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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 8 DE ENERO DE 1987 ABC LA ACADEMIA REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA OR azares de la vida y no porque yo lo quisiera especialmente, en mi juventud, y cuando era más pobre que ahora, conocí a varios caballeros ilustres pertenecientes a varias academias Los caballeros más ilustres no se contentan sólo con una, tienen muchas cruces y varios chaqués. Hundido en la niebla perlada del París de la posguerra, caminante sobre el asfalto espejeante de fina lluvia, metido en el hormiguero artistoide de los cafés de Saint- Germain- des- Prés y harto de subir escaleras que siempre llevaban a un retrete comunal sur le palier a mí aquellos caballeros no me importaban lo más mínimo, aunque me intimidasen un poco. Me sentía más honrado de percibir, desde la mesa de al lado, el mal olor de Adamov, el miserable y sadomasoquista Adamov, que muchas veces escribía en alguno de aquellos cafés. Más de una vez estuve en sus casas, haciendo antesala, con una carta de recomendación en el bolsillo. En el muelle silencio de sus casas, repletas de libros y de cuadros y con demasiados butacones Luis XIV. Era un lujo cierto, pero convencional. Había en todo aquello un aire de hedonismo permisible y a la vez de austeridad y disciplina insoportables. Los caballeros ilustres me miraban compadeciéndose de mi modernidad como si yo estuviese aquejado, tan joven, de alguna dolencia mortal. Y yo paseaba mis ojos por los muros de aquellas habitaciones, considerando que tan rico convencionalismo revelaba unos instintos domeñados, una falta de imaginación y de audacia personal. Notaba la presencia de sus esposas, consumidoras de recepciones y dictadoras implacables del tópico social. Ni sus más delicadas atenciones me hacían olvidar que las vidas de aquellos seres se habían sometido, al precio de muy ocultos traumas, a un esquema de formalidades deformantes que habían enturbiado para siempre su individualidad primigenia. Se notaba mucho más la presencia de la Universidad y de los honores que la de las tentaciones, la delincuente inspiración y el enfrentamiento con las reglas. Hasta la casa de André Gide era asi, con moquetas y alfombras que lo mismo hubiesen podido decorar la casa de Ediciones Gallimard. Sólo una vez estuve allí, porque mi familia política era protestante y oriunda de Mazamet, el pueblo de Gide, y se había relacionado algo con la del escritor. ¡Qué hipocresía la de este hombre, qué debilidad la suya! -me decía- Esto, en lugar de representar un salón francés, tendría que recordar una tienda de beduino y debiera escanciarnos el café un joven sirviente de ojos rasgados y sabias manos reptilíneas. Esta no es la casa de André Gide. Y además André Gide no es André Gide, eso salta a la vista. Lo mío eran las casas de los amigos que comenzaban a prosperar. Señoriales pisos rescatados al antiguo barrio del Marais pintados de blanco sin piedad, con dos o tres pouffs de cuero auténtico, suelos encerados pero ninguna alfombra, q sólo una persa y auténtica también; envidiables libros y catálogos amontonados, el magnífico tocadiscos en el suelo y desperdigadas las grabaciones de Edgar Varesse, Alban Berg y muchas canciones folk de tercer mundo. Y sobre un colchón en el suelo, cubierto por un poncho sudamericano y ade- P ran, sino que las agravan? Las viejas academias, por el hecho de ser como abuelas, rezado con cojines turcos, fumando cigarro tienen la secreta tolerancia de los estados epigonales. Al no ser ejemplares de la tras cigarro, una mujer libre o un joven inteconducta mayoritaria y de moda, no inciden lectual atormentado con los pelos sobre la como espías de la conciencia, creando cara. sentimientos de culpabilidad social. Tanto Pero no pasó mucho tiempo sin que me ha cambiado el mundo que las aspiraciodiera cuenta de que aquellos escenarios nes de los ilustres académicos son humileran de un convencionalismo más rígido y des, pero dignas; saben que sus trabajos peor. La mujer libre o el joven atormentado no alcanzarán ya sino a una minoría desde los pelos por la cara eran también dictadeñada y jamás de los jamases tendrán el dores de tópicos inexcusables y aquel perrespeto y la atención que hoy merece un fume de marxismo- surrealismo con unas subdirector del PSOE, las películas de gotas de Chanel no se