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í SÁBADO 3- 1- 87- OPINION -ABC, pág. 15 A escandalosa agresión recibida de TVE por centenares de miles de hogares españoles a través del programa de fin de año ha suscitado tal cúmulo de reacciones indignadas que, al breve editorial publicado en nuestro número de ayer, hemos de añadir en éste de hoy un comentario más detenido y pormenorizado, acorde en su extensión, cuando menos, con la amplitud de la protesta nacional que el suceso ha ocasionado. La escalada de procacidad, la reiteración del mal gusto, el chapoteo en salacidades de taberna, el infinito aburrimiento y la ofensa a determinados valores y a los sentimientos religiosos, con expresiones dé directa y concreta blasfemia, el ataque frontal, en suma, contra la intimidad de la familia española en que ha incurrido TVE durante las horas primeras de 1987, constituye un canto al despropósito en que puede incurrir un medio público de comunicación social. Y todo resulta más rechazable, además, cuando ese medio público actúa monopolísticamente, sin que le pueda disuadir del abuso la propia disciplina de la libertad, puesto que los anunciantes no disponen de un espacio alternativo al que así se le ofrece, ni pueden evitar tampoco la vecindad de todo eso que irrita al telespectador. Para no perder el sentido de la objetividad hay que exceptuar de la general procacidad y ordinariez a varias excelentes actuaciones de a r t i s t a s de prestigio. Por otra parte y con anterioridad a Viva 87 se emitió un excelente programa musical Cualquier tiempo pasado fue peor que resultó del agrado general y que estaba realizado con buen gusto. NA televisión sin frenos objetivos ni contrapesos sociales, como son los que operan para todos los demás medios de comunicación de masas, cae una vez y otra, junto a innegables aciertos de sus excelentes profesionales que tantas veces hemos aplaudido, en el despropósito y en el abuso, en el disparate y en la agresión. Pero el hecho de reconocer que están sentadas todas las condiciones necesarias para que pase lo que pasa no comporta, naturalmente, la aceptación de esa ejecutoria, que en cualquier nación de la Europa occidental habría supuesto ya la L PROCACIDAD EN TELEVISIÓN ESPAÑOLA destitución de los responsables. Cuando sociedades tan libres como la británica y la norteamericana disponen de mecanismos de defensa contra este tipo de abusos como el cometido por TVE en el programa de fin de año, que incluyen la inhabilitación de los responsables no se acaba de entender la razón por la que aquí, en España, se actúa a esos efectos en la más estricta impunidad. Sólo el interés por llevar al ánimo de la gente el sentimiento de que se es más libre que en cualquier otra parte mientras se actúa contra otras libertades, explicaría los posibles alientos gubernamentales para abusos de este género. Sin embargo, como el lector advierte, un propósito de esa naturaleza implicaría desprecio profundo por la inteligencia y el buen sentido de nuestro pueblo. Pues no padecería la libertad si se pusiera coto a estos desmanes cometidos ante las cámaras por gentes de ínfima condición, por algunos artistas sin nombre ni crédito, como realmente padece dentro de la sociedad española con el intervencionismo en la enseñanza y en la empresa; intervencionismo que se destina a satisfacer la mitomanía doctrinaria de algunos socialistas. Parece como si las restricciones reales a la libertad en aquellos planos de actividad importantes se quisieran ocultar mediante la concesión de patentes de corso a determinados personajes para que arremetan libremente contra el patrimonio moral y contra las convicciones religiosas de la mayoría del pueblo español. STE proceder contra los sentimientos religiosos y contra las convicciones morales de los españoles, que supone un ataque contra su misma libertad, creíamos que desaparecería con la marcha de José María Calviño de la Dirección General del Ente. En este sentido nos apresuramos a expresar nuestra esperanza de que la n u e v a e t a p a de RTVE, con Pilar Miró al frente, trajera el cambio que conciliase lo ofrecido por la pequeña pantalla con el sentir y con el pensar de la sociedad española. Y ello a pesar de que ni Pilar Miró, ni el equipo que ha nombrado, son salvo excepciones profesionales objetivos, sino militantes o simpatizantes del PSOE. Nuestras