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22 ABC OPINIÓN Panorama DE SER AOT CON ¿A- PRECAUCIÓN JUEVES 11- 12- 86 a p 0 CÁRCELES DE CINCO ESTRELLAS 2 p. 5 eR QUE ERAS C UANDO alguien de nuestro entorno cae enfermo, mostramos nuestro interés haciéndole seguir el tratamiento de un diagnóstico, obligándole a ingerir los medicamentos y a realizar las prescripciones médicas. El único medio de testimoniar nuestra consideración a un delincuente es aplicándole el castigo apropiado a su falta. El castigo debe ser proporcional a la falta, ni excesivamente severo ni demasiado flojo; que el castigado no se sienta víctima del atropello o de la violencia, ni presuma de paniaguado de la Ley. Tampoco el castigo debe ser aplicado como el hierro que marca sino como el am. or al respeto que se debe a todo ser humano. Un ser humano que ha cometido una infracción contra la sociedad y que tiene derecho a pagar un precio por su reinserción social. Una pena justa, dignamente cumplida, tampoco debería considerarse como una lesión latente que imposibilita para determinadas funciones públicas. En la práctica hospitalaria han cambiado muchas cosas y en la carcelaria empiezan a cambiar. Prisiones privadas o empresas comerciales particulares se empiezan a ocupar de la población carcelaria en Estados Unidos, y el incipiente ensayo se anuncia ya en el régimen penitenciario francés. La industria hotelera abrirá una nueva rama: alojamiento, reclusión y vigilancia de huéspedes estables cuyo forfait es una sentencia de los Tribunales a plazo fijo. Creen los promotores de la ¡dea que la visión del preso, así se humaniza, al hacer de él un residente de un establecimiento civil. La Administración norteamericana paga a las iniciales empresas del ramo 30 dólares diarios por recluso (el doble de la renta per cápita de los españoles) Muchos empresarios en apuro empezarán a echar sus cuentas y a perfilar las cifras de sus posibles ganancias. El lucro explotará, como antes al dolor, la enfermedad y la muerte, a otra de las llagas de la vida humana: la purgación del delito. Contraventana PEDRO PACHECO Y ¡OLE! C Estoy desolado con la actualidad que bulle alrededor de Pedro Pacheco, al que no conozco, aunque desde hace tiempo, cuando me asomo a Jerez, deseo hacerle una visita. Cuando tuve noticia, por primera vez, de su exceso verbal sobre el desenlace del chalé de Bertín Osborne, pensé que se trataba de un desahogo sin meditación etimológica: una frase hecha, en el más puro ejercicio del lenguaje popular. Casi todo el mundo dice que esto o aquello es un cachondeo y en la mayoría de los casos se entiende no como Algo se revuelve en nuestro interior ante una ofensa o, en todo caso, frase lanzada sin este nuevo modo civilizador sin duda, pero la debida reflexión. Ya no sabe uno si lo que materialista, ante este nuevo rasgo de privatinos falta es cachondeo, precisamente, o eszación de una función social (la más dura tamos comprobando que, por el contrario, prestación caritativa en órdenes religiosas de hay demasiado cachondeo. Tomar a cachonantaño) Parece como si esta dimisión admiAsí que un día pregunté por el nombre del deo alguna cosa suele ser, en determinadas nistrativa anunciase el carácter frío, calcula- alcalde de Jerez, que ya es tener estrella ser dor, automatizado, de ese mejor futuro que alcalde de esta Frontera... Y me dijeron que instancias, algo bueno para la opinión general. Sin embargo, en el caso de Pedro Pachehoy de lejos produce escalofríos. Pedro Pacheco, andalucista apasionado de la co, se ha armado. Con la instancia del Supretierra. Había advertido, con admiración y sor- mo por delante, la sentencia es por el moEl presidente del Club Mediterranée en presa- y creo que lo he contado en otra oca- mento desoladora... Nunca se puede prever Francia, Gilbert Trigano, que en un principio sión- los progresos de la ciudad y la identifi- lo que pueden dar de sí unas palabras. Alfonestaba dispuesto a crear algún paraíso carcación del pueblo con su alcalde. En vista de so Guerra ha nombrado a la zorra, por ejemcelario ha renunciado por temor a perjudiplo, y no hay timbre alguno que amoneste los car la imagen idílica y vitalista del famoso comportamientos horteras. Los etarras se club. No obstante, uniendo al espíritu de presentan a las elecciones desde la cárcel, y empresa el reto del servicio social, aseguró al hasta salen elegidos. El caso de Pedro Papresidente Mitterrand que él sólo hubiera exicheco, sin embargo, lleva peor traza... Y eso ALFOMBRAS, PAREDES ENTELADAS gido ser remunerado por los reclusos curados que la mayoría de los jerezanos dicen Pedro de reincidencia- Un Gilbert Trigano español le SERVICIO ADOMICILIO Pacheco y ¡ole! haría falta a nuestro Ministerio de Justicia. ONFIESO que el tirón de Jerez tiene demasiada fuerza a la hora de fijar mi atención. Cuando entras en Jerez y compruebas que hasta los caballos bailan por bulerías, ya estás en el camino de comprender la magia y el misterio de esta tierra. No es sólo que el vino sea más vino, ni los caballos más caballos. Alvaro Domecq se queda mirando, horas enteras, el paso de la doma, el duende de la disciplina. ¡De qué, si no, el Paula iba á ser el Paula! ¡De qué iba a cantar con ese sentimiento el chiquillo gitano, agazapado en las cepas de los campos. de Jerez más de la mitad de su vida! Entre la guitarra, Rumasa, la vendimia, el coche de caballos, los jardines y el arte del rejoneo se mueve el señorío jerezano. Aquí miraba Pemán toda la gracia de esta frontera al Jerez, y alguna cosa especial deben tener sus habitantes cuando tanto se les bendice. Si oyes los villancicos de ía tierra, con el almirez y los campanilleros por delante, vuelves a tener la evidencia de la clase de brisa que corre desde Sevilla a Cádiz. Por cierto, ¿no recuerdas cómo suenan las campanas de las iglesias de Jerez? Desde la Cartuja hasta el convento más humilde y reducido, ¡son muchas campanas! que unos y otros simpatizantes de partidos políticos plurales coincidían en afirmar que este tío es bueno, y lo primero para él es Jerez mi curiosidad creció hasta el punto que, desde tal reflexión, he llegado a conven cerme de cuáles son las principales virtudes de un alcalde. La primera, impulsar los progresos de la ciudad que se le ha encomendado, por delante incluso de los intereses de partidos. LIMPIEZA DE MOQUETAS S 690 47 43- 69046 62 Marta PORTAL Luis PRADOS DE LA PLAZA