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DOMINGO 4- 1- 87- CULTURA -ABC, póg. 45 La semana Celia en la revolución un texto inédito de Elena Fortún, creadora del célebre personaje infantil, llegará tanto a las niñas de hoy como a las lectoras que, hoy adultas, se divirtieron hace años con las aventuras de Celia y Cuchifritín. Este manuscrito fue concluido por su autora en 1943, poco antes de comenzar un autoexilio que la llevó por Argentina y Norteamérica. La revista poética Litoral ha reeditado una edición facsímil en homenaje a Luis de Góngora. La limitación de la tirada hace que el ejemplar tenga particular- interés para los coleccionistas. La Fundación Gulbenkian, -de Lisboa, rendirá un homenaje a Federico García Lorca con motivo del cincuentenario de su muerte. John D. McDonald, el escritor norteamericano de novelas policiacas más conocido hoy en día, falleció a consecuencia de las complicaciones surgidas de una operación cardiaca. Fue el creador del detective Travis McGee. Joaquín Namorado, uno de los máximos representantes de la generación neorrealista portuguesa murió en Coimbra, a los setenta y dos años. Oponente del régimen de Salázar, sufrió persecución policial y hasta 1974 se le prohibió dar clases en la Universidad. En el taller de restauración del Museo del Prado se trabaja actualmente en varios cuadros entre los que destacan uno de los Grecos de Illescas y Virgen con el Niño de Pinturrichio. El monasterio de Santa María la Real de las Huelgas de Burgos celebra este año el VIII centenario de su fundación. Fue en enero de 1187, cuando el Papa Clemente III otorgó la bula de aprobación del monumento conocido como El Escorial de Castilla Nicola Signoreilo, alcalde de Roma ha anunciado que la iniciativa pública y la privada se han unido para salvar de la ruina el puente del castillo de Sant Angelo. El escritor italiano Piero Chiara falleció, a los setenta y tres años. Era autor, entre otras obras, de Los jueves de la señora Julia y La habitación del obispo Nueva York se dispone a conocer una nueva obra de Nietzsche: Himno a la vida En esta ocasión, el autor de Así hablaba Zaratustra se presenta ante el público con una faceta desconocida: la de compositor. George Gershwin, el hombre que llenó de ritmo las catedrales dela música sinfónica Francia conmemora el cincuentenario del autor de Porgy and Bess París. Juan Pedro Quiñonero Francia conmemora el L aniversario de la muerte de George Gershwin (1898- 1937) con una solemnidad particular, desbrozando y rastreando los orígenes, el legado, las huellas de la obra de uno de los grandes de la música contemporánea que tuvo un raro privilegio: inmortalizar las raíces de una nueva cultura. es bien sabido, se negó a seguir Lorin Maazel, al frente de la las normas demasiado estricOrquesta Nacional de Francia, tas (a su juicio) de ningún conha concebido un espectáculo exservatorio que pudiese asesinar cepcional, que incluye retazos de la espontaneidad Sin embargo, obras celebérrimas Porgy and quizá no baste siempre con eviBess Rapsodia en blue tar una formación rigurosa para Un americano en París iluscomponer un millar de obras cétrados gráficamente al mismo lebres. tiempo con diapositivas, iluminaciones proyectadas sobre un Sin embargo, estimulado por gran escenario en el Palacio de P. Whiteman, como se ha repetilos Deportes de Bercy. do hasta a saciedad, Gershwin desembocó muy tempranamente Bajo la dirección de Lorin en el jazz sinfónico No parece Maazel, intervienen en el especexagerado afirmar que Gershwin táculo la soprano Wllhelmenia introdujo el jazz en las cateFernández, el barítono Charles drales de la música clásica, conWilliams, el pianista John O Convirtiendo una subcultura musical nor y el actor Laurent Terzieff, (hasta entonces) en un objeto de que recita poemas, textos, procultura definitivamente universal. sas, evocaciones de Gershwin. Los especialistas saben bien El espectáculo concebido, susque en las