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VIERNES 26- 7- 85 LA FIESTA NACIONAL Ayer, en la Monumental de las Ventas A 6 C 47 Voluntad y buenos deseos de Sánchez Marcos y Bote La función quedó en mano a mano a partir del primer toro Madrid. Luis García. A pesar de la escasez de novillos en la carnada de este año y la nula rentabilidad de las novilladas debido a la gran carga de impuestos que las gravan, la empresa de las Ventas ha decidido hacer un paréntesis en las funciones caniculares- tradicionalmente dedicadas a los matadores de toros poco afortunados- y brindar su oportunidad a los diestros del escalafón inferior. El cartel ofrecía la novedad del debut formal del madrileño José Luis Bote, al que habíamos visto en el festejo matinal ofrecido desde Salamanca por Televisión Española, y que hace dos años consiguió alzarse triunfador del certamen entre escuelas taurinas. La terna la completaban el gitano albaceteño Manuel de Paz, cuyo paso por las Ventas el pasado año dejó buen sabor de boca en los aficionados, y la última actuación como novillero del salmantino Sánchez Marcos, que dentro de pocas fechas pasará a ocupar plaza en el escalafón superior. cómodo de cabeza, y, por si fuera poco, manifiesta muy poca fortaleza de remos. José Luis Bote se muestra lidiador con el capote, haciéndose aplaudir en unos lances de delantal, que instrumenta con aceptables modos. El animal cumple a secas en varas y Bote se luce a continuación con las banderillas, en tres pares, de los que destaca el último, citándole desde el estibo y haciendo muy bien la reunión. Comienza el trasteo de muleta muy decidido, citando desde los medios y ejecutando un pase cambiado, que le resultó sin gran apretura. A continuación instrumentó varias series sobre la mano zurda, de buen trazo, y en las que poco a poco fue superando la falta de vibración de la embestida de su enemigo. Con la espada anduvo muy flojo, necesitó Con este pase cambiado inició Bote su faena al tercero de la tarde dio. Se le obligó, a continuación, a dar una aplaudida vuelta al ruedo. El quinto toma el capote de Sánchez Marcos echando las manos por delante y repitiendo las embestidas con aspereza. Acude con violencia a los caballos peleando con más genio que bravura. En la muleta, Sánchez Marcos se esfuerza reiteradamente en sacar partido a un animal que toma aceptablemente el engaño en la primera parte del muletazo para echar la cara arriba a mitad de viaje. El diestro desiste de todo lucimiento y acaba de una estocada algo tendida, alargando el brazo, refrendada de cuatro descabellos. El público guardó silencio. El sexto no desentona del bajo nivel de casta y bravura de sus hermanos. Bote lo lancea sin lucimiento. Tan sólo en la media verónica de remate puede mostrar su buen manejo del percal. Él animal después de una pobrísima pelea en varas aprieta en banderillas, poniendo en apuros a los peones con los que hace hilo a la salida de los pares. Bote se dobla en los inicios del trasteo tratando de reducir el genio del cornúpeta, que toma la franela sin fijeza y tirando tarascadas. Bote lleva a cabo con el regalito una labor de aliño, que remata de dos pinchazos y un estoconazo algo desprendido. Fue despedido con aplausos. En la enfermería, el doctor García Padrós atendió a Manuel de Paz de erosiones y contusiones múltiples y ligera conmoción cerebral, calificada de pronóstico reservado y que le impidieron continuar la lidia. a los toros Cuando nos acomodamos en nuestra localidad, la plaza era un horno. Es tal el calor con que nos está regalando esta recién estrenada canícula que hasta el granito de los asientos quemaba. En primer lugar salta a la arena un animal terciado y de cómoda cornamenta, que evidencia codicia en los capotes y al que Manuel de Paz lancea voluntarioso pero sin el reposo necesario. El morito, a pesar de no andar sobrado de fuerzas, empuja en tres encuentros con las cabalgaduras. El albaceteño, que previamente había brindado la faena al público, inicia su labor con cierto garbo, en pases a media altura. Saca a su enemigo al tercio y aprovecha bien la embestida de éste para torear por el lado iz- quierdo. Inexplicablemente, al rematar un 1 pase pierde pie y es arrollado por el animal, que hace por él en el suelo. Pasa a la enfer- mería en manos de las asistencias. Sánchez; Marcos se hace cargo de las armas toricidas; y acaba de una estocada recetada con facilidad, de la que el animal se echa. Superior pase de pecho de Sánchez Marcos al primero de su lote cinco envites antes de acabar con su oponente. Escuchó palmas. José Luis Bote tuvo que matar también al cuarto por haber quedado la corrida convertida en un mano a mano por el percance de Manuel de Paz. El madrileño tuvo que pechar con un animal de más presencia que sus hermanos y que en los capotazos iniciales y posteriormente en el caballo mostró su mansedumbre. Pese a ello, Bote volvió a coger los garapullos prendiendo tres pares con más voluntad que lucimiento. Deseoso de palmas se empeñó en correr Ja mano a su enemigo por el lado derecho lo que consiguió en algunos momentos hasta ser alcanzado y derribado. Se levantó encorajinado, aunque visiblemente cojeando para finiquitar al novillo de un sablazo caído de rápidos efectos. La gente pidió la oreja que el presidente, muy acertadamente, no cortcen- Mano a mano El segundo de la tarde sale distraído y no permite a Sánchez Marcos lucimiento con el capote, pese a que, muy decidido, lo recibe sin esperar la previa intervención de los subalternos. Sánchez Marcos, muy inteligente, logra sujetarlo, para estirarse a continuación con la muleta en la mano diestra. El animal, embiste con la cara a media altura y no acaba de emplearse en el engaño. El salmantino porfía valientemente, siempre con el trapo por delante, logrando estimables muletazos sobre ambas manos, a los que faltó la colaboración del toro, cuya manifiesta sosería impidió que éstos llegaran con suficiente calor al tendido. Finalizó de media estocada y tres descabellos, escuchando palmas cuando se retiró al estribo. El tercero tembién es terciado de lámina y Ficha de la corrida Plaza Monumental de las Ventas. Tarde muy calurosa. Aceptable entrada. Novillos del conde de Mayalde, muy bajos de casta, mansos, sosos y distraídos. El sexto desarrolló sentido. Manuel de Paz, de morado y oro, fue cogido por su primero, pasando a la enfermería para no reaparecer. Sánchez Marcos, de azul marino y oro, en el primero, estocada (silencio) En el segundo, media y tres descabellos (palmas) En el quinto, estocada corta tendida y cuatro descabellos (silencio) José Luis Bote, de corinto y oro, en el tercero, cuatro pinchazos y estocada (palmas) En el cuarto, estocada caída (petición de oreja y vuelta al ruedo) En el que cerró plaza, dos pinchazos y estoconazo desprendido (palmas)