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JUEVES 3- 7- 86 ESPECTÁCULOS ABC, pág. 81 Crítica de teatro La gran pirueta nueva salida de Alonso Santos en el Monumental Título: La gran pirueta Autor: Alonso de Santos. Dirección: José Luis Alonso. Escenografía y vestuario: Simón Suárez. Intérpretes: Manuel Galiana, Carlos Mendy, Aitana Sánchez- Gijón, Joaquín Molina, Víctor Rubio, Juan Meseguer, Héctor Colomer, Tomás Sáez, Chari Moreno, etcétera. Teatro Monumental. Después de su gran éxito con Bajarse al moro lo más peligroso que el joven y brillante nuevo autor que es José Luis Alonso de Santos podía hacer era someterse a la comparación consigo mismo. Lo ha hecho. La gran pirueta su última, por ahora, comedia, estrenada al calor del programa municipal de Los veranos de la Villa es, con toda evidencia, una obra de la misma mano, aunque su tema y el ámbito en que la acción se produce sea muy diferente. Alonso de Santos, esta vez, abandona un tanto sus temas preferidos, cercanísimos al sainete, apoyados en la visión de la realidad poética, propia del llamado teatro burgués de los primeros decenios de este siglo: el circo. Tiene muchos precedentes el teatro de tema circense. No vamos a enumerarlos. Alonso de Santos ni elude esos antecedentes ni trata de esquivarlos. Sitúa la mínima sustancia de su comedia, eso sí, graciosamente elaborada, en la ilusión de lo circense, una realidad paralela a la realidad de lo cotidiano, con lo que el suceso teatral está en los confines de la parábola, del apólogo. Un apólogo jovial, tras el cual podría insertarse aquella frase en la que Ramón, gran experto en- temas circenses, decía que en el circo todos volvemos al Paraíso primitivo, donde tenemos que ser más justos, ingenuos y tolerantes. Así, su circo es un reducto de la ilusión. Un reducto asediado por los implacables recaudadores de Hacienda. Un pequeño mundo fantástico, en el que hay una bella e ingenua alambrista ciega; un aprendiz de payaso que juega a hacerse ahorcar y llora la desaparición de su canario Jacinto con la misma pena que el director del circo llora la de su esposa y madre de la alambrista, Violeta; un forzudo enamorado, un domador prendado de la dignidad en el oficio, un enano soñador y otros personajes de la misma guardarropía literaria de lo circense. En la construcción, la levedad de la anécdota es el origen de frecuentes desmayos, de secuencias sin tensión teatral, balbuceantes en la que el ritmo languidece, para las cuales la sabiduría del director José Luis Alonso no ha podido encontrar remedio. Esa falta de motivación dinámica, en tales casos, produce un alargamiento que pesa y parece reclamar un peinado que restableciera el buen ritmo de las secuencias que tienen real dinámica y tensión dramáticas. El error es perdonable, aunque el joven autor tenga ya mucha experiencia y un savoir faire constructivo indiscutible. Los personajes no son tipos, sino prototipos, ya que las variantes encontradas por el humor de Alonso de Santos no son suficientes para apartarles de sus estereotipos literarios. Sin embargo, se producen frecuentes diálogos, pas de deux coloquiales, que suponen finos ejercicios de humor y de poesía, como el relato por el domador Tonisco de la Manuel Galiana y Alonso de Santos muerte de su padre al asombrado payaso novel; el, de éste con el director en gracioso paralelo de nostalgias; la sabrosa escena sainetera del domador y su gorda esposa. El mayor hallazgo está en la primera escena de los dos recaudadores, un gran número teatral, aguda sátira, composición plena de dinamismo y crítica social, que en las sucesivas repeticiones sfe diluyen y pasa a ser instrumental y rebuscado artificio para producir continuación de una acción declinante. Con todo, la pieza proporciona motivos a la espectacularidad, digamos