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MIÉRCOLES 7- 1- 87- ESPECTACULOS -A B C pág. S 5 Barcelona rinde hoy homenaje a Montserrat Caballé en el Liceo, en susbodas de plata con el gran teatro En él ha cantado cuarenta óperas e interpretado Es para mí algo muy especial, que veía cuarenta y tres personajes de niña como un sueño maravilloso Cuando me llaman catalana, me enorgullezco. Cuando española, me siento feliz No hay para un crítico musical satisfacción comparable a la que produce el primer encuentro con un joven artista de condición excepcional. La sentí, vivísima, el día 7 de enero de 1962. Cantaba Arabella en el Liceo Montserrat Caballé. Desconocía el nombre. Me deslumbró la voz. Escribí emocionado un largo trabajo al que Informaciones mi periódico de entonces, dedicó ín- E n lugar relevante de mis álbumes, conservo la crónica de esa presentación y las fotografías del acto a que te refieres. Hablemos lo que quieras... Acaba de regresar de Pontevedra, la esperan los ensayos del concierto. La voz es dulce, suave; la expresión reposada, sin prisas, lejos de cualquier alarde vanidoso, de toda impaciencia, con sólo esa peculiar ornamentación de una risa que parece brotar como- utilizó el verso de Gerardo D i e g o- una escala de oro y música ¿Qué es el Liceo para Montserrat Caballé? -Algo muy especial, que veía de niña como un sueño maravilloso. Nunca había asistido a una representación, pero estudiaba en el Conservatorio en el mismo edificio. Tenía menos de nueve años. Recuerdo que a veces me abrían una puerta de comunicación con el cuarto piso y que en una de esas ocasiones oí un poco del ensayo de Madame Butterfly ¡quién me iba a decir que cantando esa ópera conocí en La Coruña a mi marido, y que después había de ofrecerla tantas veces en el Liceo! Este teatro fue siempre mi meta. En mi primera etapa extranjera la consideraba inalcanzable, pero no dejaba de pensar: ¿Y si algún día... Por eso interpretar Arabella el 7 de enero de 1962 me pareció un milagro. Actué como si florara en una nube, en éxtasis, apenas sin darme cuenta del éxito, sólo segura de mi voluntad de cantar siempre en mi Barcelona y ofrecer lo mejor de mi arte. tegra su página última. Anos más tarde me cupo el honor de ofrecer desde su escenario el homenaje que el Gran Teatro le rendía. Se lo recuerdo a Montserrat ahora, en vísperas de las sonadas bodas de plata que se festejan el día mismo en el que se cumplen los veinticinco años, un poco en justificación del atraco telefónico que permita el puntual reflejo periodístico de la entrevista. aunque pueda equivocarme. En ef fondo, nada enseña más que los propios errores. ¿Y cómo decir qué es lo más difícil? En el teatro has de cantar y representar, pero vas arropada. En el recital, has de acometer al descubierto una gran variedad de géneros. ¿Guardas especial recuerdo de algún compañero? En esta oportunidad, la catarata de risas hace las veces de calderón, mientras medita la respuesta y decide cortar referencias sobre artistas en activo. Barcelonesa de corazón ¿Barcelonesa, catalana de corazón? -Me fui de España muy joven. A los veintiún años. Siempre añoraba mi t ¡erra; Barcelona, Cataluña. Es aigo que me he en- Montserrat Caballé que si se. logran familiaridad y confianza, es mejor el cambio de impresiones. ¿Cómo definirías tu voz? ¿Cuál es el secreto de tus filados, pianísimos, fiatós -M e creo una soprano lírica de origen, que sigue siéndolo, aunque con los años la voz se hace más llena, evoluciona en la ¿Mi secreto? La técnica respiratoria. Mi emisión, pero la spinto debe volumen vocal. ¿Mi maestra, -Eugenia Kemenny, me enseñó la ser de mayor técnica respiratoria. secreto? La proyección de la voz con ocho meses de gimna- Mi maestra, Eugenia Kemenny, sia respiratoria, sin dejarme ni aún vocalizar me enseñó la proyección de la voz, con ocho meses de gimnadejarme ni Para esta noche sólo pido que la emoción sia respiratoria, sin que guardar aun vocalizar. Hay grande que ya siento no me impida ofrecer lo el fiato -decía- para los últimejor de mi arte, con el alma puesta en la mos cincuenta metros. Ha de conducirse el aire para que las voz cuerdas bucales vibren de la manera conveniente. Lo mismo- De Giuseppe di Stéfano, con pensaba mi maestra en el reperjes, porque incorporé Doña el que canté, en mi presentación torio español, Conchita Padía. Ana y Doña Elvira en el mexicana de 1964, Bailo Don Juan lo mismo que Eli- ¿Qué resaltarías más en tu Manon y Tosca ¡Maravillosabeth y Venus en Tanso! Lo era, como excepcional te- personalidad? hausser -Sin duda, la inquietud. nor mozartiano, Fritz Wunderlich- L a cifra es impresionante. y no puedo olvidar el Lohen- Creo que sí lo es como acti Vocación, devoción y grin que canté con Windgasvidad en un solo teatro, al qué, sen, o al Franco Corelli de Ansin embargo, todavía puedo brinpaciencia drea Chenier y Don Cario darle muchos nuevos títulos, ya- ¿Es lo que recomendarías a ¡Tantos! He tenido mucha suerque, aparte oratorios, he representado ciento trece óperas dis- te, como la tuve al cantar. Mozart una joven colega? -Sí, junto con vocación, devodirigida por Karl Bóhm, actuar tintas... y sigo buscando. con Bernstein, Menta, Karajan, ción... y paciencia. -Pero tendrás preferencias, ¿Alguien influyó especialMuti, Levine, al beneficiarme con sin duda. la sensibilidad de Abbado y tener mente en tu carrera? -Pasan de Strauss, al bel- Mientras estudiaba, Victoria la deliciosa experiencia de actuar canto de Salomé a Norde los Angeles, modelo en el dema sin olvidar otros mundos con Giulini. cir, la nobleza del fraseo, el sonicomo el verdiano de La travia- ¿No hay, entonces, lucha de do. Por la expansión y riqueza ta poderes soprano- maestro? de la voz, Renata Tebaldi. Por la- ¿Y de los distintos campos: personalidad, a través del disco, -Suelo ser muy respetuosa, ópera, oratorio, concierto, reciporque tienen ante sí un gran María Callas, su fuerza en el tal? bel canto donde es tan importrabajo: gobernar un gran carrua- L a música. Lo que sierrto dentro de mí, que intento reflejar, -je con muchos caballos. Claro tante el recitativo. Pero siempre cargado bien de subrayar por todo el mundo: cuando me llaman catalana, me enorgullezco. Cuando española, me siento feliz de serlo. ¿Y desde 1962 has cantado siempre en el Liceo? -Sólo fallé el año 1965, por razones de salud. Fuera de esa ocasión, no he faltado jamás a la cita: voy camino de las doscientas funciones de ópera, y son ya diez los conciertos extraordinarios liceístas. Piensa que he cantado cuarenta óperas diferentes y vivido cuarenta y tres persona-