melodías de Gershtancialmente, por Lorin Maazel win se confunden jazz ragtino es ni un recital, ni una repreme Tschaikovsky, Rachmanisentación: se trata más bien de noff, Ravel, en una síntesis que, una reconstrucción lírica de la por vez primera, integra, felizvida y la obra de Gershwin. Vida mente, rastros culturales dispery obra que, por su singularidad, sos y con frecuencia proscritos: tiene unas dimensiones culturamúsicas populares rusas y norles fuera de lo común. teamericanas, el ruido de los Nacido en Brooklin, en el seno taxis en una gran ciudad moderde una familia pobre de emigranna (la secuencia celebre de Un tes judíos- rusos, Gershwin, como americano en París formas rapsódicas de Liszt... Sin embargo, nadie necesita de ese background mínimamente culturalista para evocar melodías célebres: Summertime The man I Love Oh Lady Be Good etcétera. Nadie duda hoy que Gershwin es uno de los gráneles metodistas dé todos los tiempos En este marco, el espectáculo concebido por Lorin Maazel, un director heterodoxo nos ayuda a comprender la originalidad radical de Gershwin. Por vez primera en nuestro siglo una manifestación cultural popular, marginada, heterodoxa, subversiva, el jazz se integra con la magna tradición musical europea. Se trata de una síntesis deslumbrante en términos estrictamente musicales. En términos culturales mucho más vastos, se trata de un proceso integrador sin duda excepcional. Evitando cualquier comparación, baste recordar, por ejemplo, que en España hay que esperar hasta los años setenta, y las primeras obras de Paco de Lucía, para descubrir un proyecto cultural- musical que inicie un proyecto semejante, una síntesis, precisamente, de la gran tradición flamenca y el jazz La popularidad avasalladora de Gershwin ha sido su suerte y su tumba. Poco antes de su muerte, en Hollywood, Gershwin conoció a Schónberg, con el que cuándo menos intercambió muchas pelotas en una cancha de tenis. Sería excesivo sin duda evocar un diálogo musical entre dos genios con personalidades tan diversas. Sin embargo, ese encuentro en la tierra prometida del Sur de California no deja de tener dimensiones simbólicas: el padre, el fundador y el heredero, a un tiempo, de la gran tradición euro- vienesa dialoga deportivamente con el fundador y heredero de una tradición de nuevo cuñó que marca la irrupción fulgurante de una nueva cultura, que estaba por entonces comenzando a inundar, el mundo con sus melodías inolvidables. Gershwin murió una luminosa mañana de julio de hace cincuenta años. Pero, en verdad, sus melodías hablan de una infancia radiante y jubilosa, que, cómo olvidarlo, también nombra y evoca los sueños dorados de nuestra propia adolescencia. FRIÓ EN LO IJARES No puedo decir quién me lo ha contado porque es un sociobiólogo muy conocido. -E l otro día por la mañana ¿qué veo. en el paseo del Cisne? Una señora, no demasiado mal trajeada pero cuya abundancia de bolsas denotaba ser ella persona sin domicilio, se estaba lavando las pañtorrillas en una fuente pública. No paró ahí la. cosa. Se levantó las faldas más arriba- sagrado impudor de los pobres- y sé lavó hasta la cintura. Sin ropa interior, que no la llevaba; así, a la vista de los que pasábamos por allí. Morenas las dos nalgas rotundas, etcétera. Hizo una pausa, porque sabe contar. Y: -Sentí entonces, por el viento, un frío coladizo. Palidecí y pensé No puede ser Por si acaso, me tenté el bolsillo del pantalón: un bulto. Metí la mano y no era el pañuelo, era mi ropa interior. Luego yo también... -Salvo que en tu caso fue distracción, o prisas al vestirte le dije, para echarle un capote, Noé nuevo él. No ha sido parábola política (señora- UCD y luego PCE, y luego PNV y C P- conmiserada por caballero- P S O E- el cual está, sin embargo, con el mismo interior naufragio inminente: transeúnte) sino suceso verídico. La única mentira, piadosa: no es el amigo sociobiólogo, sino de otra disciplina de las humanidades. Julio CERÓN