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-ASTROLOGIAKarín SILVEYRA FILATELIA Javier LINARES DISCO: José RAMÓN PARDO El enigmático Escorpio El Sol, gigatesca fuente de luz, vida y calor, se halla inmerso, a esta altura del recorrido, en bruma otoñal... Desde tiempos inmemoriales en noviembre impera el enigmático signo de Escorpio. Poder secreto, misterio, sexo. Una fuerza cósmica ultra- potente, comparable, ciertamente, con los misiles. Plutón- -el dueño de Escorpio- -está relacionado con la energía atómica. Políticas emisoras El coleccionismo de novedades ofrece el aliciente de un suministro constante e ininterrumpido de nuevas emisiones de sellos, que ponen en nuestras manos un aluvión de aniversarios, retratos de personajes o recuerdos de acontecimientos del país elegido. Pero a condición de que extrememos nuestra cautela a la hora de elegir el país objeto de nuestras preferencias. Son muchos los que se preguntan a qué ritmo deben aparecer los sellos. Esto es algo que jamás ha podido establecerse con certeza, ya que la frecuencia y las tiradas de las nuevas emisiones jamás satisfarán a todos sus destinatarios. Recuérdese que la serie canadiense del Jubileo de 1897 fue condenada en su momento por innecesaria y abusiva, y hoy no puede conseguirse nueva por menos de un millón de pesetas. Tampoco la denominada política emisora es un criterio uniforme para orientarnos. Entre 1840 y 1952, Gran Bretaña- uno de los países más conservadores en cuanto a nuevas emisiones- -lanzó sellos con unos 200 motivos diferentes; en los veinte años siguientes se añadieron 240 más, y desde entonces el proceso se ha acelerado. Naturalmente, las cifras inmensas de venta a los coleccionistas constituyen el mejor argumento en favor del incremento de nuevas emisiones, pero cada vez son más abundantes las quejas no sólo por el número de sellos, sino por lo exagerado de sus faciales y su desproporción con las necesidades postales. Un buen ejemplo es Japón, país con una vasta demanda filatélica interior. Pues bien, Japón emite muchos más sellos que España, pero sus faciales son invariablemente bajos, casi siempre adaptados a la tarifa nacional. Otro ejemplo es Canadá, cuyas nuevas emisiones son parecidas en número y frecuencia a las españolas, a pesar de tener menos habitantes que España y, por consiguiente, necesidades postales más reducidas. ¿Cuál de estos países debería condenarse? ¿O debemos reservar nuestra condena a Ruis, que emitió alrededor de 120 sellos anuales, o a Hungría, que produce 70 nuevos sellos al año con un facial mucho más elevado que los rusos? ¿Y qué decir de países diminutos o de islas como Pitcairn, cuya población no llega al medio centenar y pese a ello emite tres o cuatro series anuales cuando ciertamente no necesita sellos? ¿Y la diminuta Alderney (2.500 habitantes) que, tras utilizar durante años los sellos de la vecina Guernsey- -independendizada postalmente de Gran Bretaña- comienza de repente a producir sus propios sellos? ¿Y por qué ciertos organismos de las Naciones Unidas, como la Oficina Internacional de Trabajo, tienen el privilegio de emitir sellos? El coleccionista que quiera acertar en su elección deberá preguntarse ante todo si el país que pretende coleccionar posee un verdadero servicio postal independiente, si está legitimado para emitir sellos propios, si su cuantía anual guarda relación con sus necesidades y si los temas elegidos para sus sellos están justificados o no guardan la mínima relación con el país en cuestión. Recuérdense los casos de Mauricio, que emitió un sello dedicado a Lenin, o la República de San Marino, que produjo una serie completa para reproducir dinosaurios. Todos los grupos no son iguales Todos los hombres son iguales. Objetivo Birmania WEA L- 240.721- 1 Fascinantes y sugestivos No extraña, pues, que las personas Escorpio, gracias a esa mágica intensidad de sus deseos, sean tan fascinantes y sugestivas. Calladitas, herméticamente, a simple vista muy tranquilas como la superficie de un lago en calma, interiormente se parecen a un