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VIERNES 26- 7- 85 LA FIESTA NACIONAL Sexta corrida de la feria de Valencia -ABC, pág. 45 Victorino consiguió abarrotar la plaza Sólo los tres últimos toros respondieron a la expectación Valencia. Vicente Zabala, enviado especial Nueve millones, nueve, para Victorino, si sus toros llenaban la plaza de Valencia. No pocos taurinos de los que odian a este hombre tan listo (lo de listo es algo que unos utilizan como un insulto, y a mi me parece el mayor de los elogios, porque Dios nos libre de los tontos... se las prometían muy felices, vaticinando media plaza. La sorpresa ha saltado como un tigre de Bengala: Victorino ha llenado el coso de la calle de Játiva. Los empresarios se tienen que lamentar de que Victorino no sea torero. Un ganadero sólo puede hacer actuar a sus toros unas cuantas tardes al año, muy pocas, y lo que precisan las empresas es de alguien que abarrote los cosos durante cuatrocientas tardes. No hay ganadería que produzca esa tremenda cifra de toros. Lo que está haciendo el de Galapagar es aprovecharse- está en su derecho- de la eterna ley de la oferta y la demanda. Se exigen toros de V i c t o r i n o y como el ganadero se- Victorino Martín rrano no suele contar con más de cincuenta por temporada, más o menos, pues los cotiza a precio de oro. Las corridas televisadas de Madrid le han puesto en ese dinero. La valentía de dejarse televisar sus corridas, el buen juego que han dado sus pupilos y la decisión que ha presidido en todo momento su proceder, precisamente en un gremio constituido por timoratos y amedrentados, de ¡os que sólo se escapan contadísimas excepciones, le están dando sus frutos. De toda la vida, en esto del toreo, el que más gana es el que más arrima. Pues también en la ganadería brava suele salir victorioso el más audaz, máxime si sabe que le respalda una vacada con buen origen y preciosa estampa. matar. Lo hace de una estocada. Escucha una ovación, mientras se abuchea al Victorino en el arrastre. El segundo va de menos a más. Se le pega duro en varas. Los tres espadas vuelven a hacer el numerito de las banderillas, que recuerda ya al espectáculo de los rejoneadores, a fuerza de repetirlo todas las tardes. Paquito Esplá hace un formidable quite a Víctor Mendes en el momento en que el portugués sale peligrosamente perseguido. Gran ovación para el alicantino. La faena de muleta de Mendes resulta valiente. El toro le repite en las zapatillas, aunque toma el engaño con nobleza en el primer tiempo del pase, pero se da cuenta al pasar de que tiene al diestro al lado. Media y descabello. Palmas para el torero y pitos para el toro. El tercero renquea una barbaridad. El público se enfada con razón. Gritos contra Victorino. La protesta crece. E! presidente se evita tíos devolviéndolo a los chiqueros. El sobrero es de Bernardino Jiménez. Luce buen trapío. El Soro lo recibe con una larga de rodillas. Paquito Esplá le hace un quite por navarras. El torero de Foyos ofrece banderillas a sus compañeros. Y de nuevo tenemos un segundo tercio larguísimo de preparación y carreras. Lo mejor, los capotazos del banderillero Rafael Corbelle para ponerles el toro en suerte. El peón toledano da pocos lances, andando siempre para atrás y sacando los brazos con temple. La faena de El Soro, que comenzó aceptablemente con muletazos largos aprovechando la bondad del toro de Bernardino Jiménez, la fue estropeando poco a poco por falta de cabeza. Lo que podía haber sido de oreja acabó aburriendo al público y provocando protestas. ¿Por qué las tres últimas series de Ficha de la corrida Sexta corrida de la feria de Valencia. Cinco toros de Victorino. Primero y segundo, endebles; cuarto, muy encastado; noble y bravo el quinto; bravo el sexto, y manejable el sobrero de Bernardino Jiménez. Paquito Esplá, de azabache y negro. En su primero, estocada (ovación) En el cuarto, media estocada (bronca) Víctor Mendes, de azul y oro. En su primero, media y descabello (palmas) En el quinto, estocada y descabello (ovación, oreja y vuelta) El Soro, de blanco y plata. En su primero, estocada (petición y vuelta) En el que cerró plaza, estocada y dos descabellos (división de opiniones) muletazos? No se entiende