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SÁBADO 3- 1- 87 INTERNACIONAL A B C 29 El primer ministro belga propone un Ejecutivo europeo Bruselas. Andrés Garrigó El primer ministro belga, Wilfried Martens, ha preconizado la creación antes de quince años de un Gobierno o Ejecutivo europeo, el avance hacia una defensa europea y la duplicación antes de 1992 del presupuesto de la CEE. Bélgica preside desde el día 1 la CEE, hasta el 1 de julio, y está decidida a dar en estos seis meses un fuerte empujón a la unidad europea, como dejó claro el primer ministro Martens al proponer ayer que la CEE se convierta en un espacio político europeo Esto implica- d i j o- que se elija, ya sea una Asamblea que dé su investidura al Gobierno, ya sea directamente un Ejecutivo, como propone Valery Giscard d Estaing. Por temperamento yo prefiero un Ejecutivo, pero soy realista. Si eso debe realizarse un día, creo que sería por un derecho de investidura o de elección de un Ejecutivo acordado por el Parlamento Europeo. Yo espero aún ver la creación de ese poder político europeo durante los quince años de vida política que me quedan, y tengo la ambición de contribuir a ello. Los Doce deben seguir dando pasos hacia una defensa europea común. Uno de los momentos más importantes de la reciente cumbre de Londres- revela Martens- fue la discusión sobre el periodo pos- Reykjavik. La cuestión que se plantea a los europeos ahora es saber si verdaderamente son partidarios de la opción cero (supresión de misiles intermedios OTAN- Pacto de Varsovia) o si prefieren un número limitado de misiles de cabeza nuclear para asegurar su defensa. Sobre esto, agregó, no hubo acuerdo en Londres, por eso hay que reflexionar seriamente para llegar a una actitud clara y sin ambigüedad por parte europea De ahí que para él la cooperación política se ha convertido en elemento esencial de las cumbres europeas Con estas audaces declaraciones, el jefe del Gobierno belga se inserta en la tradición de otros ilustres correligionarios suyos (democristianos) como Schuman, Adenauer y De Gasperi, y muestra que el idealismo europeísta no ha muerto. Pero la presidencia belga sólo dura seis meses, y en lo inmediato Martens va a concentrarse en objetivos más concretos, como la creación de un espacio económico común que es más que una simple zona de libre cambio. Eso implica- d i c e- que dispongamos de los fondos necesarios, y estoy de acuerdo con el presidente Delors, que estima que esos fondos deben doblarse durante el periodo mil novecientos ochenta y seis noventa y dos. Hay que prever, pues, un sistema de financiamiento de la Comunidad garantizado hasta mil novecientos noventa y dos. Es el plazo previsto por el Acta Única Europea para la realización de un gran mercado interior. No es grano de anís lo que sugiere Martens. Se trata de reformar el caótico sistema de financiamiento de la CEE. En la anterior cumbre de Londres se puso en marcha el proceso con la elaboración de propuestas por la Comisión Delors y peregrinación de éste por las 12 capitales para presentar aquí sus conclusiones a mitad de febrero. Señal de partida en laRFA para las elecciones generales Bonn. Carlos Bribián En el epílogo de 1986 y estreno de 1987, el cielo alemán se hizo por unos minutos día en la noche, cohetes, tracas y otros fuegos artificiales, en los que el pueblo alemán se gastó la alucinante cifra de casi cien millones de marcos, en pesetas cerca de setecientos millones. Los políticos no quieren ser menos que el resto del país. Y así, inspirados tal vez en el tremendo ruido que tuvo lugar a la media noche, han comenzado ya a producir e! suyo propio, más o menos detonante, de la campaña electoral a las legislativas del próximo 25 de enero, en la que participan veintiún partidos y agrupaciones políticas más o menos exóticas, de las que cinco solamente lo hacen en unos pocos distritos. Dieciséis, pues, son los partidos o grupos políticos que aspiran a conseguir escaños en el Bundestag (Parlamento) empeño que ya a priori está condenado al fracaso para todos aquellos que no sean los que han tenido plaza en este período legislativo: los dos de la Unión Democristiana (CDU y CSU) socialdemócratas, liberales y ecopacifista verdes Ni que decir tiene que precisamente este quinteto es el que más dinero va a gastar en sus cohetes, tracas y demás fuegos artificiales de la campaña electoral recién estrenada. Más que nadie, los socialdemócratas (SPD) con cincuenta millones de marcos, que son en pesetas y millones 3.500. El partido del canciller Kohl (CDU) desembolsará cuarenta millones, nueve su hermano bávaro, Franz Josef Strauss (CSU) y media docena, en cada caso, liberales (FDP) y ecopacifistas. Unos desembolsos estos que, como el personal no responda luego en las urnas y en la precisa medida a cada partido por separado, bien puede ser que, el de turno, termine la aventura electoral empeñado hasta las mismísimas cejas. Caso, por ejemplo, de los socialdemócratas, quienes, para salvar el presupuesto de cincuenta millones de su campaña electoral, tendrían que obtener cosecha de votos como las que acostumbra F. J. Strauss en Baviera, arriba del 55 por 100. A propósito de porcentajes, todo apunta a que, tras el 25 de enero, en Bonn seguirá gobernando la misma coalición gubernamental de este período legislativo. Que a cuatro semanas de los comicios, los investigadores de las opiniones de las gentes ven al SPD más en el fondo del pozo del interés de los electores de lo que jamás estuvo a lo largo de estos últimos cuatro años: 32,4 por 100, lo que deviene en representar una pérdida de arriba de cuatro puntos y medio en las dos últimas semanas. Frente a ello, los democristianos cuentan con pronóstico demoscópico del 48,7 por 100 de los votos, ganan terreno los ecopacifistas verdes a quienes se pronostica cosecha del 10,7 por 100, mientras que FDP (liberales) mejora lentamente y del 5 por 100 de octubre ha subido al 7,3 de las últimas veinticuatro horas del año. Interesante en estos momentos es también el resultado bien contrario a los deseos de su inventor, que está teniendo el eslogan de los socialdemócratas, Alemania necesita otra vez un canciller en el que confiar