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40 A B C LUNES 5- 1- 87 España CEE España tiene que mejorar urgentemente su red de carreteras y autopistas Declaraciones a ABC del director de Transportes de la Comisión Bruselas. Andrés Garrigó El año 1986 puede pasar a la historia de la Comunidad Económica Europea (CEE) como el que oyó los primeros vagidos de la Política de Transportes Común (PTC) hermana pequeña de la colosal PAC, pero con fuerte potencial de integración europea. Alma de esa nueva política en gestación es el español Eduardo Peña, director general de Transportes de la Comisión Europea, que ha concedido a ABC unas largas declaraciones en las que se abordan varias cuestiones. -España ha entrado en la CEE con un entramado de carreteras deficiente, casi igual al de hace quince años, a pesar de que ei tráfico sé ha doblado. ¿Cómo ve usted ese problema desde su cargo europeo? -Es evidente que España tiene que mejorar de forma importante su red de carreteras, lo mismo que Portugal. Los planes de inversión son urgentes y necesarios. En mi opinión, la insuficiencia de autopistas en España es dramática y el Gobierno tendrá que ver el modo de ampliarlas en profundidad. -Pero los responsables en Madrid han optado por otra alternativa... -Yo respeto la opinión del Gobierno español, que no desea construirlas, pero no hay nada como una buena red de autopistas, aunque tampoco haya nada tan caro como eso. Lo ideal serían 5.000 kilómetros de autopistas para hacer frente al reto de la incorporación de España a la CEE, que va a engendrar un aumento de tráfico. El plan dej Gobierno será una clara mejora de la red de carreteras actual, pero mi preferencia sigue siendo las autopistas. Dinero hay en Europa para financiarlas, pero el Estado español necesita, al parecer, inversiones en otros campos. ¿Qué opinión le merece el peaje? -E l peaje, tanto público como privado, está hoy en entredicho en Europa. Parece que ese mercado tiene poco futuro. De hecho sólo existe en España, Francia e Italia, y un poco en Grecia. Plantea además un problema para la política común de transportes terrestres, pues puede distorsionar la competencia. A la hora de armonizar la fiscalidad del transporte hay que computar tres impuestos: los que gravan los vehículos y los carburantes, y los peajes. ¿Personalmente, apoya usted el TGV? -E l TGV es bueno para un país, pero el problema del tren no es solamente de velocidad, sino también de comodidad, de calidad de servicio, de buena estructura de vías... Si además es muy rápido, miel sobre hojuelas. Yo, a priori, como director general de Transportes, me intereso por todo proyecto que facilite el tráfico entre España y Francia, lo que implica además aproximar a Portugal al norte de Europa. -O t r o de los temas sobre la mesa del Consejo de Ministros de la CEE que afecta a España es la redistribución geográfica y temporal del turismo. ¿Vamos hacia nuevas normas? -Mejorar el reparto en el tiempo de la afluencia turística me parece un problema insoluble. Los países cristianos seguirán con sus vacaciones de Navidad y la gente preferirá ir a la playa en julio y agosto mejor que en febrero. Otro tema es la redistribución geográfica, no de país a país, sino dentro de cada Estado miembro. Eso es absolutamente razonable, pero veo con preocupación cómo hincarle el diente. La Costa Brava, Mallorca o la Costa del Sol han surgido por razones, naturales, climáticas. y de oferta, difíciles de superar. Eso no impide buscar nuevas fórmulas de turismo: social, juvenil y cultural... -E n 1992, España tiene dos grandes citas mundiales: ¿estará a la altura su infraestructura de transportes? -L a Olimpiada de Barcelona y la Expo de Sevilla son dos retos muy importantes. Yo, a Cataluña la veo perfectamente organizada desde el punto de vista de infraestructuras deportivas y turísticas: por algo ganó el concurso de la sede. Desde el punto de vista de transportes, poco