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MIÉRCOLES 7- 1- 87 ESPECTÁCULOS A B C 67 Mishima encuentra enMontreuil el espíritu de Madaíne de Sade Tras una corta gira, se presenta la obra en Madrid Madrid. S. E. Mañana se presenta en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, después de una corta gira por tres ciudades españolas, la versión realizada por Francisco Melgares de la obra del escritor japonés Yukio Mishima Madame de Sade dirigida por Joaquín Vida y puesta en escena por la compañía El Teatro del Sol. Yukio Mishima es, sin mirar a Kawabata, el escritor japonés que más ha interesado en Occidente en los últimos años. Tanto por la atracción macabra de su escritura como por la espectacularidad que rodeó su vida y su muerte (eligió para ésta la milenaria técnica suicida del sepuku) Mishima ha logrado penetrar en los eclécticos resortes culturales de esta parte del mundo: se han traducido sus novelas, se ha llevado al cine su propia figura y ahora se representa en nuestros escenarios una de sus obras teatrales, Madame de Sade Este autor, que siempre proclamó su atracción por el teatro, especialmente por los traYukio Mishima dicionales japoneses de No y Kabuki, realizó en esta obra su única incursión en él drama occidental. El autor de la versión que mañana se pone en escena en el Centro Cultural de la Villa ha sido Francisco Melgares, quien asegura que al asomarse a estos textos de Mishima quiso evitar la tentación de ver en él únicamente al esteta preso en la metáfora, que los personajes, por una lectura exclusivamente poética, se convirtieran en insectos en ámbar presos en una hermosa lámina oriental. Consciente de que Mishima quiso escribir una obra de corte occidental- continúa Francisco Melgares- lejos de exotismos, he seguido ese camino sin ocultar, más bien haciéndola ostensible, la carencia de una estructura dramática a la europea y la ingenuidad teatral con que se resuelven determinadas situaciones. De igual modo, esta adaptación, según su autor, trata de potenciar aspectos ideológicos y crear roturas que eviten el relato plano, de una historia contada La acción de Madame de Sade transcurre unos años después de la Revolución Francesa, entre las ruinas del palacio de Montreuil, donde Charlotte, antigua criada de la mansión de Sade, recuerda los sucesos que precedieron a la extraña decisión de Renée de Sade, esposa del marqués, de internarse en un convento el mismo día en que éste fue puesto en libertad de la prisión de Vincennes, donde había estado condenado por sodomía y abusos deshonestos. Interpretada enteramente por mujeres, la historia va descubriendo por distintos caminos que el espíritu del marqués de Sade se ha apoderado de ellas aun en la distancia. Madame de Sade es la primera producción de la compañía El Teatro del Sol, fundada por José Hervás, Francisco Melgares y Joaquín Vida, que ha dirigido la puesta en escena. Para interpretar a los personajes creados por Mishima han contado con la colaboración de Berta Riaza, Carmen Elias (que interpreta el papel de Renée de Sade) Magüi Mira, Flora María Alvaro, Celia Ballester y Herminia R. de Lamo. La escenografía y los figurines son de Helena Kriukova Este montaje acaba de conseguir un notable éxito en el teatro Campoamor, de Oviedo, última escala de la compañía antes de instalarse en Madrid. Joaquín Vida: La obra de Mishima destila una negra belleza Madrid Tras una gira por tres provincias, mañana se presenta en Madrid Madame de Sade, primer montaje de la compañía El Teatro del Sol, bajo la dirección de Joaquín Vida, en versión de Francisco Melgares. Estas son la opinión e impresiones del responsable del montaje, Joaquín Vida, ante el inminente estreno de la obra, original del escritor japonés Yukio Mishima; una pieza tan atractiva como polémica. La primera lectura de Madame de Sade- explica Joaquín Vida, que dirige la versión española de esta obra de Mishima- despertó en mí un volcán de sentimientos contradictorios que no experimentaba desde los días de la adolescencia, cuando me odiaba a mí mismo por no poder dejar de amar el pecado. Cada nueva línea leída hacía crecer en mí la fascinación por la repugnante hermosura de un comportamiento humano socialmente proscrito. La negra belleza que destila el texto se enroscaba en mis sentidos, emponzoñándolos de un turbio lirismo que convertía la repulsa en atracción. Cuando doblé la última página, y la deliciosa amargura que me embargaba me impulsó a iniciar de nuevo la lectura, descubrí que estaba pecando y recuperé, después de muchos años, la conciencia de hacerlo, y el placer que ello produce. Madame de Sade es dañina y fascinante como un pecado- añade el director de la obra- Es también una exquisita y delicada pócima, servida en el más frágil de los cristales a una sociedad que ha etiquetado a su antojo los actos humanos; un hermoso alegato contra la intolerancia; un bellísimo pliego de descargo a favor de la heterodoxia; un apasionado canto a lo amoral. Indudablemente habrá otras posibles lecturas del texto de Mishima, como en toda obra de arte que realmente lo sea. Pero ésta es la mía, la que ha despertado en mí la necesidad irreprimible de montarla, de vencer todos los obstáculos hasta conseguir levantar el telón sobre ella. Concluye así el director del montaje sus impresiones sobre esta polémica obra del estrafalario y malogrado escritor japonés Yukio Mishima. Magüi Mira, condesa de Saint Fond, según un samurai japonés El personaje y el autor comparten contradicciones Gijón. Manuel Robles La actriz Magüi Mira, que encarna en la obra de Mishima a la condesa de Saint Fond, asegura que su personaje, libertino y camal, se hace las mismas preguntas que siempre inquietaron al autor japonés. Es- d i c e- un caos de contradicciones fascinante porque engendra la duda, el movimiento, que es la vida, en definitiva. Durante tres días la adaptación de Francisco Melgares de Madame de Sade se ha representado en el teatro Campoamor, de Oviedo, obteniendo un enorme éxito de crítica y público. En la obra, la actriz valenciana Magüi Mira interpreta a la condesa de Saint Fond (todos los personajes que aparecen son femeninos) en quien ha apreciado algunas de las características más subyugantes del escritor japonés. Mishima es un autor fascinante- h a comentado Magüi Mira- y en esta obra habla a gritos de sí mismo, perdido en el caos de contradicciones en que el ser humano vive hoy. Interpretar a la condesa de Saint Fond- continúa- me ha permitido apreciar de cerca la visión del autor y hacerme las mismas preguntas que el propio Mishima. El pasado verano, Magüi Mira se presentó en Gijón con un montaje de Emilio Hernández de la obra Fedra y sobre el éxito que obtuvieron tanto en aquella ocasión como en ésta, la actriz comenta que el público asturiano es sorprendente. Piensas en el Norte y lo ves como algo austero, pero la realidad es que hay un público vibrante, que capta el humor a gran velocidad, que, disfruta y siente un placer especial expresando o exteriorizando sus impresiones sobre lo que ve La Publicidad le informa. Le pone al día de las últimas novedades. Recuerde que la decisión de compra siempre la toma usted.