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DOMINGO 4- 1- 87 IBEROAMÉRICA A B C 33 El presidente Virgilio Barco Vargas, en sus cinco meses de gestión en Colombia, ha conseguido importantes avances en la lucha contra el tráfico de drogas y la erradicación de la violencia guerrillera El Ejército colombiano logró diezmar la cúpula militar del M- 19 dando de baja a los principales dirigentes que capitaneaban esa agrupación guerrillera, cuyo último acto terrorista dé grandes proporciones fue la toma del palacio de Justicia en noviembre de 1985. Esta pérdida de fuerza del M- 19 motivó a sus dirigentes a conformar un batallón denominado la Coordinadora Nacional Guerrillera (CNG) integrado por los principales grupos guerrilleros de Colombia, entre ellos el Ejército de Liberación Nacional (ELN) autor de los atentados con bombas a las refinerías del petróleo. Unidos y comandados por seis jefe guerrilleros esta colectividad terrorista sembró el pánico en varios Departamentos de Colombia con sus incursiones violentas y sus ataques indiscriminados contra las institu- ciones. Más de treinta tomas de poblaciones, setenta atentados con dinamita contra los oleoductos conductores del petróleo, gran cantidad de secuestros, asaltos a entidades bancarias y los boleteos fueroHlrealizados por la CNG éh 1986. Una ruptura definitiva en los acuerdos de paz se podría presentar si la FARC, único movimiento guerrillero que aún permanece dentro de estos acuerdos, decide, como lo ha manifestado en reiteradas ocasiones, responder con las armas en señal de protesta por los continuos asesinatos contra los militantes de su brazo político. Colombia La guerrilla y el tráfico de drogas, puntos negros en la gestión de Barco Visita oficial del secretario de Estado británico, sir Geoffrey Howe Bogotá. Mauricio Hernández El secretario de Estado para Asuntos del Exterior y de la Comunidad británica, sir Geoffrey Howe, llegó ayer a esta capital en visita oficial de dos días, durante la cual se entrevistará con el presidente, Barco Vargas, y coi otros altos funcionarios del Gobierno colombiano para tratar cuestiones de interés común. Los asuntos más preocupantes para el presidente Barco son la gobemabilidad del país, la guerrilla y el tráfico de drogas. Son esos temas precisamente los que abordará en las conversaciones con el canciller Howe, quien llega a Colombia en un momento en que el relevo político continúa haciéndose a la grupa de la violencia guerrillera, herencia del Gobierno conservador de Belisario Betancurt. El presidente de Colombia, Virgilio Barco Vargas, ha tenido que enfrentar en sus primeros cinco meses de Gobierno una de las más críticas situaciones de orden público que haya vivido este país en los últimos tiempos. Aunque la violencia política y social, el terrorismo y la guerrilla se vienen registrando desde el pasado Gobierno conservador de Bélisario Betancurt, y desde muchos años atrás, Barco Vargas- liberal- ha tenido que gobernar a Colombia con el apoyo de la mayoría liberal en el Congreso y sin la ayuda del segundo partido en votos, el conservador, que después de más de veintiocho años de alternarse y compartir el Poder con los liberales decidió hacer una fuerte oposición al Gobierno del actual presidente colombiano. este país) Esta nueva agrupación política surgió de los acuerdos de paz realizados entre algunas agrupaciones guerrilleras y el pasado Gobierno de Belisario Betancurt. La Unión Patriótica, con sus representantes en el Congreso, ha entrado a formar parte activa en las decisiones políticas de Colombia. Fuerte oposición El Frente Nacional, instaurado en 1958 por los liberales y conservadores como una estrategia para terminar con la violencia que se apoderó por esas fechas de Colombia, consiste, básicamente, en la repartición entre los dos partidos tradicionales de cargos y responsabilidades en el Gobierno. La no aplicación de este pacto crea una difícil situación para el presidente colombiano, quien tendrá que enfrentar la oleada de críticas de la oposición. Aunque en el Gobierno conservador de Betancurt se prolongó el Frente Nacional por medio del