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DOMINGO 4- 1- 87- CIENCIA -ABC, póg. 43 Una persona ve ya con las córneas del doctor Castroviejo, enterrado ayer en Logroño La sencilla ceremonia convocó a muchos de sus discípulos Logroño. Ana Lumbreras Ayer se cumplieron los dos últimos deseos del doctor Castreviejo: ser enterrado en su ciudad natal, Logroño, y donar sus ojos para dar ejemplo y conciencia a todos de la necesidad de este tipo de donaciones. En un ambiente familiar e íntimo, los restos de uno de los más prestigiosos e importantes oftalmólogos mundiales recibieron sepultura en el cementerio municipal de la capital riojana, en el panteón que la familia Castroviejo posee desde hace años. La capilla ardiente fue instalada en el templo del cementerio logrones, y en todo momento el féretro cubierto por la bandera cuatricolor de La Rioja, estuvo acompañado por familiares y amigos del insigne oftalmólogo, destacando la presencia de sus nietos y sus dos hijos: Ramón Christopher, de treinta y siete años, economista que ejerce en Nueva York, y Anita Alice, de treinta y nueve años, casada con el diplomático español Emilio Artacho, que ocupa un importante puesto en Ginebra, dentro del organigrama de las Naciones Unidas. Además de estar presentes en los actos fúnebres las autoridades locales y regionales de la Comunidad Autónoma de La Rioja, entre ellas el presidente del Ejecutivo regional riojano, José María de Miguel; el presidente de la Diputación General, Félix Palomo; el delegado del Gobierno en La Rioja, Antonio Rojo, y el alcalde logrones, Manuel Sainz, había una nutrida representación de la clase médica, tanto local como nacional, destacando la presencia del presidente de la Asociación Española de Oftalmología, doctor León; el jefe del Servicio de Puerta de Hierro, doctor Carlos García Lis; el doctor Bartolomé; el catedrático de Alcalá de Henares y jefe del Servicio del Ramón y Cajal, profesor Oruve; el director de la Fundación Castroviejo, doctor Fernández de Vega; varios catedráticos, alumnos y becarios directos del fallecido. Aunque la ceremonia del entierro fue sencilla, sin gran boato, había gran cantidad de coronas y flores, llamando la atención una en que se leía New York, al maestro En esta ciudad pasó la mayor parte de su vida profesional el doctor Castroviejo. En el funeral, oficiado por el párroco de la iglesia de Santiago el Real, don Pedro Hernández, se dieron cita un mayor número de personas, que acompañaron a los familiares, quienes desearon que el funeral se celebrase en esta iglesia, situada en el casco antiguo de la ciudad, muy cerca de donde nació el doctor Castroviejo, en el número 10 de al caUe Bretón de los Herreros, un 24 de agosto de 1904. Han sido muchos los testimonios que pudimos recoger de personalidades, familiares y amigos de don Ramón, coincidiendo todos ellos en la labor altruista y científica tan importante y significativa que desarrolló a lo largo de sus ochenta y dos años de vida. Una anécdota muy curiosa y que da muestra de la talla de este universal oftalmólogo nos la ofrecía ayer uno de sus sobrinos directos, el doctor Pascual Castroviejo, neurólogo infantil, que manifestaba a ABC que don Ramón nunca había dejado la práctica quirúrgica hasta hace, prácticamente, dos años, en que le dio un infarto de miocardio y, posteriormente, se le detectó el cáncer de garganta que acabó, finalmente, con su vida. Dos de los últimos deseos del doctor Ramón Castroviejo, impulsor de los bancos de ojos se cumplieron ayer: ser enterrado en su ciudad natal, Logroño, y donar sus ojos gía española, y prácticamente toda la Oftalmología de neustro país se basa en él, ya que fuimos ciento veintiuno, en la actualidad ejercientes, los que conseguimos becas para estudiar a su lado Desde el punto de vista humano, para el director de la Fundación Castroviejo, el doctor era un hombre que sólo pensaba en trabajar, en abrir nuevos horizontes en la Oftalmología. Yo creo que no le agradecimos lo suficiente, a pesar de habérselo agradecido mucho, todo lo que hizo por nosotros El no fue un premio Nobel- continúa