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ABC, pág. 62- LA FIESTA NACIONAL E 3 n todo lo alto LUNES 5- 1- 87 Ortega Cano, Dámaso, El Soro y Oliva triunfan en Colombia Madrid. Luis García Al éxito ya consignado por El Soro, en la corrida que abrió la feria colombiana de Cali, hay que añadir los obtenidos por los diestros españoles Emilio Oliva, Ortega Cano, Dámaso González y Joselito, en las siete funciones que van celebradas. Como es habitual, el coso de Cañaveralejo, tarde tras tarde estuvo ocupado hasta rebosar por una de las aficiones más entusiastas y alegres de Hispanoamérica, como es la caleña. A falta de tres funciones para que finalice la feria destacan entre los triunfadores Víctor Mendes, Ortega Cano, Emilio Oliva y El Soro con tres orejas conseguidas; Dámaso González con dos, y Joselito con un único trofeo. Juan Mora, y Manzanares, sin suerte en sus respectivas actuaciones, sólo pudieron dejar constancia de su reconocida clase. Entre los diestros colombianos caben destacar las actuaciones del veterano Pepe Cáceres, Jairo Antonio Castro y César Rincón en la segunda, sexta y séptima corridas. La tercera corrida constituyó un triunfo para Dámaso González y Emilio Oliva que consiguieron tres orejas. Se lidiaron toros de Fuentelapeña, mansos los tres primeros y de mejor juego los otros tres. Dámaso González, fue aplaudido en su primero y cortó las dos orejas del cuarto. El colombiano César Rincón, escuchó palmas en sus dos toros. Y Emilio Oliva triunfador de esta feria el pasado año, se mostró voluntarioso en su primero, y a fuerza de entusiasmo logró cortar una oreja al que cerró plaza. En la cuarta función destacaron los españoles Ortega Cano y Joselito, que alternaron con el nacional Enrique Calvo El Cali Los toros pertenecieron al hierro colombiano de Salento, propiedad de los hermanos González Caicedo. En general resultaron manejables. El Cali, no tuvo fortuna, siendo pitado en su primero y escuchando dos avisos en el cuarto. Ortega Cano, fue obligado a dar la vuelta al ruedo en su primero y resultó premiado con una oreja del quinto. Joselito, que debutaba en Colombia y era esperado con la natural expectación, cortó una oreja en el toro de su presentación y escuchó dos avisos en el sexto, pese á lo cual le tributaron una cariñosa ovación. Dos orejas para Víctor Mendes y una para El Villano, fue el balance de la quinta corrida, en la que los toros de Achuri Viejo, propiedad de Felipe Rocha, desataron las protestas del público por sus dificultades. Tan sólo se dejaron torear los dos últimos. José Mari Manzanares, sólo pudo mostrarse lidiador en sus dos toros, a los que mató con brevedad. Arturo Villa El Villano anduvo valentón con su primero, escuchando palmas. Aprovechó la buena embestida por el pitón derecho del quinto, siéndole otorgada una oreja, Víctor Mendes, derrochó voluntad y entusiasmo a lo largo de la lidia de sus dos toros, de los que consiguió sendas orejas, por dos trasteos en los que no regateó esfuerzos por complacer a los espectadores. OTRA VEZ ANTOKETE Parece que fue ayer, ¿verdad, usted? Porque ayer fue cuando Antoñete, a lágrima viva, se iba ¿para siempre? en volandas por la puerta grande de Madrid. Los toreros van y vuelven como los trenes. Pero lo que pretende Antoñete es hacerlo en el día, como los trenes... de cercanías. Por estar en su derecho, lo está... aunque le quite a esto de los toros la guinda de la seriedad, que se le supone. El Gallo se iba y volvía a cada Antoñete poco. Antoñete quiere emularle, pero tarde, muy tarde, porque hubo paréntesis muy largos, de grandes lagunas sin torear, que luego algunos toreros acumulan como años toreados, llevo tantos de alternativa Y una cosa es que haga tantas temporadas que se tomó la alternativa y otra muy diferente que se haya permanecido en activo. En eso