esperanzas se verán defraudadas si continúan espacios como el de fin de año, hasta el punto de que en la procaz caravana de ese programa llegó a producirse lo que hasta ahora nunca había ocurrido: el trallazo de una blasfemia contra Dios. Pero dicho lo que precede no seremos nosotros quienes neguemos la posibilidad de una maniobra a fondo y desde dentro del calvinismo residual, o desde el propio PSOE, contra la nueva responsable de TVE. Abunda en esta posibilidad lo ocurrido en la renovación del Consejo del Ente, donde han sido instalados algunos de los personajes más conspicuos de la etapa calvinista. La constante anticristiana E en un sector del socialismo- el esfuerzo para descristianizar España- -es tan cierta como incuestionable. A ella sirvió el director general anterior; Pero hay que reparar, además, en que eso es una opción interna de una parte del partido gobernante. Y, asimismo, hay que advertir que la televisión única y monopolística es instrumento insustituible para la ejecución de ese propósito, de esa alternativa socialista que busca en el cambio de mentalidad del pueblo español la compensación al cambio social y económico que no han realizado porque resultaba imposible. hora de A laconclusionesestablecer debemos pararnos en algo que ya he- U Presidente- Editor GUILLERMO LUCA DE TENA Director LUIS MARÍA ANSON Director de ABC de Sevilla Francisco Giménez- Alemán Subdirector: Antonio Burgos ABC Subdirectores D. Valcárcel, J. vila, J. Javaloyes, M. Adrio, R. de Góngora, J. Amado Jetes d e Redacción: J A. Gundfn (Contkiuidad) J. C. Azcue (Internacional) a Berasátegui (Sábado CdturaJ) A Fernández (Economía) J. I. G. a Garzón (Varios) A A González (ContHiidad) a Gutiérrez (Continuidad) L Lz. Nicolás (Reportaos) Ó. Mantona (ConSnijdad) J. Olmo (Bidón) L I. Parada (Suplementos Ecónomos) L Prados de le Plaza (Continuidad) C. Prat (Parincüj, Santiago Casteb (elaboraciones) J. M. Zubai (Nadonal) Secciones: J. Rubio (Arte) J M. Fdez. -Rua (Ciencia) A. Garrido y J- Espejo (Confección) T. Cuesta (Cultura) J. C. Diez (Deportes) A. Yáñez (Edición Aérea) J. Badía (Educación) E. R Marchante (Espectáculos) J, Pato (Gráfica) M. A. Floras (Huecograbado) F. Rubio (Ilustración) M, Salvatierra (Internacional) C. Navascués (Madrid) J. A. Sentís (Nacional) J. L, Martín Descalzo (Religión) M. A. Martin (Sanidad) D. Martfnez- Luján (Sociedad) R. Domínguez (Sucesos) V. Zabala (Toros) E. Yebra (Vida Sedal) Director General de Prensa Española, S. A. JUAN MANUEL GONZALEZ- UBEDA Producción: S. Barreno. Personal: C. Conde. Financiero: I. Laguna. P. Datos: V. Peña. R. Externas: J. Saiz. Comercial: E. Gil- Casares. Publicidad: L Escolar. Distribución: J. A. G a Valenzuela Teléfonos: Centralita (todos los servicios) 43 S 84 45, 435 60 25 y 435 31 00 Télex: 27682 ABCMDE. Publicidad: 43518 90. Suscripciones: 435 02 25. Apartado 43 Prensa Española, S. A. mos apuntado. El problema es menos la personalidad y los propósitos íntimos del director general de RTVE que la propia fórmula sobre la que el Ente está montado: de garantías formales y simbólicas para la sociedad, pero abierto en la práctica a la tentación totalitaria del partido en el Poder, o de una determinada fracción de ese mismo partido. Por eso los episodios personales y la propia actitud de quien ahora gobierna ese medio pueden merecer y nos merecen todos los respetos, aunque resultan insuficientes no sólo para justificar, sino también para explicar lo sucedido. Esa independencia del medio que el Estatuto no establece en términos reales pudiera verse fortalecida, y acaso suficientemente comp e n s a d a m e d i a n t e la fórmula que determinara o que exigiese la condición independiente de la personalidad que lo gobierne en cada mandato. La defensa de los valores sociales- -los reliy giosos lo son también- sólo puede hacerse de modo eficaz desde la sociedad misma, que es reducto de independencia frente a las tentaciones totalitarias de toda condición y ante las presiones que en un determinado momento puedan hacerse desde el plano de la política. Y en todo caso la independencia basada en la sociedad es freno necesario para los abusos de quienes gobiernan el Estado. En una televisión social e independientemente controlada no hub i e r a sido posible ese lamentabilísimo y prolongado episodio- -auténtica vergüenza nacional- -del programa de fin de año.