Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 A B C CULTURA VIERNES 12- 7- 85 España, presente en los estudios sobre Inteligencia Artificial Santander. C. F. En los próximos veinte años habrá un cambio importante en los ordenadores, puesto que las investigaciones se encaminan actualmente hacia el logro de comunicarse con los mismos mediante lenguaje natural manifestó Enrique Trillas, presidente del CSIC, durante el curso que sobre Inteligencia Artificial se ceJebra esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En España, el futuro sobre las investigaciones en inteligencia artificial es esperanzados pues ya contamos con más de veinte jóvenes especialistas formados en el extranjero, aunque habrá que multiplicar esta cifra. La investigación en Inteligencia Artificial (IA) trata de dotar a los ordenadores de capacidad de conocimiento similar a la del cerebro humano, tales como percepción, capacidad de acción en situaciones y medios complejos, la capacidad de interacción con el hombre en idioma natural, o la utilización del sentido común y capacidad de aprender de la experiencia. Al curso asisten diversos especialistas, tanto españoles como extranjeros, que a lo largo de sus conferencias han manifestado la importancia que en los países tecnológicamente avanzados dan a las investigaciones de inteligencia artifical y a los ordenadores de quinta generación, tras el inicio de estas investigaciones por Japón. Para Carlos Ángulo, catedrático de Campos Electromagnéticos y asesor del CSIC, no hay que tener miedo a los robots, ya que todavía está lejos el día en que la inteligencia artificial esté suficientemente desarrollada. Los robots no van a regir nuestras vidas. Aún falta mucho tiempo para eso. Será sueño dorado el día que un robot sea capaz de realizar lo que hace un niño de cuatro a años Por otra parte, Ramón López de Mantaras, profesor de Inteligencia Artificial en la Universidad Politécnica de Barcelona, señaló que los ordenadores que se conocen en la actualidad son máquinas estúpidas a las que hay que explicárselo todo La inteligencia artificial pretende construir ordenadores inteligentes, llamados de la quinta generación, que sean capaces de comunicarse verbalmente con los seres humanos. España, según Enrique Trillas, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, no puede perder el tren del futuro que representan estas nuevas investigaciones y está tratando de situarse, de acuerdo con sus posibilidades, en un lugar adecuado. Actualmente tenemos dos Institutos pertenecientes al CSIC, donde se investiga la inteligencia artifical. Estos Institutos son el de Cibernética, en Barcelona, y el de Automática Industrial, en Madrid. Aparte de estos centros, la investigaciones sobre inteligencia artificiar también se realizan en las Universidades. Recientemente ha sido decidida la creación de un Centro Nacional de Microelectrónica y el CSIC inaugurará en octubre el primer centro de estudios avanzados en Blanes (Barcelona) donde se integrarán grupos de sistemas expertos e inteligencia artificial, con la participación de investigadores europeos. Los cinco sentidos He vuelto a casa. Al hogar. Entre el sol y la crisis el tal hogar está que arde. Releo precipitada y cómicamente periódicos y revistas cuyo atraso hace cruelmente visible la vulnerabilidad de este oficio. Mis amigos se parten entre dolientes servidores de hombres cesados y felices caballeros que acaban de ver pasar por su puerta el cadáver del enemigo, camino ya del abarrotado cubo de la basura. Una cierta sonrisa displicente decora el anarcopasotismo del español sin poder. Dios se lo dio y Dios se lo quitó. Polvo eran y en polvo se han convertido. El silencio de los intelectuales es apabullante. Vamonos, pues, cada uno a nuestro sitio- incluida la montaña, incluida la playa, incluida la máquina de escribir- ese que no depende de nadie más que de nuestro esfuerzo personal, y dejemos al circo lo que es del circo y al cesante sus recuerdos de la gloria y al flamante las primeras fotos de su automóvil blindado y su ajetreada Secretaría. Un día caerán a su vez y el turno de las ilusiones entretendrá las aguas de tanto río revuelto. Cervantes sigue en su sitio. Goya sigue en su puesto. La música de Falla está donde estaba. Esos hombres que naiie designó a dedo nadie puede reducir a polvillo, porque sus servicios no se agradecen desde las páginas