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30 A B C INTERNACIONAL SÁBADO 3- 1- 87 Los conservadores británicos se lanzan a la mayor campaña de su historia Objetivo: desenmascarar la política económica laborista Londres. Interino Los conservadores se preparan para una campaña gigante que comenzará en esta semana y durará como mínimo tres meses. Veinte millones de votos piensan reunir los tories para lo cual se orquestará una campaña jamás observada en la Gran Bretaña. Todos los medios serán empleados. El modelo de campaña idóneo parece ser el directamente inducido al votante, mediante circulares y cartas en cierto modo personales. Esta campaña, que será intensivamente potenciada hasta el día anterior de las urnas, preparará a los electores proconservadores para una visión de conjunto más concreta que jamás lo fuera. Los laboristas lo tendrán muy difícil realmente. Todos sus puntos fijados serán contrastados conceptualmente por el partido tory en un esfuerzo para demostrar a la nación los errores de enfoque de las huestes de mister Kinnock, el líder laborista que no parece dispuesto a dejarse vencer fácilmente. De hecho, está potenciando una política preelectoral muy agresiva, aunque si bien fácilmente contrarrestada por los líderes conservadores en sus diferentes temas y perspectivas. Uno de los aspectos de la campaña electoral tory por parte de Norman Tebbit, verdaderamente prominente en la política actual británica, que cubrirá la defensa del pragmatismo liberal en la industria, haciendo ver a los inversores en potencia la gravedad que se encierra en los planes laboristas de renacionalización, los cuales parecen estar bastante bien fijados por Neil, Kinnock y su equipo. Por lo demás, ya en curso, el proyecto del capitalismo popular del thatcherismo, está teniendo su respuesta favorable en los distintos niveles de la sociedad británica mediante la adquisición de acciones fácilmente asequibles de empresas que, como anteriormente Telecom, fueron o están siendo desnacionalizadas. Este gran proyecto de capitalismo popular está produciendo sus efectos, los cuales se reflejan constantemente en las consultas a la sociedad que desde hace unos pocos meses han puesto a la cabeza de probabilidades electorales al mismo partido conservador. Con esta imagen de actualidad, mister Thatcher parece inclinada a pensar sobre un avance en la fecha de las urnas. Este día, que en principio podía ser a mediados de junio del ochenta y siete, podría ser cambiado a una fecha dentro del mes de marzo. 1986, año de claroscuro para la Prensa escandinava Estocolmo. Carmen Villar Mir Como todos los años en estas fechas la Prensa nórdica dedica números extraordinarios y mucho espacio para recordar los acontecimientos más importantes ocurridos al cabo del año. Las crónicas rememoran los dos trágicos sucesos que estremecieron al reino sueco: el asesinato de Olof Palme y la catástrofe de Chemobyl. Año negro para Suecia y Tristeza y dramatismo son algunos de los titulares que encabezan una serie de artículos conmemorativos. El día 28 de febrero de 1986 (Año de la Paz) es una fecha que nunca olvidaremos. A las 23,21 horas un individuo disparó su arma asesina. Con un tiro por la espalda y a solamente 20 centímetros hirió mortalmente al anterior primer ministro sueco. Lo que no podía pasar, había pasado. Olof Palme, que volvía del cine paseando tranquilamente con su mujer por el centro de Estocolmo, cayó muerto víctima de un brutal atentado. Los periodistas recuerdan cómo la señora Palme pedía ayuda, arrodillada en el suelo junto a su marido: Pero es que no me conocéis? Soy Lisbeth Palme. Han matado a mi Olof. Este crimen que paralizó a toda Suecia conmovió también al mundo. El atentado de Estocolmo contra el jefe del Gobierno fue también un atentado contra la democracia nórdica. Un duro golpe a una sociedad que apreciándose de ser neutral y perfecta se creía invulnerable. IVESTOSESTABLECIMIENTOS WTEDPVEDETELECOMPMR. fí ¡infcinfíili ÍÉTiMT iMir r i i