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32 A B C ESPAÑA EN VACACIONES DOMINGO 10- 8- 86 Costa de Valencia La sierra Nadar en el rompeolas mientras Boadella hace aguas... mayores Gandía. E. Rodríguez Marchante Si es habitual encontrarse en la costa con abundante material veinteañero, desde alguna que otra pieza de carne servida con vistosa guarnición en restaurantes de batalla, hasta nórdicas, centroeuropeas y aún de otras latitudes, también con vistosa guarnición. Lo que ya no ocurre con frecuencia, o al menos no con tanta, es encontrarse con una discoteca veinteañera, como es el caso de Rompeolas, que ha celebrado durante esta semana sus cuatro lustros dando la noche en el paseo de Neptuno Albert Boadella de la playa de Gandía. La fiesta que celebraron para tales efectos se puede decir que ha sido el acontecimiento más sonoro de la removida semana, aún contando el preestreno en Onteniente del último guisado de Boadella, Vicenteta de Favara donde se le reprocha su afán de repetirse tanto y con un sabor tan poco grato como una de esas cenas que promueven al arrepentimiento. Envuelve la obra de Josep Bernat i Baldoví de un amasijo altamente provoc a t i v o medianamente c o n y u n t u r a l y escasamente gracioso, lo que hace sospechar que, a poco que se apure, puede conseguir un espacio televisivo con pretensiones humorísticas en la noche de los viernes. El propio Boadella justifica su verdadera vocación aseverando que el teatro es un arte grosero Y, desde luego, los que aspiren al más elemental refinamiento artístico saben de sobra a qué rincón no mirar. Mientras en el interior se llenaba el tiempo con estopa, en la costa, como queda dicho, la gente se dedicaba a devorar el resopón de la fiesta de cumpleaños. Quien ponía un interés especial en ello fue la actriz Lola Muñoz, que hizo un entreacto en los ensayos de No hay burlas con el amor obra que dirige Manuel Canseco y que se presenta próximamente en el Festival de Teatro Clásico de Almagro (se espera en el teatro Lara, de Madrid, a primeros de septiembre) Nunca se supo si su cara de contento era el reflejo de las gracias de la tarta, que se cortó y repartió mientras Santiago Auserón voceaba su Rompeolas desde un bafle, o de un proyecto cinematográfico bajo la dirección de Berlanga. Antes, Lola Muñoz estará presente en la obra de Pérez Galdós Miau que pondrá en escena la Compañía Española de Teatro Clásico, bajo la dirección de Manuel Canseco. De vuelta a las velas de la tarta, los que más pulmones derrocharon fueron Emilio Costa, El Tío Sam de la discoteca, y Felipe Pinto, El Tutankamon de las noches gandienses, que resolvieron con escrúpulo geométrico el siempre engorroso trámite de hacer del pastelón un puzzle para que a nadie le falte su pieza. Pedraza: Muralla, puerta, plaza, roca milenaria en la meseta castellana Pedraza (Segovia) Isabel Montejano Todavía quedan, por fortuna, profundas huellas del pasado en la hermosa Pedraza; tantas que la antigua Meterosa o Pretaria romana, a la que se tiene por cuna del emperador Trajano, ha entrado ya para siempre en las páginas de la historia propia, asentándose poderosa su fortaleza en lo alto, sin que el paso demoledor de los siglos haya conseguído desvirtuar su apuesto perfil. Pedraza noble villa, solar de hidalga tierra, paraíso Así dijo de ella un amigo y compañero de oficio, Ángel Esteban Calle, que el año pasado fue el pregonero de las fiestas de la Virgen del Carrascal. Perteneció a los señores de Sepúlveda y al obispado de Segovia. Enrique II la dio, por privilegio firmado en 1369, al comendador mayor de Montalbán Fernando Gómez de Albornoz. A su muerte la heredó su hija, doña