de un Boletín Oficial Es su fuerza. Con ese ánimo he hecho mi aterrizaje cultural por donde debía: por los humoristas. Soberbios. Soberbios los caricaturis- LA VUELTA AL HOGAR tas políticos. En su sitio. Me han hecho reír; un acto, según creo, biológicamente innecesario. Un acto sencillo y difícil. Un producto de lujo. Parece que son nada menos que quince los músculos responsables. Y Mingóte, Forges, Máximo, Peridis, Summers, una gran lista. Está claro que la nómina piadosa de nuestra reaHdad política se modera en sus énfasis laudatorios cuando una crisis cae en los lápices de los humoristas- Kant lo dijo hace tiempo de una forma suculenta. Dijo que nos reíamos cuando alguien transformaba en nada una expectación presuntuosa. Es el absurdo, claro. El maravilloso absurdo que hace de los dibujantes los entrañables distribuidores de las últimas condecoraciones de la política. Tengo un amigo que va a caer y otro que va a subir. Dos accidentes fortuitos. Tengo algunos más, muchos más, que van a escribir, a componer, a pintar, a interpretar. Su trabajo también será premiado y castigado. Pero esperan mayor justicia en la relación de causa a efecto. Es su orgullo. Y su tradición. Sospechar debilidades bohemias en el mundo cultural da cierta risa. Yo no he notado ninguna crisis en el hermoso y diario quehacer de mis amigos los creadores. No esperan nada del famoso Boletín Ni bueno ni malo. Esta- no es movida que pueda importar mínimamente al mundo inmortal de los cinco sentidos. Enrique LLOVET La Asociación de la Prensa de El rey Arturo y el mago Merlín Madrid, en apoyo de Semana pudieron ser personajes reales En relación con la sentencia dictada el pasado día 13 de junio por el magistrado- juez titular del Juzgado de Primera Instancia de Madrid, don Rafael Gómez Chaparro, en pleito seguido por doña Carmen Ordóñez contra la revista Semana y su director, Luis González de Linares, la Asociación de la Prensa de Madrid ha acordado: Primero. -Expresar públicamente su preocupación ante el fundamento jurídico esgrimido por el señor juez en este caso, sin perjuicio con el respeto debido a la Justicia, en la medida en que limita sin razón convincente el derecho a la libertad de información. Los servicios jurídicos de la Asociación de la Prensa de Madrid, tras examinar la sentencia, consideran que se ha realizado una aplicación incorrecta del derecho a la propia imagen que, conforme a la jurisprudencia española y extranjera, no alcanza a las personas de notoriedad pública. Segundo. -Ante la imposibilidad jurídica de personarse como Instituto en la apelación interpuesta contra la mencionada sentencia, la Asociación de la Prensa de Madrid ofrece al director de la revista Semana y a su empresa editora el más completo apoyo y expresa su confianza en que los Tribunales superiores revoquen la decisión controvertida y confirmen una doctrina general y clara que delimite con precisión las relaciones entre los derechos de la profesionalidad y el derecho con el público. -El rey Arturo y el mago Merlín fueron personajes reales, aunque vivieron en una época muy anterior a la de Camelot y a los caballeros de la mesa redonda. Así se sugiere en El descubrimiento del rey Arturo de Geoffrey Ashe, y en Indagaciones en torno a Merlín de Nikolai Tolstoy, publicados recientemente en Londres. Ashe afirma en su libro que Arturo fue en realidad un monarca llamado Riothamus, que gobernó a mediados del siglo V, cincuenta años después de que los romanos abandonaran las Islas Británicas. Nikolai Tolstoy, nieto del famoso novelista ruso, asegura que Merlín fue un bardo pagano que alternaba la profecía con la poesía y acabó volviéndose loco al final de sus días. No es probable que llegara a conocer a Riothamus, ya que según el autor vivió a mediados del siglo VI. Los expertos, sin embargo, han acogido estas investigaciones con un gran escepticismo. La historia del rey Arturo y Merlín tienen sus raíces en la obra del clérigo Geoffrey de Manmouth, que data del siglo XII. Aunque este autor ha sido considerado como el primer escritor de ficción por muchos historiadores, tanto Ashe como Tolstoy se basan en su obra para hacer sus afirmaciones, ya que encuentran en sus escritos un cierto contenido histórico además del puramente fantástico. Tolstoy dice también haber encontrado evidencias históricas acerca de la vida de Merlín en una serie de poemas galos del siglo VI.