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3 enero- 1987 ABC ABC XIII -Comics Música Infantil Verano indio Guión de Hugo Pratt. Dibujos de Milo Manara Norma Editorial Barcelona, 1986. 146 páginas Historia de la ejecución musical Frederich Dorian Taunis Madrid, 1986 La encrucijada Montserrat del Amo Ediciones S. M. Colee. Gran Angular Madrid, 1986 Da lástima ei que un narrador con el talento y el conocimiento de los pueblos indios norteamericanos de que puede enorgullecerse Hugo Pratt haya invertido tales capitales en contamos historia tan insulsa como esta que lleva por título Verano indio Quizá sea la maldición de las superproducciones- esa que convierte en desastre inevitable las películas con muchas estrellas- la que ha caído sobre esta obra: guión del mentado y ya mítico para los lectores de historieta Hugo Pratt; dibujos del popularísimo Milo Manara, los culos de cuyas chicas de tinta china han llegado a saltar de los tebeos al Playboy Autores de lujo para un álbum de lujo que, a pesar de su a todo color, de su aprovechable extensión- 140 páginas para un tebeo son muchas- y de su sugerente asunto, resulta árido y desconcertado. Narran Pratt y Manara una historia de la Nueva Inglaterra del siglo XVII; una historia de cotonos puritanosa, de reverendos lascivos, de mujeres marcadas, de indios vengadores, de blancos que cortan cabelleras... Está todo para la aventura; lo único que falta es eso, la aventura. Porque más de un lector se preguntará, una vez leído Verano indio cuál es en realidad la historia que se propusieron contar sus autores. Hay un asunto de guerra, otro de represión social, otro de pastores corruptos, otro de drama paternofilial, otro de amistad entre indios y blancos. Todo esto cuando menos. ¿A qué conduce y sirve? ¿qué objetivo narrativo, el trasunto de qué sentimientos, de qué emociones, de qué ideas, se persigue hacer llegar al lector con tal despliegue? La distancia que frente a, los personajes han puesto los autores caricaturizando sus actitudes, haciéndoles reírse de su propio papel o hablar argot no facilita el encontrar una respuesta a los interrogantes suscitados, sino que más bien provoca otros: ¿Por qué un indio que hace de indio habla como un chorbo de Vallecas? ¿Por qué tienen que enseñar el culo y ser ninfómanas todas las chicas de Nueva Inglaterra? ¿Por qué la aventura no puede discurrir sin que alguien o algo recuerde al lector a cada momento que todo es mentira. Bien está reflexionar sobre la aventura, bien estuvo y nuevo fue el primer álbum- t i tulado H. P. y Giuseppe Begman -en que Milo Manara se dedicó a ello. Lo malo es que desde entonces ha seguido en lo mismo, y ahora hasta ha conseguido que su maestro y el maestro de la aventura que es Hugo Pratt compartiera con él una especie de Click y los salvajes indios norteamericanos En fin, al menos es evidente que Manara dibuja muy bien y, aunque a menudo se alivia, aunque a menudo es de noche y parece que es de día, aunque a menudo unas caras se confunden con otras, el lector disfrutará de notables imágenes Ana SALADO La Iniciación a la música propuesta por Taurus, en volúmenes de muy diverso contenido, tiene, por encima de cualquier otro valor, el de facilitar conocimientos y bases orientadoras, siempre, claro es, susceptibles de la ampliación y la especialización. En bloque más sustancioso y completo- e l que forman los libros dedicados a géneros concretos: sinfonía, concierto, teclado, cámara, ópera, música coral... -se redondea con otros de temas con signo más general y no menos apasionante. Si en cada uno de los citados puede hallar el melómano. Simplemente el lector que no elimina de su cultura el capítulo musical, noticias sobre obras básicas de cada parcela, hay otros libros con diferente perspectiva. Entre ellos, uno de los más curiosos es el que ahora se presenta con el número 15 de la colección y la etiqueta Historia de la ejecución musical. Se trata de abordar esta palpitante cuestión; cómo se interpreta en nuestros días y cómo se ha llegado a ellos desde el Renacimiento, en un recorrido por las más diversas etapas. ¿Se