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66 ABC ESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 7- 1- 87 Cuando interpreté Arabella en el Liceo el 7 dé enero de 1962, me pareció un milagro: actué sin darme cuenta del éxito procuré ser yo misma, buscar mi sonido propio, musical. ¿Cuál fue el debut absoluto? ¿Y el gran salto internacional? La Boheme de 1957, en Basilea, fue la primera piedra de una casa que ha de edificarse después. El momento trascendente, la Lucrecia Borgia de 1965, en el Carneggie Hall, de Nueva York. -Las habrás tenido difíciles, pintorescas... -Difícil, por mi culpa, el año 82, en el Scala, con Ana Bolena Estaba gravísima mi madre, yo enferma de salmonella No debí cantar. El médico incluso me prohibió salir en el tercer acto. Rompí una nota. Unos pocos se cebaron. Fue muy triste. ¿Pintoresca? Una Tosca en Viena, hace dos años. Como no salía el pelotón de fusilamiento, sugerí al tenor que abandonase la escena para, yo en ella, pronunciar las frases como si hubiese ocurrido todo entre bastidores. De pronto, un comparsa entró alocado, apuntándome con su arma. ¡Alt! grité, entre las carcajadas del público. No había funcionado el dispositivo de llamada para los soldados. ¡Ocurre hasta en los grandes teatros! Al día siguiente la Prensa destacó en primera página: Un soldado quiso fusilar a la Caballé. Una sevillana, premio Andrés Segovia de guitarra Crazy Crazy, locurilla festiva Entre todas las músicas que conviven en la noche madrileña, el batir del jazz tapa los sonidos propios de los otros estilos; aunque existe un bramido, el de la percusiva música latina, que insistiendo en su sencillez, alegre y picara, espera que sus ecos atrapen al paseante nocturno que, tarde o temprano, recibe el mensaje y acude a la convocatoria. La cosa latina, latina americana, sabedora de que goza de bula, no duda incluso de subirse a estrados situados en los más profundos bastiones del jazz y esto fue lo que ha sucedido sobre el escenario del café Clamores, donde el bolero, la balada y los más reverenciados temas del bop compartieron protagonismos. En primera fila, un cubano, Rafael. López, quien con sus timbales y garganta conducía a sus pinches, menos cuando apartaba la salsa del fuego y se ausentaba con su amigo Cebollita, para dar paso a unos minutos sólo jazz Rafael, que lleva unos veinte años en España en variadas empresas musicales, tiene como cómplice los bongos del peruano Juan Wong, Cebollita y detrás un batería potente y seguro, Vicente Climent, completa el trío percusivo de esta locurilla, Crazy Crazy, se llama el grupo, que tiene dos apoyos rítmicos más, el contrabajo de José Luis García y el piano de Emilio Robalo. El sexteto se completa con el saxofonista Alejandro Pérez, que en esta ocasión interpretaba el tenor. Crazy Crazy saltaba de ingrediente a ingrediente, preocupándose más de que su salsa tuviera sabor a que estuviera ligada. El material caribeño sobre el que Gillespie construyó el edificio del afro- jazz tal como gustaba de recordar Machito, estuvo ejemplificado en A night in Tunisia La balada l ll Remember April fue el pretexto melodioso y de contraste. El bolero, siempre invitador, Se te nota tuvo autenticidad en la voz de Rafael López, y Cebollita puso la intencionalidad en su propio tema Supermán El contrabajista José Luis García colaboró en el repertorio con sus composiciones Flor de cebolla Sol de baño y Oíd Bass y el pianista Robalo con Boman Las actuaciones de Crazy Crazy, más ligadas conforme fue avanzando la semana, demostraron poseer espontaneidad, alegría y también algo de ensayo de fórmulas, en las que músicos habituales en el jazz madrileño y en los ritmos latinos se reunieron aportando sus ideas y modos para ofrecer alegría festiva y sin formalismos de etiquetas, aunque luego éstas surjan inevitablemente. La pequeña locura libertaria de Crazy Crazy reivindica el derecho de los músicos a reunirse y experimentar; pues siempre que los intérpretes sean capaces e independientemente del resultado, del que puede o no surgir algo distinto, siempre suele ser aleccionador y lúdico. Ángel Luis INURRIA Granada. Ep La sevillana María Esther Guzmán Blanco obtuvo ayer el primer premio del III Certamen Internacional de Guitarra Andrés Segovia, que desde el pasado 