Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DOMINGO 28- 12- 86 ESPECTÁCULOS ABC 77 Terminar el año en Madrid con una sonrisa Madrid. Carlos Galindo Madrid, capital del espectáculo español, es también er centro de concentración de los humoristas que, sin dejar de ser espectáculo, tiene su apartado en unos locales más idóneos para pasar unas horas alegre y con una copa en la mano como son las discotecas, las boites o los music- hall por lo que no hace falta echar mano a una guía de espectáculos para encontrarse, en cada esquina de nuestra ciudad, esa cara familiar, por los años y la fama que arrastran, que nos identifique con ese rato agradable que todos deseamos pasar. Es como una invitación a terminar el año y, porqué no, también a comenzarlo con esa sonrisa tan necesaria. Siguiendo un orden cronológico, nos encontramos con el humor canario de Manolo Vieira, quien ofrece su actuación- continuación del de la pasada temporada, Ríete una hora antes -que, junto a un gran espectáculo, actúa todos los días en Florida Park. Mari Carmen y sus muñecos promete mantener la sonrisa, a través de sus personajes Deisy Rodolfo Nicol y Doña Rogelia durante muchos meses en Cleofás, mientras en Caribiana, el televisivo Raúl Sender ofrece sus recuerdos de una selección de los mejores números de pasados espectáculos. No se puede por menos que nombrar, aunque no sea el humor, a la simpar Carmen Morell, que cada noche hace las delicias del público, compartiendo cartel con Manolo de Vega, en Pasapoga- Music- Hall. Arévalo, junto al invitado Manolo Cal, presenta en Pirandello- 2 su show de humor, mientras Sambrasil, siguiendo su línea de descubrimiento de buenos humoristas, presenta a Monty El Loco y a Bruno d Aquino. Párrafo aparte merece Manolito Royo y su Royo impresionante a punto de cumplir un año ininterrumpido en plena Gran Vía. Le hemos visto en muchas ocasiones en Xenón Music- Hall, en días dispares de la semana, y siempre con el local abarrotado. La razón es muy sencilla, y no extrañará a los amantes de pasarlo bien. Manolo Royo, al que conocemos casi desde su nacimiento como artista, ha encontrado en este local el sitio que requiere su categoría profesional. Hace sonreír, reír y disfrutar. Aquí no es oportuno contarles ninguno de los chistes, comentarios b escenas que cuenta. Sería un rollo alcaparras incluidas. Sabemos que hay otros muchos humoristas, de primera línea igualmente, que no actúan en Madrid en estas fechas, que, como Fernando Esteso y Andrés Pajares, han preferido la carpa- teatro portátil- y deleitar a muchos españoles durante estos pasados meses; también Tip y Col! Tony Antonio- que hasta hace pocas fechas ha triunfado en nuestra ciudad- o Moncho Borrajo, autoelevado a un pedestal que le queda muy alto. Pero igualmente con humor hay que tener en cuenta el show de Olga Ramos y sus cuplés picarescos, en Noches del Cuplé, o la magia y el humor de Andreu en Scala Meliá Castilla, al igual que los teatros donde el vodevil y la comedia, sin olvidar la obra original de Fernando Vizcaíno Casas Ay Felipe de mi... IVA una sátira, como su nombre indica, que se ofrece en la Boite del Pintor. Crítica de teatro El sueño de una noche de verano hermoso espectáculo, en el Español Título: El sueño de una noche de verano Autor: William Shakespeare. Versión: Eduardo Mendoza. Dirección: Miguel Narros. Escenografía: Andrea D Odorico, con la colaboración de Mario Bernedo. Vestuario: Alicia Martínez y Miguel Narros. Iluminación: Eric Teunis. Música: Mariano Díaz. Coreografía: Arnold Taraborrelli. Intérpretes; José Pedro Carrión, Kiti Manver, Helio Pedregal, Nuria Gallardo, Juan Gea, Carlos Hipólito, Mónica Castro, Héctor Colomé, Myriam de Maeztu, Pedro Miguel Martínez, Carlos Alberto Abad, Herlida Cembrero, Vicenta Domínguez, Enrique Menéndez, Cesario Estébanez, Fernanda Sansegundo, Juanjo Pérez Yuste, Fabio León, Carmelo Gómez, Adoración Fuertes, Sonia Grande, Perpe Caja, Clara Heyman, Lucia Ortega, Carmen Arévalo y Borja Sánchez. Teatro Español. Se cree que William Shakespeare escribió El sueño de una noche de verano en los j últimos años del siglo XVI para celebrar los I esponsales del conde de Derby. Una comeI dia de bodas en unas fiestas matrimoniales, i pues. Burla y engaño del amor, que se desdobla y se confunde, que es escarnecido aun en la persona de la reina de las hadas y cuya feliz culminación está salpicada de cinismo. La razón