volcán en erupción, a una caldera a punto de estallar... Nada fácil, por no decir imposible, es conocer a un Escorpio; menos aún, comprenderle. Cuando descarga sus inverosímiles energías acumuladas es cuestión de ponerse a buen resguardo. Detective nato, investigador, médico... Dotado de auténticas facultades curativas e hipnóticas, su nivel de evolución nos dirá si las usará para bien o para mal. Porque los poderes extrasensoriales se convierten en armas prohibidas cuando de ellos se abusa, histricínico y carismático, apasionado y contradictorio en alto grado, Escorpio es dominante y súper celoso. Si alguien osase sustraerse de su hipnótico poder o lograse desligarse de su absorbente influjo, la violencia de su venganza nos revelará cuan profundamente ha sido afectado y herido. Su impostergable necesidad de sentirse sexualmente irresistible y demostrárselo una y mil veces es fuente de situaciones archiproblemáticas. Aunque Yolanda y las birmettes nos acusen a todos los hombres de escasa originalidad, nosotros debemos reconocer a Objetivo Birmania su habilidad para llamar la atención, siguiendo las pautas reinventadas por Kid Creóle y las Coconuts. Canciones cálidas, aires tórridos caribeños y una estimulante puesta en escena a la que no son ajenas Ana y Mónica con sus movimientos y sus vocecitas. Recomendables para escuchar y para ver. Con un segundo álbum casi calcado del primero. Pero es que les dio tan buen resultado... La Década Prodigiosa Hispavox 160 351 Cuatro o cinco músicos de estudio habituales en todas las producciones y una docena de voces diferentes capaces de imitar indistintamente a Miguel Ríos, Jeanette, Brincos o Karina se han conchabado para recordar algunas de las más brillantes canciones de la España de los sesenta, con algunas concesiones a la década anterior y a la siguiente. Son casi sesenta canciones recordadas en fragmentos. Desde el rock de los cincuenta al gypsy rock de los setenta. Brincos y Juan y Júnior se llevan la parte del león. Hay también bastante Dúo Dinámico y se echa en falta a Mustang y, a través de ellos, a unos Beatles inexistentes. ¿Hubieran sido los sesenta una década prodigiosa sin su presencia? Aunque no soy muy amigo de estas recopilaciones a pildoras, en este caso los recuerdos están bien elegidos, y aunque el tratamiento rítmico de piñón fijo parece inevitable, las aportaciones vocales imitan bien las características originales. Y así se logra algo de esa variedad de la que carecen producciones similares. Se la comieron viva Diana Ross. Eaten alive EMI Capitol 24 0408 1 Estimulante riesgo El riesgo estimula a naturalezas tan caviladoras, experimentalistas y desconfiadas como son las de Escorpio. Su mayor tragedia consiste en el temor ante la entrega amorosa en el sentido más lato de la palabra. Así resulta que, aun allí donde quieren amar y ser amados, destruya... Con su mirada calculadora y sagaz para los puntos vulnerables de los demás, invariablemente descubren su Talón de Aquiles... Siempre saben más sobre los otros que éstos sobre ellos. La magia de todo Escorpio es un hecho. Es de esperar que se trate de la magia blanca, no de la negra. Los Bee Gees como productores son verdaderos devoradores de personalidades por fuertes que sean. Tras pasar por sus garras Barbra Streisand sonaba como Dionne Warwick y Kenny Rogers, como el mismísimo Barry Gibb. Ahora es Diana Ross quien entra en el juego. Y por más que lo intenta, tan sólo en algunas canciones consigue sonar algo a Supremes e incluso a sí misma. El rodillo Bee Gee la ha triturado. Canta con esa presión, mezcla de prisa y ansiedad, que caracteriza el estilo de Barry. Y aunque logra el apoyo de Michael Jackson en Eaten alive el resultado es agobiante. Como si no tuviera tiempo de tomar aire y demostrar la extraordinaria flexibilidad de su voz. Empujada por la música, se limita a debatirse para no perecer ahogada. Suponemos que el sacrificio de su personalidad se traducirá en ventas excepcionales. Barry Gibb siempre lo logra. Pero hay triunfos que no merecen tantas renuncias. 49