Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO 3- 1- 87 Las esperanzas de que tales medidas alcancen a los españoles, sin embargo, no son muchas dado el enfriamiento de relaciones tras las declaraciones del dictador cubano contra el presidente del Parlamento español, Félix Pons. La moderación con que el Gobierno ha respondido a los exabruptos del dirigente cubano, Fidel Castro, y sus próximos colaboradores sólo se explica por razones humanitarias. El Gobierno espera que Castro libere en breve al menos a siete prisioneros políticos de origen español de la lista de veintinueve entregada por el presidente del Ejecutivo, Felipe González, a Castro en noviembre pasado. NACIONAL -ABC, pág. 19 Laurenti, en círculos de los exiliados cubanos en esta capital se considera que de tener lugar la liberación de estos presos no se debería exclusivamente a las gestiones de Felipe González, ya que las negociaciones más eficaces llevadas a cabo hasta ahora se deben a organizaciones católicas de Estados Unidos y Cuba y a la intervención directa del comandante Cousteau. En los mismos círculos de los cubanos exiliados se estima que, conociendo a Castro, la posible liberación de los presos políticos no obedecería sólo a gestos de buena voluntad con estas organizaciones o con el propio Felipe González, sino a una cuestión de intereses políticos o económicos, sobre todo ahora que el dirigente cubano parece comenzar una nueva etapa en sus relaciones exteriores, con Estados Unidos en el plano económicocomercial, y con la Iglesia en el plano ideológico o, más propiamente, en el sociológico, como lo demuestran las recientes concesiones o acercamiento al Obispado de La Habana. En este aspecto de la nueva política exterior que parece quiere iniciar Castro, se incluiría su deseo de visitar oficialmente España. Pero sus recientes declaraciones sobre Félix Pons contribuyen muy poco a crear un clima favorable a que el Gobierno español le formule una invitación formal y menos aún cuando en las cárceles cubanas permanecen todavía presos políticos de origen español. Veintinueve españoles esperan la libertad en cárceles de Cuba Posible indulto mañana, Día de la Revolución Madrid. Alberto Míguez y Ángel Puerta Mañana puede ser un día clave para la liberación de los veintinueve presos políticos españoles que todavía permanecen en las cárceles de Fidel Castro, ya que se conmemora el Día de la Revolución y es posible que, como en ocasiones anteriores, el Gobierno cubano conceda algunas medidas de gracia o amnistía ción para el caso Gutiérrez Menoyo indicó que los otros casos esperaba que fuesen resueltos en un futuro próximo. Hay, pues, esperanza de que se logre liberar a una parte de esta dolorosa lista de penados, y eso explicarla la moderada reacción del Gobierno a las declaraciones de Castro. Esa, al menos, es la explicación oficiosa que se ha dado al tono moderado con que se respondió a los insultos contra Félix Pons. Un Gobierno tiene que saber encajar este tipo de incidentes por muy graves que puedan parecer en los primeros momentos señalaron las mismas fuentes. Lo que en estos momentos no es muy seguro es que el incidente no vaya a influir en la liberación de los presos españoles en Cuba. La política informativa del régimen castrista, desde luego no contribuye a aclarar las cosas. Según observadores cualificados, el pueblo cubano apenas está enterado de estos asuntos y, en todo caso, cuando se produce la liberación de presos políticos, se hace con tanto sigilo que prácticamente no tiene repercusión alguna en la opinión pública cubana. Tampoco se sabe muy de cierto quiénes o cuántos pueden ser los probables agraciados. En un No al insulto Responder con insultos o tomar medidas fuertes de carácter diplomático, como la llamada a consultas del embajador o, incluso, retirada temporal del mismo, no tendría sentido y, sobre todo, bloquearía las gestiones- muy avanzadas- que ahora se realizan para lograr la liberación de algunos presos aseguró una fuente próxima al Ministerio de Asuntos Exteriores. Entre los presos de origen español cuya liberación pidió Felipe González se encuentran: Digna Abellán, Víctor Cantón, Roberto Calveiro, Juan Fernández Cabrera, Tomás Fernández Solaz, Vicente González, Juan Manuel Guerrero, Eduardo Morales, Pablo Prieto, Juan Pujáis y Eugenio Silva, todos ellos condenados a treinta años de prisión, así como Feliciano Bango, condenado a treinta y un; Manuel Márquez, Irnaldo Fernández Guerra y Alberto Grau, condenados a vefinticinco; Jesús Caro, a veinticuatro, y Osvaldo Ruiz Iglesias, a veinte. Muchos de estos condenados del llamado presidio histórico cubano son plantados es decir, se han negado a la rehabilitación promovida por las autoridades castristas. Incomunicados, desnudos, golpeados y aparentemente olvidados esperaban que el viaje de González a La Habana hubiera significado su liberación. Las gestiones que desde hace meses promueve el Gobierno español a través del director general de Asuntos Consulares, Pastor Ridruejo, no han dado hasta ahora los resultados previstos. En la conferencia de Prensa que ofreció el presidente del Gobierno español en el Palacio de Congresos de La Habana, al terminar su visita oficial a Cuba, además de anunciar una solu- Fidel Castro principio se habló de la posible liberación de cien presos, después la cifra bajó a cuarenta y ocho y las últimas cifras se refieren sólo a cuarenta y uno, entre presidiarios y algunos familiares de los mismos. Lo único que se conoce de cierto, a través de las emisoras de radio captadas en Miami, es que antes de la Navidad el Gobierno de Castro anunció, e incluso hizo públicas las listas de presos que serían puestos en libertad en esas fechas. Luego surgieron determinadas pegas burocráticas y se aplazó la fecha, según fuentes cubanas, para los primeros días de enero, quizá buscando el oportunismo de la celebración, mañana día 4, del Día de la Revolución. En todo caso, según nuestro corresponsal en Miami, Roberto Gestos La disyuntiva es ahora si Castro pondrá en libertad a los presos españoles como un gesto de buena voluntad que contribuya a echar tierra sobre sus insultos a Pons, o si, por el contrario, para afianzarse en su postura renunciará a dicho gesto. En fuentes de la Asociación Pro Derechos Humanos en Cuba el clima ayer era de ¡ncertidumbre. Son conscientes de que el ataque verbal de Fidel Castro a Pons y la repuesta de rechazo por parte de amplios sectores españoles, a pesar de la cautela del Gobierno en este asunto, han puesto más difícil la salida de estos presos de Cuba. La incertidumbre se acrecentaba porque todavía no saben ni siquiera si entre la lista prevista por el dictador cubano se encuentran los veintinueve españoles, o parte de ellos, cuya liberación solicitó Felipe González en su reciente viaje a La Habana. La figura del día FERNANDO NAVARRETE Sobre los hombros del realizador del escandaloso Viva 87 descansa la responsabilidad directa de un programa televisivo que ha provocado una de las más encendidas oleadas de indignación popular que se recuerdan en los años de Gobierno socialista. La chabacanería, el mal gusto, la falta de imaginación, la repetición de moldes y esquemas ayunos de originalidad y una blasfemia nunca antes oída en TVE fueron algunas de las notas del espacio de Nochevieja que ha hecho desbordar el vaso de la paciencia de los sufridos telespectadores.