Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 4986 CINCUENTA AÑOS DE LA MUERTE DE VÍCTOR PRADERA ABC 47 Uno de losmás importantes doctrinarios de la derecha española de este siglo Se cumplen ahora cincuenta años de la muerte violenta de Víctor Pradera, uno de los más importantes doctrinarios de la derecha española en el presente siglo. Sometido durante años a olvido oficial por el régimen a cuyo establecimiento tanto contribuyera, el paso del tiempo y la superación de los conflictos que dividían al país permiten ya abordar su personalidad sine ira et studio e iniciar la consideración serena de un pensamiento, el suyo, cuya importancia en sí resulta indiscutible para muchos. Figura cimera del pensamiento tradicionalista y uno de los políticos de mayor influencia en la vida española de la primera mitad de nuestro siglo, Victor Pradera y Larrumbe, nació en P a m p l o n a el 19 de abril de 1873. Muy pronto contando siete años, su familia se trasladó a San Sebastián, ciudad donde viviría hasta que, en 1887, ya bachiller, su padre lo envió a Burdeos, para que, al contacto con aquella población de movida y muy moderna actividad industrial y mercantil, pudiera d e s c u b r i r su Víctor Pradera vocación habiéndose decantado por la carrera de ingeniero de Caminos que estudió en Madrid hasta 1897, año en que ya en posesión de su título, renovó y consolidó en Tolosa la fábrica de papel Laurak- Bat. Hacía ya tiempo, por entonces que estaba afiliado al partido carlista. De natural inquieto, inició a continuación estudios de Derecho y se abocó a la política, consiguiendo en 1899 ser elegido diputado a Cortes por la minoría carlista, de la que sería frecuente portavoz. Al mismo tiempo, consiguió su título de abogado y contrajo matrimonio con María Ortega, de la que tendría una hija y dos hijos. Convocadas en mayo de 1901 nuevas elecciones, volvió a ganar un puesto en el Parlamento e inició una fecunda actividad periodística que, gracias a la inmunidad parlamentaria de la cual gozaba, le permitió adoptar posiciones que no hubiera podido mantener en otro caso. En 1903, sin embargo, fue derrotado en unas nuevas eleciones, lo cual determinaría que permaneciera ausente del Parlamento durante quince años, si bien, no por ello dejó de mantener una activa participación en la política mediante discursoso y conferencias en círculos, ateneos, frontones y teatros. 1918 es el año en el que regresa al Parlamento, donde de inmediato se hace notar gracias a un sonado ataque contra ei nacionalista Ramón de la Sota Llano y a sus ataques contra proyectados estatutos de Vasconia y de Cataluña que lo convirtieron en una fugura de proyección nacional. El 30 de diciembre de aquel mismo año, Pradera, a pesar de que estaba enfermo se trasladó de San Sebastián a Pamplona, ciudad en la que el Palacio Provincial de Navarra estaba rodeado por una muttitud que pedía una asamblea de ayuntamientos, diputados provinciales. senadores y diputados a Cortes y consiguió que la Asamblea navarra, en vez de suscribir la petición nacionalista, pidiera al poder público la reinstauración de las facultades forales para el país vasconavarro, sin quebrante de la unidad de España. Disueltas otra vez las Cortes, Pradera se presentó a las elecciones de 1918 sin éxito ahora; dio una conferencia en el teatro Calderón de Madrid, que tuvo vasto eco, en la cual denunció el peligro que suponía la revolución rusa y la descomposición de los intrumentos de gobierno de la Monarquía constitucional y a poco, fundó el Partido Social Popular, de ideario católico, cuyo lema era: con Parlamento y sin Parlamento, actuaremos La instauración de la dictadura del general Primo de Rivera impidió que esta nueva formación política medrara. Llamado a Madrid, siete días después del golpe de Estado, por el dictador. este le nombró su asesor y le pidió colaboración doctrinal a la obra de los militares, redactando Victor Pradera cuatro memorias sobre temas fundamentales, con ideas que sólo en mínima parte serían aplicadas. No obstante, algún tiempo después conoció al general Franco, sobre quien iba a ejercer una indudable influencia, y a su través, sobre el Ejército en su conjunto. Al instaurarse la República, la reacción de Victor Pradera no pudo ser más inequívoca: ha empezado la guerra. Para resolver esta situación España tendrá que derramar mucha sangre declaró el 14 de abril. Y, al pedirle la recién creada minoría vasco navarra que se uniera a sus filas para luchar por la concesión de un Estatuto autonómico, se negó a ello- argullendo que como quiera que consideraba antiespañola a la República lo prioritario era, a su parecer, destruirla. El carlismo, que acababa de unifircarse, hizo suyos los principios de la citada minoría pero ello no hizo combiar de actitud a Pradera, quien se fiaba más en los renacidos ter- VÍCTOR PRADERA Cada persona que pasa por nuestra vida deja una huella diferente; se entiende, las que dejan huella; las que no la dejan son incontables. Don Víctor Pradera Larrumbe, desaparecido en mi mocedad ya avanzada, pertenece al grupo selecto de los inolvidables. Era el prototipo del hombre enterizo, recio y viril. Nada había en él desdeñable. Su sinceridad, su rectitud, su cultura, el inflexible repertorio de sus creencias, su modo de caminar por la vida y de reprobar cuanto no le parecía digno, eran cosas que producían un respeto absoluto. Home esencial hubiera dicho de Pradera el autor de Generaciones y semblanzas Su formación jurídica se debía a la carrera de Derecho que cursó como complemento humanístico de la de ingeniero de Caminos. Los que van de las matemáticas y la física a las humanidades suelen pertenecer a una escogida grey menesterosa de esta añadidura que depara cierta plenitud al espíritu. El testimonio de los grandes físicos de nuestro tiempo es sumamente significativo. El arte, la literatura, la jurisprudencia, la historia otorgan algo más que brillo; no son meros lubricantes ni simples ornamentos; una mente clara y abierta los reclama como la sed el agua viva. José Luis VÁZQUEZ DODERO ABC EL JUEGO DE MODA DE ESTE VERANO EN cios de requetés que recibían instrucción militar en Navarra del coronel retirado Eugenio San de Lerín. Un hijo del activo político, Juan José Pradera y Ortega estaba integrado en tos mismos. Elegido por Navarra vocal del tribunal de Garantías Constitucionales, lo que le dio- gran influencia en el país vasco navarro, Victor Pradera se unió a Acción Española, y dio a conocer en sus páginas un artículo, ¿Bandera que se alza? en el que hacía pública su adhesión espiritual al movimiento encabezado por José Antonio Primo de Rivera, con quien venía manteniendo cordiales relaciones. Este artículo fue considerado por el general Franco como el primer paso para la unificación de las f u e r z antirrepublicanas. Luego en diciembre de 1934, Pradera fundó juntó con Calvo Sotelo el llamado Bloque Nacional, cuyo propósito fundamental era propiciar una revisión de raíz de la Constitución republicana. Y a pesar de tan movida actividad pública, Pradera, quien ya era autor de Fernando V y los falsarios de la Historia, Dios vuelve y los dioses se van y Al servicio de la Patria, trabajaba en su más importante obra: El Estado nuevo. En contacto con los organizadores del levantamiento militar, Victor Pradera marchó a San Sebastián con toda su familia en junio de 1936, y, el 28 de julio, una vez concluida la resistencia de las fuerzas antirrepublicanas de la ciudad, buscó refugio en un hotel modesto, en donde fue detenido el 2 de agosto. Poco mas de un mes después, el 6 de septiembre, era fusilado por milicianos, junto con su hijo Javier. NARBELLA