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ABC, pág- 44- SUCESOS -SÁBADO 15- 11- 86 Una de las víctimas del restaurante de Macao fue servida con raviolis y cerdo El asesino sólo aprovechó las cabezas y los torsos Hong- Kong. Alberto C. Márquez Cheng Lam, el cabeza de la familia feliz que desapareció en Macao para ser digerido por los comensales de un restaurante, fue servido, según se ha sabido ahora, en unión de otros ocho miembros de su familia y de un sirviente formando parte de tres suculentos platos de la cocina china: cerdo agridulce, pato a la cantonesa y costillas de cerdo. Y para disimular aún más estos sabrosos platos, el asesino habrá servido también los trozos de carne de sus víctimas estofados con una guarnición de raviolis. Es de suponer que estas sabrosas comidas habrán sido regadas con un buen vino de la tierra, como puede ser el conocido cao- lian. Según van transcurriendo los días, van hilvanándose poco a poco los, en principio, inconexos detalles sobre este macabro suceso, bien gracias al aporte de la vox populi a las confidencias de algún investigador y, sobre todo, a la Prensa, que se ha explayado en el caso. De esta forma se conocen detalles tales como el nombre de soltera de la mujer de Lam, Shum Waiee, que antes de casarse trabajaba recogiendo billetes de una compañía de autobuses. Tarríbién se sabe que la bella esposa de Lam, nacida en Cantón, contrajo matrimonio en 1973 con Cheng, asistiendo a la boda- l a primera fiesta de la celebración se realizó en Cantón y la segunda en Macao- una hija de Shum, fruto de un primer matrimonio (con un hombre de HongKong) y desde ese año comenzaría para la pareja una década de increíble felicidad, que se vería truncada por los instintos criminoculinarios del detenido e ingresado en la cárcel, Wong- Chi- Hung. Desde hace muchos años, Macao es isla famosa por sus lupanares, hasta el punto de que el escritor italiano Mario Appelius ecribíera una obra en 1926 titulada Asia Amarilla donde se relata que en este enclave se puede conseguir todo tipo de mujeres de diferentes razas, rasgos exóticos y aromas sensuales, como también- y esto no es de la obrase sabe que desde hace tiempo Macao ha sido lugar de importantes casas de juego y en donde las guerras de corte mafioso (triadas) se suscitan cada dos por tres. En definitiva, un enigmático y extraño enclave propio para que sucedan historias tan interesantes como las que podrían rozar a relatos de canibalismo como el ahora ocurrido. No obstante, no por ello hay que echarse las manos a la cabeza, por cuanto una famosa novela titulada Los bandidos del pantano describe en algunos de sus capítulos escenas de canibalismo. Y esto, al margen de tenerse en cuenta, dentro de la medicina tradicional china, no reconocida en Hong- Kong, aunque de hecho muy buscada y practicada, se prescribe a ciertas recetas en las que debe utilizarse la sangre y órganos humanos para curar diversas enfermedades, incluida la tuberculosis. Y como último detalle, habría de señalarse que en determinadas regiones de China, hace ya muchos años y en épocas de hambre, se dieron casos de antropofagia, siendo los bebés los platos apaciguadores del hambre Los nueve miembros de la familia feliz en unión de un sirviente llamado Cheng Pak Leing, habrían desaparecido una noche en el primer piso de su casa- e l cabeza de familia Cheng Lam había arrendado un restaurante llamado Casa de Rasto Pat Sin (Los ocho inmortales) en donde les habrían ofrecido una suculenta cena aderezada con cianuro, pues es ésta la única forma de que un solo hombre pueda deshacerse de diez personas a la vez. Con posterioridad, los cadáveres habrían sido mutilados de pies y manos y trasladados a un establecimiento similar al de Cheng, donde se les haría desaparecer. Parece que fueron servidas sus cabezas y torsos mezclados con cerdo agridulce, pato a la cantonesa, costillas de cerdo y un largo etcétera de esa suculenta cocina china, en la que es necesario, como ya se dijo en informaciones anteriores, desmenuzar y picar muy finamente sus ingredientes y después freír al mismo tiempo, aumentando la llama progresivamente, teniendo la precaución de no excederse en el tiempo de coción para que los alimentos no