Curro es muy serio, le pese a quien íe pese. Ya se acerca a los treinta años en activo sin amagar con una sola retirada. Lo que hace presagiar que cuando se vaya- cada día está más cerca la retirada, aunque sólo sea por razones puramente biológicas- lo hará de una forma definitiva. Yo, que me he declarado enemigo público número uno de los festivales, porque me parecen un camelo, porque les sirven a los toreros en activo para torear a puerta abierta un toro con los pitones cortados, que les costaría un ojo de la cara si lo compraran para entrenamiento a puerta cerrada, y encima quitan puestos a los chiquillos que quieren ser toreros, propongo, empero, una cátedra ambulante para que toreen festivales, incluso cobrándolos bien. Prohibición total para los toreros en activo. Permiso para que los maestros retirados, todavía con facultades, como Antoñete, Manolo Vázquez, Diego Puerta, Aparicio, Litri, Paco Camino, exhiban su profesionalidad y personalidad por esas plazas, para que las nuevas generaciones se fijen en las maneras de estos hombres, que triunfaron en su día frente al toro, y que hoy, frente al eralote adelantado, pueden hacer cosas importantes, demostrar que el arte de torear no es un trabajo a destajo, rutinario y monótono. Antoñete vuelve a los toros. Por mí como si se pinta de negro el blanco mechón. Está en su derecho. Encima de la mesa le han puesto dos tentadoras ofertas. Mucho dinero. La tentación le puede vencer al madrileño (prácticamente ya le ha vencido) y no sería nada de extraño que nos le encontremos en la pue, ¡a de cuadrillas de la Maestranza en plena Feria de Abril. Esta vez va a poner en juego algo más que su físico. Se marchó como no soñó nunca que se iría del toreo. Sería muy triste que ahora se nos fuera de los toros como la vez primera... como aquella otra... Está claro que retorna por algo que se ha dejado olvidado. La decisión es suya, la fama es suya, el prestigio final también es suyo. Todo eso lo va a poner ahora- ¡buen jugador siempre, tahúr de primera! -sobre el tapete. Todo al ochenta y siete. A la temporada ochenta y siete quiero decir. Allá él. Pero no olvidemos que responde a su personalidad. En eso es el Antoñete de siempre. Suerte, maestro. Vicente ZABALA Juan Mora no gustó en Cali La séptima corrida fue un éxito Cara y cruz para los toreros españoles en la sexta corrida, en la que Emilio Oliva se alzó como claro triunfador, saliendo en hombros de la plaza. Cortó las dos orejas de su primer toro y a punto estuvo de conseguir los mismos trofeos en el quinto, si no es por su poca fortuna con el descabello, lo que dio lugar a que la presidencia le Juan Mora enviara dos avisos. Pese a ello dio dos triunfales vueltas al ruedo. Poca fortuna la de Juan Mora en su presentación en Cali. Fue pitado en su primero y se silenció su labor en el otro, y en un sobrero que regaló al inutilizarse el quinto, al sevillano se le fue la mano en un pase de trinchera e hirió con el estoque al astado, que al momento rodó fulminado por la arena. El colombiano Jairo Antonio Castro cortó una oreja del primero de la tarde y resultó ovacionado en el cuarto. Los toros de Salento, buenos en general, dándose la vuelta al ruedo al quinto. La séptima de feria resultó la corrida más completa de las celebradas hasta el momento. Cinco orejas fueron a parar a manos de Ortega Cano, El Soro y César Rincón. El cartagenero llevó a cabo con el cuarto una superior faena, coronada espléndidamente con el acero, que fue premiada con las dos orejas. En el primero fue aplaudido. El Soro no se quedó atrás y logró un trofeo del quinto, en el que mostró a tope su entusiasmo y ganas de agradar. El colombiano César Rincón calentó al público en el tercero, del que consiguió las dos orejas, y anduvo breve con el sexto, siendo aplaudido. I: ll? IIM H: J nSiii ¡ll