artículo 120 de la Constitución, el nuevo presidente de Colombia, Virgilio Barco Vargas, decidió gobernar este país apoyado exclusivamente por miembros de su partido. Al ser negados por el nuevo Gobierno los organismos de fiscalización del Estado para que fueran conservadores los que desempeñaran estos cargos, según sus requerimientos, Barco Vargas manifestó tácitamente su deseo de no compartir su Gobierno con los conservadores. Sin embargo, en las últimas sesiones del Congreso se vislumbraron posibles acercamientos entre conservadores y liberales, ya que, según los expertos, el país, ahora más que nunca, necesita de la unión de los partidos para combatir los intensos actos terroristas perpetrados por la guerrilla y las mafias surgidas del tráfico de narcóticos. La arremetida de los actos terroristas de la guerrilla se dejó ver desde los primeros días de agosto, cuando Barco Vargas asumió la Presidencia. Las estadísticas mostraron un fuerte incremento en las tomas de poblaciones, ataques a patrullas del Ejército y puestos de Policía y los actos vandálicos contra las instalaciones del petróleo, que ocasionaron una gran pérdida económica. A pesar de estos incrementos terroristas de los grupos subversivos, él Gobierno de Barco Vargas prosiguió con los esfuerzos iniciados por Betancurt para conseguir la paz en Colombia. Desde luego, ésta no ha sido meta esencial del nuevo Gobierno, pero se han visto los esfuerzos de éste por consolidar y prolongar la tregua pactada con la guerrilla en 1984. Corriente liberal Este nuevo hecho político en Colombia, el de Gobierno- oposición (tan tradicional en los países europeos) ha llevado a los partidos que registraron menor votación en las elecciones de marzo a jugar un papel importante, de apoyo u oposición, a los proyectos de ley presentados por el presidente de la República. De una parte se encuentra el nuevo liberalismo dirigido por el ex candidato a la presidencia Luis Carlos Galán Sarmiento, quien después de crear hace cinco años una nueva corriente liberal que dividió este partido político, facilitando la subida al Poder de los conservadores en 1984, comandados por el ex presidente Belisario Betancurt, ha decidido apoyar al presidente Barco por medio de los escaños que consiguió en la Cámara y el Senado. Gracias a este apoyo, el presidente Barco ha logrado que sus proyectos de ley tengan mayoría en el Congreso; Es decir, que el nuevo liberalismo ha contrarrestado la dura oposición de los conservadores que, apoyados por la Unión Patriótica, se han interpuesto en los programas de gobierno de Barco Vargas por medio de su inasistencia en las sesiones ordinarias del Congreso o por medio de su voto negativo en los proyectos de ley. De otra parte se encuentra la Unión Patriótica, brazo político de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) (el grupo guerrillero más poderoso y numeroso de Tráfico de drogas Otro hecho que reviste especial importancia para. el presidente de Colombia lo constituye su compromiso con la nación para terminar con las mafias conformadas por los capos del tráfico de narcóticos, que han socavado las instituciones con los asesinatos contra miembros de la rama jurisdiccional, entre ellos un ministro, catorce magistrados y numerosos jueces y abogados, que de alguna manera han combatido estas mafias. La sanción del Tratado de extradición con los Estados Unidos, por medio de su firma, constituyó para Barco Vargas la puerta abierta para un posible acercamiento entre los distintos sectores políticos para buscar mecanismos adecuados para combatir el flagelo de la droga, causante de la descomposición social en Colombia. Un panorama poco alentador le espera al presidente liberal de este país para este año si se tiene en cuenta, por un lado, el incremento de los actos terroristas de la guerrilla y los asesinatos de miembros de la Unión Patriótica, que ponen en peligro el proceso de paz, y, por otro, las actividades criminales de las bandas de asesinos contratados por los capos colombianos, cuyo objetivo apunta contra la desestabilización de las instituciones y, sobre todo, del Poder Judicial.