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44 ABC EN LA MUERTE DE ENRIQUE TIERNO LUNES 20- 1- 86 Enrique Tiemo, una vida enfavor de Son muchas las facetas que configuran la personalidad de Enrique Tierno Galván: político, profesor, abogado, hombre de gran cultura y buenas maneras, orador, pensador, escritor, lector, coleccionista de libros, marxista, agnóstico- no ateo- autor de bandos y paciente que con entereza y dignidad ha sabido enfrentarse a la muerte. A lo largo de su vida, perseguido, criticado, denostado, admirado, temido, popular y querido como no cabía menos en figura tan controvertida e importante. Y por siempre, viejo profesor Fue autor de su propia imagen, que él mismo cuidó, condujo y supo imponer a las adversidades y contratiempos, incluso en su propio partido, a base de empeño, paciencia e inteligencia y que saldó positivamente, en la escena de este gran teatro del mundo, donde él, sin duda, fue un actor invitado. Tuvo siempre predilección por su faceta docente y se sintió profesor la mayor parte de su vida, ya desde sus tiempos de Salamanca, cuando, tan sólo frisando los cuarenta, era conocido como el viejo profesor apelativo cariñoso que él gustaba resaltar: Fundamentalmente soy un profesor. Entiendo la vida como didáctica. Enseñar para educar y educar para convivir. Y al hablar convertía a su auditorio en alumnado. Aunque de ascendencia soriana, Enrique Tierno nació en Madrid el 8 de febrero de 1918, en el barrio de Arguelles, donde vivía actualmente. Casi toda su vida transcurrió en Madrid, salvo una corta etapa de su infancia en Soria, y aquí se casó antes de iniciarse la guerra civil, con Encamación Pérez Relaño, con la que tuvo dos hijos. La niña murió al año de nacer de neumonía capilar y su hijo Enrique, hoy casado, sin hijos, es doctor en Ciencias por la Universidad de Giesenn y licenciado en Física Nuclear por la Universidad de Essex y por la de Ciencias de Madrid. De niño, Enrique Tierno estudió en el Coiegio Hispanoamericano de Madrid, primero, y después en el Ateneo Politécnico. Se doctoró por la Universidad de Madrid en Derecho y Filosofía y en 1948 ganó por oposición la cátedra de Derecho Político en la Universidad de Murcia. Tras una corta estancia en esta ciudad consigue, en 1953, ser trasladado a Salamanca, donde desarrollará la etapa más fecunda de su vida intelectual. Por motivos políticos fue expulsado de la Universidad junto con los profesores Aranguren, García Calvo y Montero Díaz. Pero en seguida encontró trabajo en América, donde ejerció como profesor en Princenton, Bry Mawr, Puerto Rico y otras Universidades, etapa de la que guardó siempre un grato recuerdo. En 1976 el primer Gobierno de la Monarquía le repone en su cátedra salmantina, pero las necesidades políticas le obligan a trasladarse a Madrid en 1977, donde, en la Universidad Autónoma, desempeña la cátedra de Derecho Constitucional hasta su jubilación. Tierno, a lo largo de su vida, dio también clases de Latín y Literatura y preparó para su ingreso, en la Escuela Diplomática, a muchas generaciones de alumnos. Si dilatado fue su trabajo como profesor, no menos importancia cobró su vida política. Ya de joven estudiante universitario, militó en la FUE- s u familia paterna pertenecía en Madrid, su actividad política se multiplica. Si en tiempos del franquismo aglutina a jóvenes intelectuales en contra del régimen, en la transición intenta conquistar el espacio socialista desde el PSP, aun en detrimento del PSOE, pero en las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977, aunque sale elegido diputado por Madrid, los pocos votos conseguidos por el PSP le sacan pronto de su error. Accede en 1978 al proceso de unificación socialista. Vuelve a salir diputado por Madrid con el PSOE en 1979 y el partido se plantea la necesidad de llevarle como primero en la lista a las municipales, por ser el único que podría arrastrar los votos necesarios para hacerse con la Alcaldía de Madrid. Y, aunque un sector de los militantes socialistas arguye que no es incsrtidumbre política Sobre el terrorismo dice: En cierto modo, el terrorismo nos convierte a los demás en terroristas apacibles al p r o piciar en nosotros una reacción exagerada, queriendo imponer unas conductas antidemocráticas. Es difícil seguir siendo demócratas con el terrorismo. Siempre se definió como marxista, siendo uno de los principales antólogos de la obra de Carlos Marx, llevándose