necesita enmascararse en lo sobrenatural para justificar los arrebatos y así, nunca son los amantes, sino el capricho de un duende o la magia de una flor, los responsables del enfebrecido vértigo que visita los sentidos y ofusca el entendimiento, trastocando las convenciones y poniendo amor donde hasta hace poco había repulsión o aborrecimiento en el mismo lugar donde antes se instalaba la pasión. El sueño de una noche de verano es un territorio teatral rezumante de símbolos y significaciones, donde se entrecruzan mitologías (la grecorromana y la céltica) y la fantasía lleva un dobladillo de terrenalidad que multiplica el contenido de los signos en perpetua rotación (tengamos la fiesta en Paz) El autor, quizá más que en ninguna de sus otras obras, juega a ser Dios y baraja planos y mundos, se divierte con el teatro dentro del teatro, traza paralelismos entre el universo feérico y el de los mortales, entre el de los nobles y el de los patanes, y al cabo, concluye, no son tan diferentes en los distintos estratos los pulsos que gobiernan las pasiones y de todo apenas permanezca acaso, sino el rastro de un sueño. Eduardo Mendoza confiesa haber realizado una traducción en la que ha acercado al público de hoy guiños destinados al espectador isabelino, eliminando hojarasca mitológica y destacando antes los aspectos teatrales que los poéticos. Ha añadido un par de fragmentos explicativos que pone en boca de Puck y efectuado, en suma, una versión funcional. Shakespeare sitúa la acción de su comedia en una improbable Atenas regida por el duque Teseo, que ha vencido a las amazonas y se prepara a desposarse con la reina de éstas, Hipólita. Miguel Narros traslada a los personajes a un indetermindo espacio europeo de entreguerras, de perfil entre austrohúngaros y prusiano, un terreno abonado a nuevas sugerencias, que poco añade a la red simbólica pergeñada por el escritor británico, aunque sí da motivo a un vistoso despliegue de elegantes figurines. La inteligente dirección de Narros acentúa el trasfondo cínico latente en las costuras de la pieza y lo manifiesta plenamente en el final, cuando Teseo e Hipólita, recién desposados, en lugar de compartir el tálamo, marchan respectivamente como Titania y Oberón, que han acudido a bendecir su unión y que, según se ha sabido en distintos momentos, habían sido ya amantes de los nuevos esposos. La senxualidad es exaltada, Puck actúa en ocasiones como un jueguetón fauno rijoso y los amantes explicitan su furor amoroso en el bosque con gestos nada ambiguos. Narros ha conseguido poner en pie un hermosísimo espectáculo teatral, pleno de resortes mágicos y de viveza, con jóvenes actores muy bien de voz y de gesto y dirigidos con acierto. La escenografía de Andrea D Odorico es de una belleza austera, fría en las escenas atenienses y oscura y sugestiva cuando se adentra en los misterios del bosque, con un espectacular manto de estrellas y un suelo peludo que parece diseñado por el escultor Tito. Los figurines, ya se ha dicho, son muy bonitos y están trufados de claves festivas; así, Oberón es una suerte de Mandrake que saca palomas de su chistera; Titania, una musa del after- punk travestida de vedette de Colsada, y Teseo, un andante homenaje a Erich von Stroheim. La interpretación alcanza un excelente nivel general, con un Puck encamado por José Pedro Carrión, pleno de recursos, con el impudor de la suma inocencia; Carrión, que es uno de los mejores actores de nuestro teatro, realiza una gran creación. Junto a él, en un reparto en que no hay prácticamente resquicios, destaca la joven Mónica Castro en una Helena que escoge el papel de víctima, temblorosa, arrebatada por sus impulsos e incrédula de que el amor llame a su puerta. Muy bien están también Kiti Manver (Titania) Héctor Colomé (Teseo) Helio Pedregal (Oberón) Juan Gea (Demetrio) Nuria Gallardo (Hermia) Carlos Hipólito (Lisandro) y Enrique Menéndez (Andrajo) completando un espectáculo caro y brillante. Juan Ignacio GARCIA- GARZON Presentación de un documental sobre la sierra de Antequera Málaga. Francisco Acedo Con una gran acogida de público, ha tenido lugar en Antequera la presentación de una película sobre El Torcal producida por Juan Lebrón y dirigida por Antonio Betancort con destino a la televisión. El documental dura más de media hora y, con gran belleza y plasticidad de imágenes, habla de los principales aspectos de la sierra antequerana.