pierdan su textura crujiente y, sobre todo, su calidad. Es difícil para un criminal deshacerse de un cadáver y es indudable que mucho más, de diez. Pero si se les sirve, cómo parece ocurrir en esta ocasión, revueltos con raviolis y espaguetis, y con salsas dulces, agrias, sala- Ha sido posible hilvanar la historia gracias a las jactancias del presunto asesino en la cárcel das, de soja, ostras, ciruelas, con pimientos y cebollas, es indudable que puede hacerse, pues el comensal no parece protestar, aunque aquella carne pudiera parecerle correosa. De no haber sido por las jactancias- ahora así se ha sabido- del criminal entre sus compañeros de cárcel, nadie hubiera averiguado jamás la dura y cruda realidad de la enigmática y repentina desaparición de la familia feliz cuyo primer sorprendido fue un hermano de Cheng, que actualmente vive en Cantón, y que fue la persona que posiblemente se asombrara ante lo que parecía súbita marcha de toda una familia que, de (a noche a la mañana, decía haber emigrado a Taiwan. Sin embargo, ahora se sabe que el sospechoso, que había sido detenido en relación con estas extrañas desapariciones, propagó desde la cárcel el fugaz éxodo de nueve personas. No obstante, la cruda realidad era muy diferente, el asesino necesitaría tres días para desmembrar los cadáveres y cortarlos. Entretanto se habría cuidado de que el restaurante propiedad de la familia feliz no entrara ninguno de sus clientes habituales, colgando para ello de la puerta un cartelito que rezaba así: Cerrado por vacaciones de la administración. No cabe la menor duda de que en esta ocasión la conocida frase de que no hay crimen perfecto jugaría una mala pasada a Wong- Chi- Hung, pues un perro hambriento encontraría, en un atardecer, una mano humana en la bahía de Hak Sa Wan. Madrid: Herido grave de una pedrada cuando viajaba en untren Madrid. S. S. Un hombre resultó gravemente herido al ser alcanzado con una piedra, arrojada desde la calle, cuando viajaba en un tren de cercanías desde la estación de Atocha hasta la de Vicálvaro. El suceso se produjo hacia las siete y media de la tarde del pasado jueves, cuando Isidoro Carretero Magallanes, casado y con un hijo, se dirigía desde el trabajo a su domicilio, en el número 13 de la calle Forges, de Vicálvaro, en el tren de cercanías. Al llegar a la altura de Entrevias, alguien lanzó una piedra contra el convoy, alcanzando a Isidoro en la cara. Trasladado al hospital Provincial, además de la pérdida de un ojo se le apreció salida de masa encefálica, siendo su estado muy grave, por lo que ha quedado ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos. D El ex boxeador ovetense Ángel Genicio resultó muerto en el acto en la carretera del Cristo de las Cadenas, en Oviedo, a consecuencia de los disparos efectuados por un individuo con el que, al parecer, había mantenido una r e y e r t a y que, según fuentes policiales, el presunto autor del homicidio se entregó posteriormente. Queman archivos judiciales con preservativos llenos de alcohol Sabadell. Ep Un incendio provocado destruyó anoche los archivos de dos juzgados de distrito de Sabadell convirtiendo en cenizas numerosos expedientes de juicios ya celebrados y sumarios de otras casos aún abiertos. Fuentes policiales han informado que los autores del siniestro utilizaron preservativos llenos de alcohol para provocar el incendio que a punto estuvo de afectar a todo el edificio. Un portavoz de los juzgados señaló que los autores del incendio se quedaron en el interior de los mismos durante la noche derramando gasolina y sprays para aumentar la magnitud de las llamas. Incluso, para que el fuego se propagara, extendieron varios rollos de papel higiénico por los pasillos. Los bomberos de la Generalitat indicaron que no habían apreciado señales de violencia en puertas y ventanas del edificio. D Un joven de veinticuatro años, José Lozano Vargas, murió en la madrugada de ayer al caerse desde un tercer piso del edificio situado en el número 28 del paseo de Bonanova, cuando escalaba su fachada con la intención, al parecer, de robar en el interior de los pisos. El fallecido estaba trepando por la cañería del agua con los pies descalzos y cayó sobre la rampa del garaje del inmueble.