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16 A B C OPINIÓN Queridísimos yuppies ZIGZAG SÁBADO 3- 1- 87 M VENDEDORA DE SUEÑOS tele. Cuando Gary Cooper te envió desde la pantalla su última mirada, comprobaste que aún estaba allí, impertérrito, sin exigir nada a cambio; silencioso como quien todo lo comprende. Fue entonces cuando te estalló la ternura en la punta de los dedos y, por primera vez, tu piel delató terremotos en alguna esquina de tus a n s i a s Y. él to supo. Enmudecieron todos los relojes y sentiste una explosión por dentro como la noche que encendiste, por jugar, aquel castillo de fuegos artificiales. Nunca más volviste a verlo. Amanecía cuando se escapó de tu mundo con cualquier disculpa. O tal vez sin ninguna, ¿qué más da? Después de todo sólo fue el resplandor de una noche de San Juan, en tu eterno solsticio de invierno. Hacía tiempo que habías arrojado los escrúpulos al fondo del pozo de tu infancia. Tenías que triunfar. Llegaste a la ciudad con un violín y cuatro direcciones. Pero el Conservatorio podía esperar. Te ganaste la vida haciendo encuestas mientras vivías en la comuna. Y cultivaste macetas en la bañera para vender después, en forma de humo, un poco de evasión y sensaciones, para los que buscan el agujero negro de la felicidad al instante. Tu primer apartamento fue una ruina de lujo y pretensiones. Pero era la escapada hacia ti misma. Colgaste en la pared un título. Y en el perchero de la entrada los remordimientos. Prospera el negocio. Y dejaste de vender canutos con boquilla de billete de Metro, porque el mercado estaba loco. (Por sentir ese agujero en el pecho por donde se respira la euforia que tú envolvías con primor en papelinas de un gramo. Pronto volverás, quizá mañana, a ver la luz sin pasar lista. Pero, escúchame, esta noche no pidas un yogur al carc e l e r o Y si te a s a l t a un recuerdo impertinente, dile que no estás, y que ya no estarás nunca, para que nadie te despierte con un beso. Luis Ignacio PARADA USLO largo, ojos grises, voz profunda. Con la cabeza a pájaros y marimandona. Escurrida de popa y como sin espetera. Te lo decía la abuela. -H i j a pareces de otra casta. Eres una sin sustancia. Y te hartaba de aceite dé hígado de bacalao e hipofosfitos salud. Er seguida supiste que eras diferente. Nunca han logrado saber por qué, durante tanto tiempo, te gustaron más los libros que los trapos. Ni siquiera te preocupó que te llamaran machorra. Manejabas las chapas mejor que las muñecas y nunca quisiste hacer de enfermera cuando los listos de la panda decidían jugar a los doctores. Después soportaste las caricias de los hombres sin un estremecimiento, pero nunca añoraste una amiga con la que explorar sensaciones. La primera vez que te llamaron frígida lloraste como una magdalena. La última, en cambio, ya sabías, cuando le avisaste, que era la mejor provocación para los exquisitos. Te había dado resultado aquella noche, cuando, por fin, te crujieron los pulsos en un amanecer glorioso. Verás. Lo adiviné ayer mientras me contabas que tu madre nunca te hizo caso porque tenía un amaftte. Tu padre... tu padre era distinto. Te besaba al despedirte, en los labios, como un novio tímido y respetuoso. Y nunca nadie más te quiso con aquella ternura y con aquella sensación de etéreo enamoramiento. Si acaso aquel día que te dolía el alma a la altura del ombligo. El día en que, por fin, aquel guapo miserable hizo el milagro. Le llamaste una tarde que te fallaron los fijos. Nadie quiso pasar contigo una velada de gripe y nostalgia. Le pediste, casi le suplicaste, que te llevara aspirinas y yogures; un disco de Paul Anka y tres cuartos de limones. Y apareció en tu apartamento con dos helados de pistacho y media docena de rosas rojas. No había podido encontrar otra cosa. Se sentó a tu lado, al borde de la cama, y aguantó dos horas sin decir palabra, hasta que acabó la película de la manidad se ha encontrado siempre en angustiosas situaciones, Esa décima parte de competiti- que hubiera sido mejor que no vidad perdida por la economía existiesen los prodigios del roespañola en 1986, de la que in- mánico y el gótico europeos. Tan formábamos ayer, debiera servir temerario sería negar buen corade punto de referencia central, zón a García Vino como dudar ante 1987, para las autoridades de que los demás, con monseeconómicas. Las previsiones ñor Suquía a la cabeza, también consolidadas de unos costes tenemos el nuestro. energéticos más altos que en el ejercicio pasado, por otra parte, Postal navideña habrían de templar e! triunfalisCuando la violencia etarra inmo oficial sobre la supuesta buena marcha de nuestra economía. tenta romper el pacífico disfrute La probabilidad y el peligro, cierto por parte de la mayoría de los es el de que aumente aún más españoles de las fiestas navideñas, un niño de doce años, hijo el diferencial de inflación, -que es de un guardia civil, ha visto cumla clave principal de nuestro replido su gran deseo: despedir el troceso. El impacto del déficit púaño junto a una familia vasca. El blico se habrá de contener a expropósito del pequeño Bernardo pensas de mayores dificultades era afirmar que el que mi padre para las empresas, por la subida sea guardia civil rvo es nada de tos tipos de interés que ello malo Podría haber repartido et supondrá. chiquillo como tarjeta de Navidad Corazones y catedrales aquel dibujo de Mingóte, cuando las inundaciones de hace dos años, en el que se veía a un El novelista y crítico M. García guardia civil llevando sobre sus Viñó ha planteado en una carta hombros a un vasco más grande la conveniencia de que los milloque él. nes que se trata de recaudar para concluir la catedral de la AfExtrañeza mudena se empleen en socorrer a los infinitos niños hambrientos. Extraña sobremanera la noticia Sería injusto dudar de la rectitud de que el ministro de Defensa. de intención que ha movido la Narciso Serra, haya desistido de pluma del escritor. Pero, sin Olvi- asistir este año a la celebración dar salvedad tan importante, de la Pascua Militar en los cuarcabe preguntar si quien rigje vir- teles generales de los Tres Ejértuosamente y con toda dignidad citos. Aunque fuentes próximas a una Diócesis no está suficiente- su Departamento señalen que la mente informado de lo que acon- decisión del ministro obedece a tece en la vastedad del planeta que considere innecesario su y, por consiguiente, no ha re- presencia en dichos actos, resulsuelto concienzudamente el pro- ta difícil admitir que no se haya blema de la prioridad en el desti- producido en todo esto ur mano del producto de una recauda- lentendido. Tan necesaria sería ción; y si no pertenece, como la presencia del señor Serra en nosotros mismos, al número de las celebraciones de la Pascua los que no queremos cerrar los Militar como lo pudo ser su preojos a lo que está ocurriendo a sencia en la misa de campaña más de un tercio de la Humani- celebrada en la División Acoradad Por otra parte, si erigir una zada Brúñete, poco después de catedral es un dispendio hay constituirse el primer Gobierno que reconocer, dado que ta Hu- socialista. Competir mejor Si usted busca trabajo, ABC del Empleo puede ayudarte Todos los domingos, en las páginas de ABC, todas las oportunidades de trabajo y una amplia relación de ofertas formuladas por las más prestigiosas empresas de selección de personal. Todos los domingos.