una gran sorpresa cuando Felipe González pronunció la celebrada frase que le valió su continuidad en el partido: Hay que ser socialistas antes que marxistas. El pacto PSOE- PCE dio la Alcaldía de Madrid a Enrique Tierno, pese a que la lista más votada fue la que encabezaba José Luis Aivarez. El 19 de abril de 1979 fue proclamado alcalde. Antes, en el período preelectoral, ya decía que Madrid necesitaba un ideólogo y no solamente un empresario. El nunca se vio como alcalde gestor y no lo fue. De sus dos etapas en la Alcaldía ostentó más poder efectivo en la primera, pese a que entonces descansara en la gestión que llevaba a cabo el llamado triunvirato compuesto por los tenientes de alcalde Barrionuevo, Tamames y Puerta. En la segunda etapa tomó las riendas, casi en exclusiva, Juan Barranco. Pero en las dos fue el alcalde representantivo- reina madre llegó a llamarle la oposición- aunque sus decisiones se respetaron, pero él sabía hasta dónde podía llegar para no enfrentarse con eí partido. No obstante, se atrevió a desafiar a los demás miembros del equipo de gobierno en el tema del 3 por 100, aunque luego se interpretaran sus palabras del modo más conveniente para la política. Fue el director de orquesta que él esperaba antes de llegar al sillón municipal: Hace falta un director de orquesta que tenga suficiente carácter para evitar que ningún instrumento disuene. El quería llegar a la Alcaldía para lograr un Madrid mejor: He visto con frustración que la frase tan conocida de Madrid, al cielo se ha convertido en de Madrid, al purgatorio y lleva camino de ser de Madrid, al infierno En 1979 decía: Vamos a dejar una ciudada limpia, culta y con una circulación libre. Pero, pese a las críticas que recibió; al asunto Puerta, que se enfocó mal, quitándole la razón los Tribunales; la inseguridad creciente de la Fue un alcalde popular y respetado, por encin Más que un gerente de la ciudad insistió siempre en ser un director de orquesta a los republicanos radicales- y participó en la guerra civil del lado de la República, enrolado en una compañía de comunicaciones. Al término de la contienda llegó para él el campo de concentración, donde permaneció por espacio de nueve meses. Hasta finales de los años cuarenta transcurrió su etapa más difícil, que resuelve con sus clases particulares, hasta que consigue la cátedra. Es en Salamanca donde funda el Partido Socialista del Interior, que se transformaría más tarde en el Partido Socialista Popular. También en Salamanca edita una revista de periodicidad discontinua, que le acarrea no pocos disgustos con las autoridades, pues la publicación le sirve para difundir las ideas de los principales pensadores marxistas. Varias sanciQnes le fueron impuestas a Tierno Galván por las autoridades gubernamentales, al parecer, la primera de ellas por participar, en 1959, en un acto de afirmación monárquica, la famosa cena del hotel Menfis, organizada por Joaquín Satrústegui. Le multan (1970) con cien mil pesetas como firmante de un escrito dirigido a Sister Rogers, secretario de Estado de los Estados Unidos, y en otra ocasión, ya en 1975, le retiran el pasaporte por asistir a una reunión política socialista en Estrasburgo. Ya de la Casa de Bretón reconocen todos que el profesor no es una joven promesa que podría plantear dudas a la hora de la elección, sino suficientemente conocido y con reconocido prestigio entre la izquierda. Y así ocurre: es elegido alcalde en abril de 1979. Pero antes de ser alcalde, Tierno Galván había atravesado por su etapa de abogado. A la vuelta de América, en 1978, se instala como abogado y se dedica a defender causas políticas ante el Tribunal de Orden Público. Adquiere notoriedad con el caso del grapo Luis Torrijo, que mantuvo durante varias horas a seis rehenes que dejó en libertad tras la mediación del profesor. En 1972 se presenta a las elecciones del Colegio de Abogados. En su carta de candidatura puntualiza que el abogado no será nunca un mero trámite en la realización de la Justicia, sino su coadyuvante, además de fuente de crítica y libertad creadora para mejor defenderla Otras muchas afirmaciones hace el profesor Tierno durante esos años. En marzo de 1974, opina en León que el orden político es garantía de orden público y no al revés y que la Monarquía deberá ser una expresión de la libertad democrática del país Más adelante, en 1979, afirma en una ocasión que el empresario no puede aceptar la