tocó siempre de la misma forma? ¿Por qué el cambio? ¿Hasta qué punto es legítimo y qué ha de hacer para serio? Con su experiencia de tantísimos lustros de actividad directorial Eugene Ormandy, largo tiempo insigne titular de la Sinfónica de Filadelfia, traza un sustancioso prefacio al volumen de Frederich Dorian y subraya la necesidad que el artista creativo tiene en música del interpretativo, sin el que la obra de aquél estaría condenada al ostracismo. De la mano de Dorian seguimos la aventura evolutiva, sus pros y contras, conocemos enfrentamientos creador- vehículo, derechos de uno y otro, problemas que surgen por cargas virtuosistas- ¿el divo por colaboraciones no soñadas por el compositor, emociones del ejecutante, etcétera. Dorian divide su libro en cuatro capítulos básicos. En el primero parte del Renacimiento, el Barroco, el Rococó, para llegar al clasicismo en el siguiente, al romanticismo foco de tantos conflictos, pero también de tan personales impulsos, en el sucesivo y desembocar en lo que etiqueta como presente objetivo aunque el contenido brinde mucho más de lo que el título anuncia, con referencias a público, televisión, lo electrónico, lo cinematográfico... y un especial interés por el momento americano. Géneros, cadencias, tempos se apostillan con curioso punto de partida; el himno americano. Bibliografía, referencias a fuentes e índice onomástico cierran las más de trescientas páginas de lectura que prende nuestro interés y lo justifica. Antonio FERNANDEZ- CID Los héroes de la novela juvenil contemporánea no buscan ya el Santo Grial ni el Vellocino de Oro. Si se lanzan a la aventura es por encontrar formas de vida distintas a la suya, alternativas a una existencia que no les satisface. Tras el ocaso de las ideologías han sido muchos los jóvenes de Occidente que han vuelto su mirada a países en vías de desarrollo con la esperanza de encontrar sistemas más humanizados y más justos en el reparto de bienes. La experiencia de los kibuts de Israel es una de las más llamativas y hacia allí se dirige Joaquín, un inquieto español que abandona a la mitad su carrera, para conocerla iri situ La idea base de esta novela es bastante compleja. Por un lado se intenta documentar a los lectores sobre la historia del pueblo judío y su situación actual tras la proclamación de Estado independiente. Por otra hay un deseo de recrear el marco histérico- artístico de un país que ha sido encrucijada de culturas, religiones y razas. Por último se quieren desvelar algunas de las claves de ese complejo conflicto árabeisraelí que con frecuencia sacude las páginas de la Prensa diaria y cuyas dimensiones desborda la capacidad de comprensión del ciudadano medio. Lo que se ha propuesto la autora no es nada fácil, pero creo que sale airosa del empeño y que es su novela más audaz. La graduación del relato nos va llevando desde lo más externo, informativo y documental hasta lo más íntimo y personal. Joaquín queda deslumhrado tanto por la organización perfecta de los kibuts como por la pasión y seriedad en el trabajo que demuestra su guía Diana, una judía convencida del valor de su raza. Un hecho, sin embargo, viene a demostrarle que el progreso de unos se hace siempre a costa de otros: los pozos que la avanzada tecnología israelí abren en el desierto dejan secos los de los nómadas árabes. En su conciencia estalla el conflicto y su postura le vale el destierro. Aunque pudiera parecer que la autora se muestra antisionista, creo que lo que realmente intenta demostrar es que las injusticias sufridas en el pasado no justifican el que se ejerza iuego la explotación con los demás. La estructura del relato está pensada desde un narrador- personaje que cuenta su vida en varias cartas dirigidas a él mismo en su madurez. El estilo autobiográfico da cauce a sentimientos, vivencias y emociones que se entrecruzan con la acción y los acontecimientos de un relato lineal. Su lectura no es fácil, exige un lector adiestrado y, sobre todo, que sepa valorar el trasfondo de un texto que promueve la apertura a una conciencia y sensibilidad sociales. María SOLÉ