le falta: tiene puerto, carretera, tren y los accesos no van á implicar grandes quebraderos de cabeza. Habrá algunos puntos negros, de estrangulamiento, que exigirán inversiones. Aquí no se nos han planteado todavía demandas de ayuda de la CEE. Yo las aceptaré no por tratarse de 1992, sino en función de su interés real. Calendario y previsiones Tras el paréntesis de las fiestas navideñas, los organismos comunitarios vuelven a recobrar el pulso normal de la actividad diaria. El nuevo año en Bruselas se inicia definitivamente el próximo día 7, miércoles, con una reunión de la Comisión Europea. El 19 está prevista la celebración de un Consejo de Ministros de Finanzas. También este mismo día se inicia el Consejo de titulares de Agricultura, que en principio está previsto que se prolongue hasta el martes día 20. Asimismo, entre el 19 y el 23 de enero se llevará a cabo una sesión plenaria del Parlamento Europeo. Ya en la última semana de mes, concretamente los días 26 y 27, se reunirá el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores, y a continuación, el miércoles 28 dará comienzo una sesión del Comité Económico y Social que se prolongará hasta el día 29. Bélgica es el país que a lo largo del primer semestre de 1987 ocupa la presidencia del Consejo de Ministros de los Doce En líneas generales la nueva presidencia ha previsto a partir de febrero las siguientes sesiones: Consejo de Agricultura el 9 y 10 de febrero, 2 y 3 de marzo, 27 y 28 de abril, y otro en junio. Consejo de Asuntos Exteriores el 16 y 17 de febrero, 16 y 17 de marzo, 25 y 26 de mayo, 22 y 23 de junio y 27 y 28 de junio. Moncloa- Berlaymont Bélgica se ha hecho cargo de la presidencia de la Comunidad Económica Europea (CEE) desde el 1 de enero. Los partidarios de que la Comunidad avace hacia la cohesión política y social con rapidez esperan de los dirigentes de este país, uno de los que tienen una mayor conciencia europeísta, que se solucionen de forma prácticamente definitiva algunas de las siguientes cuestiones: El presupuesto. El año 1987 ha nacido para la CEE sin presupuesto. El Parlamento Europeo deberá adoptar la próxima semana una decisión al respecto tras haber visto satisfechas sus peticiones sobre los sectores de carne de vacuno y de productos lácteos, después de los últimos acuerdos alcanzados por los ministros de Agricultura. Sin embargo, las cifras previstas en el documento que aprobará el Parlamento no van a ser suficientes para cubrir todas las necesidades financieras de la CEE. Se calcula un déficit para 1986 de 1.400 millones de ECUS (cada ECU 140 pesetas) Sumando a esta cifra el desfase que se producirá este año se puede alcanzar en el mes de diciembre los 4.000 millones de ecus. Cuestiones financieras. Está claro que la forma de recaudar los fondos e ingresos que existe ahora no es válida. CUESTIONES URGENTES de los Doce tienen Los responsables ante sí el reto de conseguir un nuevo método de financiación, que puede pasar o no por el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) Y además este reto es urgente si no se quiere llegar a una suspensión de pagos al menos en teoría. Cuestiones agrícolas. El trabajo de reformas de los ministros de Agricultura no ha hecho más que empezar. Ha sido el sector lácteo y el de vacuno de carne. En el horizonte se vislumbran ya arduas discusiones sobre los cereales y sobre la nueva política de grasas que debe poner en marcha la Comunidad Económica Europea. Además, durante este semestre debe quedar vista para sentencia la negociación de precios agrarios para la campaña 1987- 88. La guerra comercial. Estos seis primeros meses de 1987 se van a caracterizar por las tensiones entre la Comunidad y Estados Unidos, que ya han comenzado. Está claro que a ninguna de las dos partes les interesa meterse en una espiral de represalias comerciales. Sin embargo, está por ver cual de las dos partes da el primer paso para evitarlo. César LUMBRERAS