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52 ABC CAMPEÓN LUNES 22- 9- 86 -6: El Real Madrid ca El Real Madrid aprovechó en el Benito Villamarín las facilidades defensivas concedidas por un Betis apático e impresionado en seguida por el infalible sentido del remate del equipo- ayer azul- que entrena Leo Beenhakker. Hugo Sánchez, otra vez extraordinario, volvió a ser imparable en ataque y marcó tres goles más, añadidos a su cuenta de Pichichi Dijeron un buen día que Frank S ¡natra iba a cantar el jueves, 25 de septiembre, en el campo del Real Madrid. Desde entonces no callan con qué La Voz estará en el Santiago Bernabéu... como si La Voz no llevase allí tres meses, desde el sonoro momento en que Leo Beenhakker hizo las primeras gárgaras para entonar sus cuerdas vocales en los vestuarios dé Chamartín. Fue aquel día cuando llegó La Voz, aquel día. La Voz actuó inmediatamente y su gira le llevó a Gijón y después a Suiza, donde llenó especialmente los aires al cantarles a sus chicos, en formidable alarde pulmonar, que parecían unos Extraños en la noche Visto este partido de Sevilla, uno cavila que, después, las cosas tuvieron que suceder así: desahogado por aquellos portentosos gritos, La Voz les dijo: Señores, ahora voy a cantarles A mi manera Oído fino y a aprendérsela, que me la tendrán que entonar en nuestro recital sevillano. Y se la entonaron, desde luego. Ya querría Frank Sinatra unos coros como los que tuvo ayer La Voz holandesa. Salieron los madridistas y se pusieron a actuar a su manera Y ese su hace referencia ya, La magnífica punte- ría de Hugo Sanchez, Butragueño y Míchel, más la blandura de la defensa hética, condicionaron el marcador El liaIon estuvo prendido de la magia impartida por Leo Beenhakker, ante la resignación de la hinchada andaluza con una desorientación conmovedora. Diríase que su entrenador les había advertido: Marquen ustedes al hombre y que ellos, obedientes, se habían puesto a marcar todos al mismo... El caso era que siempre acudían en libertad varios madridistas hasta el área de Salva. Y, cuando eso no sucedía, los duelos individuales terminaban siempre con triunfo del jugador visitante. Toda esta superioridad, lógicamente, era también aplicable a los medios del Betis, cuyo afán de ntrnelas- ó) o1 í provocaba grandes confusiones colectivas, con los consiguientes espacios vacíos en beneficio del Real Madrid. Total, que a la media hora de partido ya se había desvanecido completamente la luz Del Sol. Hugo, Valdano y Míchel rodean a Parra en la persecución de un balón. La imagen refleja magníficamente la superioridad madridista. Pareció que en el Benito Villamarín hubo tres visitantes por cada jugador local. El partido fue una exhibición merengue tanto a la manera, de ellos mismos como a la de su entrenador, pues hay que reconocer sin reservas la compenetración cuando se gana por 6- 2. Los goles fueron llegando muy pronto, por dos motivos. El primero, la ineficacia y blandura con que los béticos vigilaron a los madridistas; el segundo, la magnífica puntería con que el Real Madrid aprovechó esa debilidad del adversario. La defensa verdiblanca era un despeñadero. Despistados, asustados... y escasos, los hombres de la retaguardia local vagaban por el campo Llegados a este punto, debemos dedicar unas líneas de agradecimiento a la directiva del Betis, por habernos situado no en una tribuna de Prensa, apartada de la bullanga, sino en un córner. Es un detalle digno de gratitud, pues así tuvimos la oportunidad de disfrutar con el espontáneo concurso de graciosos decires que brotó en el graderío. Al chispeante público sevillano, que no podía piropear a sus ídolos, le acometió un irreprimible deseo de po- -Ficha técnica- Betis: Salva, Diego, Ortega (Casado, minuto 46) Hadzibegic, Quico, Chano, Parra, Reyes, (Sabino, Ito (Medina, minuto 62) y Rincón. Real Madrid: Buyo, Chendo, Sanchis (Martín Vázquez, minuto 46) Gallego, Camacho, Solana, Míchel, -Valdano, ¿tordillo (Santillana, minuto 72) Butragueño y Hugo Sánchez. Arbitro: Pes Pérez. Tarjeta amarilla a Chendo, Diego y Solana. Se lesionó, al torcerse un tobillo, en el minuto 61 y en el 80 fue sustituido por el juez de línea, Bueno Grimal (colegiado de Segunda División) pasando aquél a la banda. Bien, aunque tuviera esporádicos errores, entre ellos, quizá, señalar el penalty a favor del Betis, pues tal vez no hubo falta sobre Chano. Goles: 0- 1. Minuto 2. Hugo Sánchez, de cabeza, al sacar un comer Gordillo. 1- 1. Minuto 6. fto, de cabeza, al saque de una falta. 1- 2. Minuto 12. Butragueño, a pase de Hugo Sánchez. 1- 3. Minuto 26. Míchel, dé cabeza, a pase de Gordillo. 1- 4. Minuto 30. Butragueño, de espaldas a la portería, bombeando el balón. 1- 5. Minuto 32. Penalty por derribo de Quico a Butragueño, transformado por Hugo Sánchez. 1- 6. M nuto 62. Hugo Sánchez, desde fuera del área. 2- 6. Minuto 78. Penalty a Chano transformado por Hadzibegic. Vestuarios Beenhakker: Es imposible frenar al Real Luis, ¿disgustado? preguntan desde el fondo de la sala de Prensa, tratando acaso de romper un hielo de imposible cohabitación con él insufrible bochorno que hacía en la estancia. Y Del Sol, semblante serio y talante sereno, contesta: natural. La cosa no es para reírse, ¿no? No era para reírse, no. Ni siquiera Leo Beenhakker, entrenador madridista, esbozó una sonrisa en su comparecencia ante los informadores, pese a que él sí tenía razones para que el gozo del alma se reflejara en su rostro. Tomó el camino de la lógica, ribeteado de algún tópico, Luis del Sol para explicar la debacle de su equipo. El Madrid, en el primer tiempo, tuvo cuatro ocasiones de gol y las transformó todas; nosotros también dispusimos de ellas y sin embargo, no acertamos ante el marco contrario. Por eso caímos derrotados Los goles, sal y pimienta de un fútbol que recobró ayer en elVillamarfn algo de su carisma como seductor de masas, cayeron del lado del Madrid, y el que nos marcaran un tanto al minuto y medio de empezado el partido lo pudimos mitigar- dice Del S o l- con el tanto del empate que llegó poco después, pero el siguiente gol del Madrid desmoralizó a los míos y el partido se puso muy cuesta arriba Soplaba Leo Beenhakker ante el calor que se respiraba en la sala de Prensa y es que la temperatura era agobiante. Lo primero que se le preguntó fue en torno a las facilidades dadas por el Betis, negando con la cabeza rápidamente: De facilidades nada, lo que pasa es que mi equipo ha jugado muy bien, sobre todo la primera hora y es imposible para cualquier conjunto frenar al Real Madrid cuando juega así Se le insistía por parte de los informadores en la flojedad del rival y él lo defendía significando la circunstancia de que marcamos el segundo gol muy pronto y ellos perdieron la confianza. Y a partir de ahí, ya jugamos un partido bastante cómodo. Este encuentro con el Betis era muy complicado a priori, por-