Catalina, esposa de Juan Duque, de quienes a su vez pasó a Fernando Duque. Otro monarca español, Juan I, hizo donación de Pedraza a favor de García González de Herrera. Fueron después villa y castillo de los duques de Frías y, posteriormente, la fortaleza, que estuvo dedicada a encerradero del ganado, adquirida por el pintor Ignacio Zuloaga. Sus descendientes pasean la Pedraza secular como tantos otros escritores, poetas, artistas. Es un pueblo que se presta a fa nostalgia de las sensibilidades. Con frecuencia ha sido tomada como marco de inspiración donde situar leyendas. Así lo hizo don Fernando Soldevilla, un gobernador civil de la provincia, que además era periodista, contando aquí las aventuras y desventuras del infanzón Sancho Ridaura y su esposa, la plebeya Elvira, protagonistas de La corona de fuego Pero ya dentro de la realidad fueron huéspedes de este castillo poderoso los hios de Francisco I de Francia, el delfín don Francisco y el duque de Orleáns, que quedaron como rehenes- por garantía de su padre, cuando se firmó el Tratado de Madrid, en 1526, para que el francés recobrase su libertad. Toda Pedraza es hermosa, y razones tienen sus hijos para sentir el orgullo de ser nacidos y criados en la villa. Repoblada en el siglo X, pasó en el XII a formar parte, como cabecera, de una Comunidad de Villa y Tierra. Calles y plazas no tienen, como dice en su libro Cayetano Enríquez de Salamanca, un metro de desperdicio. Nos salen al paso casonas como las de Zamarriego, marqueses de La Floresta, Lozoya o de los Miranda, de los Bernaldo de Quirós, que tienen hasta banco para el descanso y portalón al que acogerse de los calores; la Casa de Pilatos, con balcón esquinero que hace volver la cabeza para verlo y admirarlo muchas veces; la de los Perex, el palacio del marqués de Pineda, hoy convertido en exposición Por Pedraza hay que pasear lentamente, sin prisas, y quizá como el poeta, ligeros de equipa) e La calle Real es, toda ella, un espectáculo impresionante, y la Plaza Mayor, una de las más espléndidas de España, presidida por la torre románica de San Juan- d e las iglesias que forman parte del conjunto de edificios religiosos del pueblo- con el balcón verde de un pretencioso caballero que cita José Ferrer en su interesante libro Cómo disfrutar viajando desde Madrid en fin de semana sin pasarse de largo Otra plaza preciosa es la del Ganado con la olma secular. Porque cuando la villa fue más próspera fue cuando las merinas hacían aquí su estiaje, en los campos de pastoreo de la Comunidad de Villa y Tierra, de la que fue cabecera y se demandaban sus lanas para los telares segovianos. Seguirle el rastro a la buena gastronomía tiene su mejor justificación en Pedraza. Pongamos La Hostería, de la red de paradores, o los hornos de asar, al frente de los que están, por prestigio bien ganado como pionero, el Bodegón, de Máximo Manrique, distinguido por la Cofradía de ía Buena Mesa; el Jardín o El Soportal. No deje nadie de ir a la Taberna del Alcalde que es tan centenaria como antiguos sus vinos, abierta todo el día y en posesión de la medalla al Mérito Turístico. Pedraza, puerta de entrada única, pero brazos abiertos a la cordialidad, es tan bella y tan antigua que parece hasta insólita. El alcalde, Teodoro Pascual, se siente orgulloso de su pueblo y no es para menos. Los naturales del lugar son de propio generosos y amables con todo el que llega de fuera. EMPRESA CONSTRUCTORA DE ÁMBITO NACIONAL NECESiTA PARA SUS OBRAS EN ANDALUCÍA Y EXTREMADURA: ENCARGADO GENERAL DE OBRAS -Con conocimientos en obras de carreteras y afirmados. -Sueldo a convenir interesados, llamar al teléfono: 954 41 28 62 (Mañana: Los Molinos)