2 de enero se celebraba en la iglesia parroquial de La Herradura, de Almuñecar. El primer premio está dotado con ochocientas mil pesetas, y los intérpretes que concurrían a él debían poseer todos, como condición, menos de treinta años. A la final llegaron ocho concursantes, de los que quedó vencedora María Esther; segundo, el alemán Marco Echmmidt, y, tercero, el uruguayo Eduardo Baranzano Fernández, que fueron premiados con cuatrocientas cincuenta y doscientas cincuenta m pesetas, H respectivamente. Los finalistas tuvieron que interpretar obligadamente la Partita número 1 de S. Dogson y un programa libremente elegido por el concursante, con obras de diversos estilos que no excedieran de cuarenta y cinco minutos. El Jurado estaba presidido por Antonio Martín Moreno, catedrático de la Universidad de Granada, director de la Cátedra Manuel de Falla y director del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, y los vocales fueron José Luís Rodrigo Bravo, Carmelo Martínez Parrilla y Flores Chaviano, actuando de secretario Manuel Martín García. La presidencia de honor del certamen la ostenta él propio Andrés Segovia. Todos los públicos son magníficos ¿Preferencia por algún público? -Todos son magníficos si se consigue establecer comunicación y las reacciones son espontáneas. Hay como una entrega mutua. Un día, en Nueva York, después de doce bises hube de dirigirme a los espectadores: Ustedes no cesan de pedirme. Yo sólo les pido una felicitación. Todos en pie, inesperadamente, entonaron el Cumpleaños feliz -E n el gran hogar de la Barcelona musical, el hogar de los Caballé... -Tengo una familia excepcional, un regalo de Dios. Mis padres, en el afán de ayudarme en mi carrera, llegaron a emigrar y trabajar en Suiza. Mi hermano Carlos trabajó en mil cosas y en un momento decisivo, en el que sentía desánimo, me estimuló, se convirtió en mi secretario, escribió mil cartas a todo el mundo. Sólo fueron contestadas quince, pero ahí estuvo la base de mi expansión lírica. Después, el encuentro con Bernabé, capaz hasta de renunciar a su vida profesional de tenor con medios que tú conociste bien, para dedicarse a mí; los dos hijos, Bernabé y Montsita... No podría soñar un entorno mejor. ¿Qué pides en vísperas de la gran noche liceísta? -Que la emoción grande que ya siento no me impida ofrecer lo mejor de mi arte, con el alma puesta en la voz. Es bien seguró que allá por las alturas del cuarto, del quinto piso, se enarbolarán pancartas con tu nombre, que el escenario se cubrirá de flores, que el silencio, para no perder el último pianísimo, tendrá contrapunto de ovaciones inacabables y que el crítico, lo mismo que años atrás desde ese escenario, podrá sumarse con el sincero brindis: Per molts anys, Montse! Antonio FERNANDEZ- CiD Sorin Melinte, solista con la Orquesta Sinfónica de Málaga Málaga. Francisco Acedo El próximo día 23 se reanudará la temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Málaga con el primer espectáculo del año previsto para el Conservatorio Superior de Música El Ejido con un recital que tendrá como solista al joven pianista rumano Sorin Melinte. A sus veintinueve años está calificado este discípulo predilecto de Estela Camenita como uno de los mejores instrumentalistas del Este europeo. Entre sus galardones destacan el primer premio en el Conservatorio para jóvenes pianistas de París (1973) concurso de interpretación de Bucarest (1978) Canto a Rumania (1979, 81 y 83) y el Ciprima Porum Bescu (1980) Los especialistas internacionales consideran a Sorin Melinte como concertista de innata sensibilidad, gran virtuosismo y brillante temperamento. El programa de lá actuación en Málaga lo basará en el Concierto número 2 en do menor para piano y orquesta, de Rachmaninoff, completándose con la Sinfonía número 4 de Bruckner, conocida popularmente como Romántica D Un hombre y una mujer (segunda parte) A mediados del próximo mes se estrenará en España el filme de Claude Lelouche que tiene como protagonistas a Anouk Aimée y Jean- Louis Trintignant y que constituye una de las más bonitas historias de amor que ha ofrecido ei cine. Esta segunda parte cuenta con el aliciente de unas sensacionales secuencias filmadas durante el Raüye París- Dakar. 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