Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 ABC OPINIÓN Panorama SÁBADO 3- 1- 87 EL CUARTO DEL HOTEL L de las maletas me explica cómo se abre la puerta con una llave de cartón. Se mete la tarjeta por la ranura- -a modo de buzón- y cuando llega al fondo basta empujar con la rodilla... La cama, impecable, frente al closet. Un pequeño sofá beige, un escritorio con tapa de plástico y lámpara de varias luces. Al frente, un vidrio llena todo el hueco. La vista, al mar. Butacas, y el sillón de mimbre. Me siento, y el ancho espaldar me recibe en sus brazos: ahora, puede usted soñar. Cierro los ojos, y lo hago. Soy un hombre libre. El hotel lo hace todo para mí. Abro la ventana, oigo el empuje del agua, la caída de la ola. Me llega la brisa del mar. Sobre la mesita de noche, en un cofrecito de plástico, el auricular y botones eléctricos. Puedo llamar a mis hijas en Bogotá, a! editor en Nueva York, a un amigo en Lima. Lo que usted quiera. ¿Un rey ha podido más? ¡Nunca! Llega la noche con sábanas frescas. La ducha y las llaves del lavamanos responden a la perfección. La pintura que cuelga de la pared la veré, de hoy en adelante, todos los días. Todos los días. Todos los días son los tres o cuatro de este paseo en que yo no tengo una persona empleada a mi servicio, sino que la tiene la empresa hotelera por mí, para mí. Y punto. La pintura lleva escrito al pie un título que poco tiene que ver con lo que está pintado y una firma rara, pero que ha de ser notable. Acabo por tenerla de agradable compañera de viaje. Sobre la almohada me han puesto un chocolatín, y en la mesita, la Biblia. Sólo tengo dos libros a la mano: éste de los Evangelios y el directorio telefónico. ¿Para qué más? Toco un botón. ¿Qué hora es? Las once y treinta y siete: que tenga usted muy buena noche. Claro que la tendré. Me estiro entre las sábanas frescas, blancas, bien planchadas. Muy buenas noches... Creo oír al fondo el mar. Ilusión, pero vale. ¿Soy o no soy un rey? Lo soy. Dormir así, creyéndose así ¿no es una gloria? Y allá lejos, o cerca, el mar, que se tira como un gato sobre la playa. Con la claridad en punto, despierto. Toco un botoncito. Café con leche, croissant tostadas... ¿Jugo? No: Pamplemusa. ¿Cómo? Grapefruit... ¿Toronja? Sí. Ha comenzado el día con toronja. Un día fresco, claro, que cae bien. Este cuarto del hotel no es una cárcel. Es una jaula abierta. Dan ganas de silbar. Como el hombre feliz bajo la ducha. Con el desayuno de toronjas, el periódico. Ló doblo y sin prisa lo tiro en la cesta. El catálogo del hotel está lleno de tentaciones en colores. Sydney, Australia (610 cuartos) entre un bosque. Bridgetown, Barbados (185 cuartos) frente al mar. El Cairo, Egipto (902 cuartos) con desierto al fondo... Elcatálogo de los números de teléfono. Basta levantar la bocina y pedir la reservación. Sobra decir que no lo hago. Toco otro botón. Bell Boy. Entra el portero y sale con las maletas. Arreglo en la caja y recibo el papelito que me permite salir con mis efectos personales. ¿Pero esto es una cárcel? Y me voy feliz. Para volver al trabajo, a mi pan de cada día. Germán ARCINIEGAS de la Academia Colombiana de la Lengua E Planetario UN AÑO POR DELANTE O U E S ya está! Ayer era fiesta porque II empezaba el año y mañana volverá a serlo porque hoy es sábado, día de Santa Genoveva y San Antero, según e l dietario de mi amigo Cottet que lleva años rigiendo sutilmente mis muchas jornadas de proyectos y mis pocos días de realizaciones. ¡Bien empezamos! Algunos, y sospecho que tienen más mayoría absoluta que los socialistas en la asamblea de) tipejo fascistoide según definición cariñosa del amigo Fidel, sostienen que jamás hay que dejar para mañana aquello que pueda hacerse pasado mañana. Gran clave de lo español que explica suficientemente por qué nuestros tatarabuelos necesitaron siete siglos, poco más o menos, para realizar lo que Julián Marías, en espléndida tercera de ABC, llama proyecto inverosímil nacido en Asturias en los primeros decenios del siglo VIII que era recobrar la perdida España. No sospechaban aquellos barbarotes de cristianos que para volver a deshacerla no harían falta las mesnadas de Almanzor y bastarían las pobreterías ideológicas de un Arana o un Arzallus. ante sus más esforzados partidarios. ¿Acaso los españoles de hoy valen menos que los del siglo VIII? ¿Tal vez la raza degenera? No seamos pesimistas en vísperas de fiesta. A poco que se piense no hay más remedio que mirar con indulgencia a nuestros semejantes, sobre todo a los políticos, si pensamos en qué época tan atrasada fue hecho el hombre, su antepasado. Aquí estamos. Podemos declararnos admirados de la ejemplar paciencia del indígena madrileño. Después de haber pasado una noche espirituosa ante los balcones del chuletakari Leguina no es posible acusarles de destrozos en el estuche de supositorios en que se ha convertido la Puerta del Sol. Todo quedó sucio, que esa es siempre la estela de la movida, pero todo intacto. Probablemente con la intención de que no suba el nivel mensual del coste de la vida para no empezar el año hichándole más todavía la cabeza al benemérito señor Solchaga. ¡Bien empezamos, pues! No hay que darle importancia a que una cuadrilla de albañiles, sin duda por error, hayan pretendido demoler Los que piensan que cualquier tiempo pa- la sede del Colegio Oficial de Médicos de sado fue mejor preferirían a Pelayo subido en Madrid. El Gobierno ya no es tan impaciente su pavés después de apedrear al moro en como cuando el asalto nocturno de Rumasa. Covadonga que a Fraga jugando en Perbes Ha aprendido mucho, sobre todo al ver que al dominó, después de negarse a ser alcalde unos jueces le frenan el humanitario impulso abortista y otros vapulean al ex ministro señor Barón, todo un bien del Estado, por insultar ligeramente a los controladores aéreos. Aquellos ministros no tenían baraka No sabían manera. Ahora, gracias a la gracia sevillana de Guerra, no hay miembro le la opoGRAN LIQUIDACIÓN sición que los lleve ante los jueces por cualquier lindeza. El año arranca con los mejores ABIERTO DOMINGO DÍA 4 auspicios. N ú ñ e z de Balboa, 95 Teléfono 376 3 8 36 Lorenzo LÓPEZ SANCHO BOUTIQUE B E R T A un