Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO 3- 1- 87- ESPECTACULOS -ABC, póg. 75 Crece la indignación popular contra los responsables de TVE por el bochornoso programa definde año Aceptamos las críticas deportivamente dice el subdirector de Programas Madrid. S. E. La indignación de los telespectadores por el deplorable programa con que TVE recibió el nuevo año- u n cúmulo de ordinariez, mal gusto y aburrimiento- creció en la jornada de ayer, durante la que continuaron afluyendo a nuestra Redacción las llamadas de muchos españoles que querían manifestar su repulsa. Como denunciamos ayer en páginas de Opinión y en esta sección, Viva 87 fue un conglomerado de despropósitos que evidenció la absoluta falta de imaginación de los programadores de nuestra televisión pública. La chabacanería, la reiteración de gracias sin gracia y la procacidad, con actuaciones propias de locales nocturnos de ínfima categoría, fueron las notas dominantes de un programa que costó más de cuarenta millones de pesetas y en el que, para colmar el vaso de la paciencia de tos sufridos telespectadores, se vertió una blasfemia contra Dios que nunca se había escuchado en Televisión Española. berlo variado o pararlo, pero dimos libertad a las personas que lo llevaron a cabo. A mí, personalmente, hubo actuaciones y detalles que me parecieron bien y otros que no. Si es verdad que se vertió una blasfemia, yo soy el primero en deplorarlo En una encuesta de urgencia, diversos personajes de la vida española han manifestado a ABC su opinión sobre Viva 87 El autor teatral y presidente de la Sociedad General de Autores, Juan José Alonso Millán, señala que el programa fue como todos los de fin de año que ha hecho Calviño. Un auténtico espanto, monótono y reiterativo. Se necesita un concepto distinto de televisión, con más estrellas, grabado y con un gran montaje. No se debe hacer con público, porque esa noche la gente no está para atender lo que pasa en un escenario durante cinco horas. Quiero salvar a Pilar Miró de todo esto, ella se lo encontró hecho. A ver si esta barbaridad es lo último que queda de la época de Calviño La cantante y actriz Rocío Dúrcal ha comentado que no lo vio entero porque resultaba demasiado largo para estar atenta a una pantalla tanto rato. Acabo de llegar de Estados Unidos y lo que me apetecía era estar con los míos. Lo que pude ver me pareció malo. Concha Velasco desempeñó su papel tan bien como siempre, el resto me pareció un barullo. Mucho relleno, alguna grosería y muy poco arte; así definiría lo que vi El realizador cinematográfico Pedro Almodóvar afirma que vio poco, pero es suficiente para hacer una crítica. Lo encontré pésimo, como cada año. Y cada año es más grave la situación porque el público cambia y evoluciona y el programa no. El mismo criterio de siempre: mismas luces, misma presentadora... No arriesgarse haciendo algo distinto lo veo fatal, daba la impresión de haberse realizado hace treinta años, de que todo era casual. La contratación de los artistas es como de no tener un criterio de lo que tiene que salir en una noche como ésa. Si lo que querían conseguir era lujo y esplendor, consiguieron lo contrario. Quizá la motivación resida en eso, quizá piensen que es lo que nos merecemos... No sé en qué consiste Pilar Miró ma- d i c e- con un nivel alto es muy difícil. Es tremendo para un artista salir a cantar y bailar a las tres de la madrugada. La gente sólo ve las cosas malas. Si el espectador tuviese que pagar por ver la televisión, como ocurre en Francia, podría pedir más, pero aquí es gratuita y los presupuestos bajos. Concha Velasco defendió lo suyo a capa y espada. Pilar Miró no tiene la culpa y Navarrete es digno de admiración, pocos se atreven con un programa así y en directo Francisco Rabal sólo vio la mitad y manifiesta estar de acuerdo con la opinión de Fernando Díaz- Plaja de que la televisión iguala a la gente, Concha Velasco, como siempre, estupenda; el resto de to que vi no me pareció mal Aparte de la actuación de algunos compañeros, cuya calidad está fuera de toda duda, el resto me pareció flojo, no me extraña la indignación general. Quiero creer que la nueva directora general, en la que tengo mucha confianza, no ha podido hacer nada para mejorarlo comenta María José Cantudo. Lo que vi no me gustó- asegura Laura del Sol- fue todo muy pocho. Concha Velasco está fuera de toda crítica, siempre la hace bien. Vicente Parra es de la opinión de que el programa de fin de año estuvo más flojo que nunca Por el contrario, María Asquerino, que sólo vio el principio, afirma que le gustó: Concha V e l a s c o g u a p í s i m a y listísima. El número de ella y Valladares me pareció francamente estupendo. También gustó Viva 87 al jugador del Real Madrid Rafael Gordillo: Me entretuvo sobre todo- subraya- la parte de humor, porque ahí tenía amigos. También me gustó el espacio dedicado a Andalucía, aunque me pareció corto. Yo me entretengo con poco y lo que vi me pareció bien. Finalmente, Fiorella Faltoyano, que lo vio a ratitos, dice tener la impresión de que era una repetición del programa de años anteriores Resumen de la ordinariez Ante todo, quiero salvar la realización de Navarrete- explica José Luis Uribarri porque conozco cómo es la televisión y realizar un programa en directo y de tantas horas, justifica muchas cosas. En términos generales, me pareció el resumen de ta ordinariez. Parecía que se había seleccionado lo ordinario de todo el año para darlo junto esa noche. Si hubo algo brillante fueron los ballets, no así el figurinista, que se pasó. A Concha Velasco le faltó guión y le sobró protagonismo. Faltaron estrellas. Estoy en contra de que en una noche de fin de año se haga un programa de cinco horas y en directo. Para tener estrellas de altura, de las que pide el público, hay que grabarlo con antelación. Norma Ouval asegura tener como profesional una opinión distinta que como espectadora. Mantener seis horas de progra- Espacio de transición Puestos ayer al habla con el despacho de Pilar Miró en Prado del Rey, las muchas ocupaciones de la directora general- según se indicó a un redactor de este diario- -hicieron imposible que a máxima responsable de RTVE pudiera ofrecer su opinión sobre la gran polémica levantada en torno al espacio especial de fin de año. Desde el despacho de Jesús Martín, director de TVE, con el que también ABG intentó infructuosamente hablar (ayer estaba reunido, según nos manifestó una amable secretaria) se nos remitió a Antonio Abellán, subdirector de Programas. Este comentó que acepta deportivamente las críticas. Vi el programa- d i j o- sólo hasta las cuatro de la madrugada, porque me caía de sueño, y hubo unas cosas que me gustaron y otras que no, lógicamente Sobre las críticas recibidas, que ya digo que aceptamos con deportividad -añadió- quiero subrayar que identificar a Pilar Miró con la posible blasfemia, que yo no oí, es un punto opinable, pero que me parece injusto. Viva 87 es un programa de transición, que estaba ya diseñado cuando el nuevo equipo entró en RTVE, lo que no quiere decir que eludamos una responsabilidad que indudablemente tenemos. Podíamos, claro está, ha-