podía soportar por Spielberg y las drogas bien administradas. mucho tiempo. No debe de haber lugar Los políticos de Las cuatro estaciones para mí sobre la tierra, estas gentes tienen y del botijo con dedicatorias de los compael cerebro hecho a troquel. Además los rineros azuzan a los jóvenes, sumisos al tócos progres los verdaderamente ricos, pico de su tiempo, contra esos remansos se sometían a la imitación de estos amdeleznables de tradición. jTiene gracia! bientes y entonces el tópico se volvía aún Cuando yo tengo la sensación de entrar en más amenazador y humillante, más imbatiuna academia es cuando paso al Ministerio ble y desesperador. Si en las casas de los de Cultura sin saber con qué lenguaje eli ¡lustres caballeros, pertenecientes a varias tista y secreto tengo que dirigirme a los academias, había un Fragonard auténtico, académicos para pedirles el aval de una en las casas de los nuevos dictadores hasubvención; tengo que conocer y respetar bía varios Jackson Pollock más auténticos sus valores y sus designios, para mí tan tótodavía, pero mucho más aleccionantes: si picos como los del conde- duque de Olivano sigues esta nueva vía académica no res. Si ellos dicen que hay que academizar hay salvación para ti. Así, pues, resulta que a Lorca y a Valle- lnclán de una forma toda todo es academia Antes de llegar a la vía más enfatizante, tengo que bajar la cacasa de un joven político de la oposición beza sin chistar; si hacen de los escenarios me hacía la apuesta de adivinar lo que me escaparates de confitería light se me reiba a encontrar allí y, generalmente, no faprocha no aplaudir; si colman de propinas llaba: era una mezcla de humildad y prea las más eminentes mediocridades, comtensión intelectual, señoreadas por una vulpañeros de viaje y jóvenes amaestrados en garidad sin remedio. Los carteles de alguna la escuela del oportunismo, preferible queconvocatoria- los dichosos posters -aldarme mudo. En esa academia de un reternaban con las reproducciones de Pollock ciente pasado del que, menos mal, yo pude escapar, está visto que no se cabe si antes o de algún imitador de calidad. Había meno se ha llorado con los cantautores de los nos música de Varesse, pero muchísimas años posteriores del franquismo y emociomás canciones chilenas, cubanas y minusnado hasta el colapso con Bertoíd Brecht. válidas, aunque no faltasen Las cuatro esEso es algo que debe salir a la cara. ¿Para taciones de Vivaldi, y alguna versión para qué más academia? Tiene uno que volvercorneta del Concierto de Aranjuez Los se castizo español de pura cepa, amigo ceremoniales académicos de aquellas gende motines y verbenas, pero planchado, tes eran arteros y esquinados, llenos de doblado y servido por los festivales educaacusaciones y exigencias secretas, de concionales e informativos. Si en una recepsignas elitistas y excluyentes. ¡Qué aburrición de la Academia se juntan algunos cenmiento! El corsé moral y social era peor y tenares de personas bien educadas, la detrás de aquella afirmación de su estatus educación especial que requieren no es tan se adivinaba el brillo apagadizo de otras rígida y excluyente como la que se necesifrustraciones, de otros rencores. ta para tratar con el nuevo modelo académico. No quedan muchas esperanzas políY es lo que yo me digo: ¿para qué crititicas en la actual democracia española car hoy a la Real Academia Española o cuando se presiente que desde ahora cualcualquier otra institución superviviente por quier cambio de Gobierno obliga a muchas el estilo desde posturas que no las supegentes a hacer una nueva carrera, hacerse valer ante los funcionarios con el esperanto de turno y asumir como dogma toda la vulgaridad y promiscuidad del momento. Siempre tendremos que ser deudores de un pasado, el de los cuadros de Fragonard o el de las reproducciones del Guernica Yo hago votos porque el PSOE prolongue su influencia durante tres o cuatro mandatos más, que envejezca, que se llene de una injusta tradición en la que poEDICION INTERNACIONAL der bandearnos y en la que sea posible un poco de rebelde originalidad, habiéndose mostrado sabia y secretamente tolerante Las noticias más importantes de como los estados epigonales. Algo en donde no tenga que ver a tantos colegas camla semana recogidas por ABC en biando de chaqué. Con uno basta. su Edición Internacional. Para llegar a ciento sesenta naciones. Francisco NIEVA