al superficial decorativismo escénico, y constituye un juego teatral alegre, irónico y levemente poético, sin alcanzar en momento alguno la calidad de charivari, de mínima tragedia amorosa que brillan en aquella vieja pieza maestra de Marcel Achard, ya sesenta años, ¡ay! precedente, que fue Voulez- vous jouer avez moi? dispositivo de entradas de payaso que componían un sutil ensayo sobre los males del amor. Alonso de Santos, una vez más, nos propone la diferencia de la realidad, según sea vista por ojos ciegos o por ojos videntes, cosa ya anticipada también por uno de los personajes de La sirena varada de Casona. Estamos ante una pieza menor, habilidosa, rica en toques poéticos y satíricos, bien defendida por el montaje, la escenografía vistosa, los arreos circenses, en los que se incluye la presencia ennoblecedora de un hermoso caballo blanco. Galiana es el gran actor de siempre en un payaso sentimental, ¡nocente y enamorado; un hermano menor de algún personaje chapliniano. Carlos Mendy brilla muy teatralmente en ese director triste, dipsómano y tanguista. La jovencísima Aitana Sánchez- Gijón es una. damita muy mona que puede llegar a ser una buena actriz. Excelente está Molina en su Tonisco Natural y simpático, Víctor Rubio. Bien Sáez en el forzudo. Muy bien, en pesonaje de sainete o, mejor de zarzuela, Chari Moreno. Bien el conjunto, salvo las escenas languidecientes no salvadas, el resto de los personajes, y en su punto la orquestita encargada de subrayar los momentos circenses y los sentimentales a un modo muy semejante a como lo hacia! a que utilizaba Achard en su hoy vieja comedia para darle medida a sus clowns enamorados en torno a la coqueta y cruel Isabelle. No alcanza Alonso de Santos su estatura de Bajarse a! moro pero mantiene su dignidad de autor. La gran pirueta no es un salto mortal Es una piruleta menor. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Nederlands Dans Theater, danza en los Veranos de la Villa Madrid. B. V. El grupo de ballet Nedertands Dans Theater abre hoy las representaciones de danza de los Veranos de la Villa, y durante tres días actuarán en el Centr Cultural Conde Duque. Esta es una de las compañías precursoras de la danza contemporánea en Europa. Fundada en 1959, comenzó con dieciséis bailarines dispuestos a explorar una nueva forma de baile, mezcla de ballet clásico y moderno. En un principio trataban de buscar nuevas formas, que estuvieron a cargo de coreógrafos neoyorquinos de vanguardia. Ellos enseñaron a los bailarines, entrenados en la danza clásica, técnicas de baile hasta entonces totalmente nuevas que gustaron, confundieron y en algunos casos llegaron a escandalizar al público. En el año 73 realizó para ellos su primer trabajo el actual director de la compañía Jiri Kylian, que llevaba dos años trabajando para el Stuttgart Ballet. John Cranko, que le había contratado en el Stuttgart, le dio libertad de creación, lo que él no ha dejado de agradecerle. Nos permitía y animaba a hacer coreografías- dijo ayer en Madrid- Desde entonces, cuando siento que hay un bailarín bueno, con ganas de crear, yo me aseguro de que tenga la misma oportunidad que a mí me dieron. ANUNCIO El concejal delegado del Área de Hacienda y Economía, por su decreto del 30 de junio de 1988, ha dispuesto lo siguiente: Como consecuencia de ¡as obras de ampliación dei Sistema informático de Control presupuestario, se procederá ai cierre de la Caja Central de Depositaría, sita en la calle Sacramento n I, a efectos de pagos 3 realizar por el Ayuntamiento durante los titas 4 y 5 de julio de 1985, ampliandose hasta el día 8 de dicho mes tos plazos cuyo pago, en e ¡supuesto de que lo tuviera, vencieran dentro de dichos días. El jefe del Departamento Central Ayuntamiento de Madrid Área de Hacienda y Economía