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ABC, pág. 30 ABC REPORTAJE JUEVES 28- 8- 86 Discutible actuación de Greenpeace en la bahía de Portmán contra una empresa minera española Intentaba obturar los vertidos al mar del lavadero de Peñarroya- España El buque de pabellón holandés Sirius ai servicio de la asociación ecologista Greenpeace, intentó hace unos días paralizar el lavadero Roberto de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya- España. A las siete de la mañana del pasado día 31 de julio, el buque se introdujo en la bahía de Portman, de La Unión (Murcia) para intentar obturar la salida de estériles al mar, tras deAdolfo Schulten, el entrañable rastreador de las Fontes Hispaniae Antiquae, asegura que tos carthagineses pagaron con la plata de las minas de Cartagena a sus mercenarios, y cuando por la toma de la ciudad en 209 antes de J. C, Carthagos perdió estos tesoros, Aníbal ya no fue capaz de resistir a los romanos, de manera que la toma de Cartagena decidió también la guerra de Aníbal. Todo ello lo ratifican los ingentes stocks de lingotes de plomo, plata y moneda acuñada hallados en tos almacenes portuarios de Carthago Nova y que formaron parte del fabutoso botín apresado por Publio Cornefto Escrpión, como premio a esta decisiva victoria para el triunfo final romano en las guerras púnicas. Con Roma alcanzarán un gran desarrollo fas explotaciones de esta sierra minera y sabemos por Strábon de sus ingenios y grandes instalaciones, de las altas chimeneas de sus fundiciones de pfata, para que el humo de los hornos salga to más asriba posible noticia que pone de manifiesto la inquietud ya existente en aquella lejana época por ta contaminación industrial. Esta sociedad aporta a nuestra industria grandes cantidades de plomo, plata y zinc sembarcar algunos tripulantes en balsas neumáticas. El lavadero aporta en la actualidad a las necesidades de la industria nacional el 40 por 100 de plomo, el 60 por 100 de plata e importantes cantidades de zinc y pirita. En estas líneas, donde se hace un estudio retrospectivo de la historia de la zona y se analiza la situación actual, se pretende poner un punto de equilibrio a la polémica abierta. era una sucesión de embarcaderos, y la playa más bien un depósito de los minerales procedentes de las actividades de la vecina sierra, que llegaban hasta afíí a tomos de mites de cabaiferías. La carga se hacía mediante barcazas que recibían e) mineral en serones, sobre plataformas y a través de tos embarcaderos, para ser transportadas a las grandes naves mercantes fondeadas en la bocana de la bahía. Bajo el mar quedaban los derrames que se vertían en este proceso, tapizando el fondo de éste con sustancia inorgánica que contribuyó y contribuye trascendentalmerrte al desarrollo mundial y que conocemos po el nombre de minerales. Superadas las convulsiones europeas y el período de reconstrucción, fue necesario practicar un gran esfuerzo tecnológico para inventariar el criadero y recuperar los yacimientos residuales de compíicada estructura y bajas leyes en ptomo y zinc, con el objetivo de dar continuidad a esta minería y competir con los precios ofrecidos por otras explotaciones extranjeras más rentables. Ello soto podía ser factible aquí, con una política o tratamiento de grandes masas de tierras, con generación de estériles, para cuyo vertido no existían terrenos próximos? por razones de imposibilidad orográfica, vecindad de núcleos urbanos, cultivos, y, muy especiatmente, por la posible alteración por salinidad de las aguas de los acuíferos. Por ello, habida cuenta del carácter no nocivo de estos estériles y de los estudios realizados por la Administración con los medios técnicos de que se disponían en aquella época, carentes de recursos estadísticas y de modelización de los que se dispone en la actualidad, se estimó que estas tierras quedarían al oeste de la bahía y no entrarían en Portmán, por lo que se inició su vertido al mar. La naturaleza se encargó de llevar la contraria a los técnicos, y los estériles, en vez de tomar el camino previsto hacia el oeste, lo hicieron en sentido contrario, comenzando a anegar la bahía de Portmán, cuya pérdida de fondo pasó a ser constante motivo de preocupación por parte de la Administración y de la empresa que, con independencia de dirigir sus máximos esfuerzos a resolver el problema surgido, atendió los requerimientos formulados para compensar la pérdida de este fondeadero, colaborando en la construcción de un puerto próximo, denominado Cabo de Palos- Portmán con una aportación en moneda actual de 400 millones de pesetas. El coordinador de esta campaña ecologista, servteio de la organización inte- rnacionel Greenpeace Una vez más, este aparato escenográfico al que nos tiene acostumbrado la espectacular asociación ecologista y que tanto nos recuerda las viejas estampas de representaciones circenses: grupos de esculturas humanas, personajes dramáticamente aherrojados con largas cadenas, cromático vestuario, pancartas a guisa de estandartes, etcétera, tratar de poner de manifiesto criterios asumidos por La supervivencia de la Sierra Minera de Cartagena ha sufrido ataques desde la época del imperio romano En esta ocasión, Greenpeace ha dicho lo que ya se sabía y no ha aportado una sola solución todo el mundo sobre determinados problemas, pero que discrepan en los métodos seguidos para llevarlos a buen término. Plantean situaciones ya conocidas con estudios en marcha sobre posibles vías de solución, pero no ofrecen colaboración efectiva y, en este caso, ni siquiera recogen la veraz información que precisan para no desorientar a la opinión pública con sus manifestaciones. Este último espectáculo, montado por la famosa asociación, se ha centrado sobre el expresado lavadero Roberto la mayor instalación de este tipo productora de plomo en nuestro país, intentando la obturación de la salida de estériles al mar, con la recomendación enviada por télex de proceder a la parada de circuitos de producción ante la amenaza de una colosal avería. Ataques de todo tipo La supervivencia de la sierra minera de Cartagena ha sufrido desde entonces ataques de todo género, no sólo ya de los derivados de contiendas bélicas, sino también de carácter socioeconómico, crisis, etcétera, pero una vez y otra ha resurgido esta minería de sus cenizas como la mítica ave, aprovechando las coyunturas favorables para su explotación. Durante esta última etapa de actividad sigue aportando a España la mayor producción de plomo y plata (cerca del 40 por 100 del primer metal y el 60 por 100 del segundo) como lo hiciera en la antigüedad, además de una importantísima contribución de blenda y pirita. La galena alimenta a la fundición Santa Lucía, la mayor de España; situada en el puerto de Cartagena; la blenda a la de Española de Zinc y la pirita a las plantas de Explosivos Río Tinto, todas ellas situadas también en las proximidades de esta zona portuaria. Más del 90 por 100 de la producción de plomo de esta sierra se concentra en las instalaciones de la Sociedad de PeñarroyaEspaña en Portmán, el Portus Magnus romano, en el Ayuntamiento de La Unión- único municipio español en el que todo su suelo es concesión minera- y enclave que acaba de sufrir el asalto, ahora bajo signo pacifista, de las huestes ecologistas desembarcadas de la Historia de la sierra Pero en aras de la mejor comprensión del tema, repasemos brevemente la andadura minera de esta sierra de Cartagena en sus secuencias contemporáneas. Se inicia esta etapa a mediados del siglo XIX en la que llega a tener esta cuenca en funcionamiento 312 minas, con 3.000 pozos y una población laboral de 6.700 hombres, que suministran materia prima a 45 fundiciones. Portmán, punta de lanza de esta minería, nave de pabellón holandés Sirius al