que después de haber matado ya tantos toros cada vez vea las cosas con menos claridad. Tuvo que recurrir al final a los desplantes, los rodillazos y los regates. Mata de estocada. Se pide la oreja, que el presidente no concede. Se aplaude al toro en el arrastre y El Soro da la vuelta entre grandes ovaciones de sus paisanos. Se levanta la corrida El cuarto luce impresionante arboladura. Le pegan en varas sin piedad. Llega al segundo tercio con larga y violenta arrancada. Paquito Esplá hace el ridículo en los dos primeros pares. Deja uno en un brazuelo y una banderilla en el siguiente. Cierra con otro, soberbio, por los adentros, cambiando previamente los terrenos. Esplá brinda al público, pero el toro se le ha ¡do para arriba. No puede con él. El toro se apodera del terreno del torero, que se achica, abrevia, inteligentemente, y deja media estocada. Enorme bronca para Paquito Esplá y ovación para el Victorino en el arrastre. El quinto levanta una gran ovación de salida. Es un señor toro, con dos velas de terror. Le pican trasera y canallescamente por tres veces. Los picadores acostumbran a quebrantar de atrás, pero dejan la fuerza en el cuello, con lo que llegan muchos toros al último tercio sin humillar, defendiéndose. Tres pares de Víctor Mendes que se aplauden. La faena de muleta del portugués le resulta muy templada, valiéndose de la nobleza del Victorino para correr la mano pausadamente en dos series con la diestra y otras dos con la izquierda. Una pena que no adelante la muleta para darle más largura a los pases, pero de todas formas el portuguesiño estuvo valiente, aunque por debajo de la buena condición del toro. Media estocada y descabello. Se pide la oreja, que el presidente concede inmediatamente. Se ovaciona al toro de Victorino en el arrastre, solicitando el público la vuelta al ruedo, que el usía no otorga. El sexto también es buen toro que El Soro no aprovecha en el último tercio, pese a tener todo a su favor. El pasadoble Valencia las ovaciones de los paisanos en banderillas y un aliento permanente, que el joven diestro de Foyos no acierta a sacar partido. Mata de una estocada y dos descabellos. Se dividen las opiniones. Se esperaba más de la corrida de Victorino, aunque también, es verdad, que la lidia de los tres últimos toros tuvo gran interés. La corrida, en conjunto, aunque blanda de remos, no aburrió a nadie. Expectación La plaza presentaba un aspecto inmejorable. Se apiñaba el público hasta por las escaleras. Calor africano. Hacía falta un valor espartano para estar sentado al sol y, encima, unos encima de otros. Ovación grande a las cuadrillas en e! paseíllo. Cuando se rompe el cuadro del desfile colorista del paseíllo, se adelanta El Soro. Llega al centro del ruedo y, desmonterado, pide perdón al público por la agresión a José Mari Manzanares del pasado 12 de mayo, en la corrida de la Virgen de los Desamparados. Y sale el primero de Victorino. Un cárdeno precioso, muy en el tipo de la casa. Renquea ostensiblemente. La gente no protesta. Han venido a ver Victorinos... Menuda bula la del paleto. Esplá torea sobre las piernas. Ofrece banderillas a sus colegas, según su fea costumbre, en este toro que abre plaza. Víctor Mendes, El Soro y el propio Esplá protagonizan un tercio vistoso, que acaba en jugueteo. El toro no se tiene materialmente de pie. Esplá lo trastea por el derecho. El burel se cae y se levanta entre el malestar del público, que protesta indignado. Paquito se decide a ligera mejoría del Maletilla de Oro El subalterno Maletilla de Oro ha sido trasladado a la Unidad de Sépticos de la residencia sanitaria La Fe, en Valencia. Miguel Abellán sufrió el pasado domingo una cogida en el cuarto toro de la segunda corrida de la feria de San Jaime, cuando actuaba a las órdenes de Pepín Jiménez, tras lo cual hubo que amputarle la pierna izquierda debido a la aparición de una gangrena gaseosa. El parte médico señala que ingresó ayer en la Unidad de Sépticos, y qué en la actualidad, dentro de la gravedad, los síntomas infecciosos van cediendo. Abellán, casado y padre de cuatro hijos, está sometido a antibioterapia y cámara hiperbárica, y para mañana está previsto realizar bajo anestesia general una revisión de la herida.