sonata americana de Valle- lnclán... Ni a soñar que se echara Andalucía hubiera podido escribir una habanera más rica en el piano soltero de las señoritas de miriñaque de la calle Ancha. Ese Cádiz que todavía espera el último galeón le dice adiós a la última goleta. En el muelle, un Rey de España, perfil de moneda para que los duros antiguos sigan en Cádiz dando que hablar. En la goleta, un real mozo, rubio de copla, alto de cuadro de Sotomayor: el que será el Rey de España en el siglo XXI se va lejos, de embarcado, y su goleta no sale de esta mar de plata a la que el invierno pone ¡a misma color serena y profunda de su uniforme de guardia marina, sino que zarpa de los hondones del siglo XIX. Andalucía, de siglo en siglo, puede permitirse estos lujos, parar el reloj de la historia y que no haya más tiempo que el dorado reflejo de la cúpula de la catedral. Cádiz, hoy, con un real mozo que sale del siglo XIX para hacerse el Rey de España en el siglo XXI, será más virreinal que nunca y los miradores serán pañuelos de cal para escribirle el adiós de una habanera. Antonio BURGOS ¿Teléfono equivocado? Asombra observar cómo el sentido del ridículo brilla por su ausencia en los despachos de algunos gobernantes socialistas: cualquier ciudadano que marque el teléfono de la Oficina del portavoz del Gobierno autónomo andaluz se encontrará con un contestador automático que saluta con el discurso de fin de año del señor Rodríguez de la Borbolla: Andaluzas y andaluces... Huelga más comentario. OVIDIO v hn ristian BOUTIQUE D ¡íor Saldos excepcionales fin de temporada, incluido pieles, cuero y mutón Serrano, 10O Tel. 435 94 98 Lunes a sábado, de 1 O a 14 y de 1 6,30 a 20 horas