el doctor Fernández de Vega- porque fue un hombre práctico, y ios Nobel sólo se dan al científico; pero la impronta suya era tan extraordinaria que hay algunas anécdotas, como que era policía y bombero honorarios de la ciudad de Nueva York, además de ser muy conocido en una ciudad como ésa. Operó hasta los ochenta años Un grupo de veterinarios me comentaba- afirmó el doctor Pascual Castroviejo- que acudía una vez a la semana a una clínica veterinaria cuando tenía ochenta años, a operar perros para no perder agilidad en las manos. Según su sobrino, la pérdida del doctor Castroviejo, a nivel científico, ha sido grande, ya que fue uno de los pioneros, de los más renombrados que ha tenido España y cuyos descubrimientos fueron tan sumamente positivos para la práctica clínica que no hay más que mirar los miles de sujetos que pueden ver gracias a las cosas que el descubrió Todos conocemos la faceta científica e investigadora del doctor Castroviejo, pero muy pocos son tos que tienen conocimiento de su faceta humana y personal. En este aspecto, todos los que estuvieron cerca de él destacan su sensatez, su madurez, su generosidad y su desprendimiento hacia los demás. Para él era fundamental el ser útil a los demás. Así lo confirma el neuroinfantil doctor Castroviejo: Cuando empezó a venirse abajo personalmente, hace dos años, es cuando pensó que ya no podía ser útil a los demás. Para él, no ser útil a sus semejantes era ta cosa mas frustrante que le podía caer encima. Consideraba que estar al servicio de los demás era una obligación. Cariño a su tierra chica A pesar de ser un hombre que en seguida abandonó su ciudad natal, nunca se ha desprendido del amor por su tierra chica aprovechando, simpre que tenía ocasión, unos días para visitar Logroño y Sorzano, localidad próxima a la capital riojana, de donde era oriunda su familia. Los que estuvieron más cerca de él nos comentaban ayer que siempre estuvo muy cerca de Logroño. Así, el doctor Fernández de Vega afirmaba que siempre volvía a sus raíces rápidamente. Conservaba- -según su sobrino- -en su léxico las expresiones riojanas que él aprendió en su niñez mientras jugaba en Logroño y Sorzano en los años de principio y mediados de siglo. Este amor por La Rioja era correspondido por sus paisanos hacia él, de tal forma que se volcaron en los distintos homenajes que se le han rendido a lo largo de su vida. El alcalde de Logroño, Manuel Sainz, señaló en el transcurso del entierro que hoy es un día triste para los logroñeses, porque hemos perdido un vecino, un hombre nacido aquí y que nunca perdió la relación, con su ciudad. Desde, que se afincó en Estados Unidos, yo sé de su generosidad y de su cariño hacia esta tierra, presumiendo de ser logrones y riojano, y la ciudad le ha correspondido como ha podido: con el nombre de una calle, de un colegio, con un busto en una céntrica plaza Este riojano universal, además de ser uno de los pioneros en la cirugía de trasplantes de córneas, realizó una gran laboren pro de los denominados bancos de ojos siendo uno de sus máximos impulsores y volcándose en esta labor. Hasta tal punto que, según el doctor Pascual Castroviejo, para él era frustrante cuando, en alguna ocasión, palpaba que no se le estaba dando el apoyo que creía que debía recibir esta obra Sos córneas ya están trasplantadas Una de las personas más afectadas por la muerte del doctor Castroviejo ha sido uno de sus discípulos directos, el doctor Fernández Vega, oftalmólogo y director de la Fundación Castroviejo en Madrid, orientada a la investigación. El propio doctor Fernández Vega confirmó a ABC que, tal y como era el deseo del doctor Castroviejo, sus ojos fueron donados en el mismo momento en que falleció, y sus córneas ya han sido trasplantadas a una persona. Este último hecho supone un nuevo testimonio ejemplarizante para todos, en un intento de concienciar a la Humanidad de la necesidad de la donación de ojos. Para el doctor Fernández de Vega, su profesor llenó toda una época de la Oftalmolo- ¿QÜIERE PONER UN NEGOCIO? Busque local en la sección de Anuncios por palabras de ABC.