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JUEVES 18- 4- 85- OPINION -ABC, pág. 19 El telediario de anoche ofreció generosas imágenes del acto celebrado en la casa de ABC en homenaje a Jordi Pujol. Fue una información objetiva y profesional bien hecha. Expresamos nuestra gratitud. Pero hubo alguien que decidió manipular esta buena información y editó previamente otra información de la revista Época sobre Jordi Pujol, según la cual el presidente de la Generalidad aceptaría ser del se lo OMO un tema recu- presidenteestasGobierno de la nación sida la pidieran. Ofrecidas así dos informaciones, se sensación a la rrente en su discurso opinión pública de que el acto de A B C participó en esta posreflexivo y profundo Jordi Pujol subrayaba en ABC la tura, aireada por la televisión para molestar a Fraga. Pues voluntad de los catalanes de no. Como se puede leer en esta página editorial, el señor Puparticipar activamente en la jol hizo un discurso sereno y profundo, sin la menor alusión gran tarea modernizadora a aspiraciones suyas que no fueran su gestión al frente de de España. Pujol, un gober- la Generalidad de Cataluña. La conversación mantenida ennante eficaz y frío, repleto tre el presidente de la Generalidad y el jefe de la oposición de intenciones y sensibili- fue larga y cordial, sin las sombras que ayer vertió televisión. dad, explicó en términos casi conmovedores cómo Cataluña había intentado una Presidente- Editor y otra vez desde fines del siGUILLERMO LUCA DE TENA glo XVII intervenir en la Director responsabilidad de los rumLUIS MARÍA ANSON bos de la gran Espanya Subdirectores Esos propósitos fracasaron Darfo Valcárcel, Ignacio Ramos, Manuel Adrio. Rafael de Góngora por diversas causas. Pero en Jefe de Redacción: J. Javaloyes. A. A. González, L López Nicolás. L Prados de la Plaza, J. Vila (Nacional) J. F. Dorrego (Internacional) J. Ayuso (Economía) J. Olmo (Edición) los desencuentrbs históricos Secciono A. Garda (Archiw y Documentación) J. Rubio (Arte) J. M. Santiago Casteto (Colaboración) siempre hay una culpabiliA. Garrido y J. Espejo (Confección) F. l Agudfn (Cultura) J. C. Diez (Deportes) M. Hemwla (Dominical) A. Yáñez (Edición Aérea) a Gutiérrez (Educación) J. I. Garda Garzón (Espectáculos) J. Pato (Gráfica) dad compartida. Y los cataC. Mantona (Huecograbado) C. Navascues (Madrid) E. de Diego (Política) J. 1. Marín Descalzo (Relilanes una y otra vezv volviegión) B. Berasátegui (Sábado Cultural) V. Zabala (Toros) a Muñoz Lorente (Vida Social) ron a su casa decepcionados. Director general de Prensa Española, S. A. JUAN MANUEL GONZALEZ- UBEDA No queremos esta vez volver a casa fue su locuProducción: S. Barreno. Personal: C. Conde. Financiero: I. Laguna. Proceso Dato V. Peña. Relaciones Externas: J. Saiz. Comercial: E. Gil- Casares. Publicidad: L Escolar ción insistente. Ayudadnos a evitar ese regreso: quereTeléfonos: Centralita (todos los servicios) 435 84 46, 435 60 25 y 435 31 00 Télex: 27882 ABCMDE. Publicidad: 435 18 90. Suscripciones: 435 02 25. Apartado 43 mos estar presentes y comprometernos de modo inePrensa Española, S. A. quívoco en la gerencia co- L presidente de la Generalidad de Cataluña recogió en la madrugada de ayer, en la Casa de ABC, el título de Español del año 1984 concedido por nuestro periódico. ABC ofreció al presidente un homenaje al que se sumaron no sólo académicos, empresarios e intelectuales, sino todo los líderes del centro derecha, con el jefe de la oposición liberal- conservadora en primer lugar y la sola excepción de don José Antonio Ardanza, presidente del Gobierno vasco, que finalmente no pudo asistir al acto. El encuentro de Manuel Fraga y Jordi Pujol y su larga conversación en la Casa de ABC es un hecho político que los observadores han destacado de inmediato. Un acuerdo entre la Coalición Popular y el nacionalismo reformista dé Cataluña sería el fundamento de una gran alternativa democrática frente al socialismo. Por eso el acto de ayer en ABC ha rebasado, con mucho, el propósito de un mero homenaje personal. El presidente de la Generalidad no vino a Madrid para decir unas palabras de convencional agradecimiento, sino que habló durante cuarenta minutos para explicar, ante las fuerzas políticas y económicas allí reunidas, qué es Cataluña en la España de hoy; cuáles son, a su juicio, las bases de partida para la efectiva modernización de la sociedad española; y cuáles son las condiciones previas para que el nacionalismo moderado catalán pueda coordinar sus votos con la coalición y deplazar al PSOE del Gobierno en 1986. E EL DISCURSO DE PUJOL EN ADC mún de los destinos españoles. Nuestro nacionalismo no es excluyente ni cerrado. N una s i t u a c i ó n tan deslizante como la de hoy, Jordi Pujol rehuyó la política menor de combinaciones y contrapartidas para mantenerse en el nivel de los grandes, históricos problemas nacionales. Jordi Pujol lo hizo, en dos planos claramente diferenciados: la ideología de progreso que propone el líder catalán es una síntesis de los valores tradicionales y los valores nuevos, aplicados a una situación que se hace cada día radicalmente nueva. Ese propósito se concreta en cuatro puntos: devolver a la iniciativa privada su condición de principal motor de la sociedad; dar preferencia a la sociedad civil sobre la estructura burocrática y política; facilitar la liberación de las energías que esperan inactivas en el cuerpo social; volver al individuo y, sobre todo, a los cuerpos intermedios frente a la prepotencia expansiva del Estado. No se trata de desmontar el Est a d o que es u n a de las grandes conquistas del espíritu humano, sino de permitir que la sociedad recupere E su capacidad de iniciativa: El planteamiento de Jordi Pujol era claro, aunque no resultara original: respondía en sus grandes líneas al neocapitalismo liberal de Occidente, que ha abierto la vía de la recuperación desde el comienzo de la década. La propuesta de Pujol, con todas las correcciones catalanistas y regionalistas, nace en el fondo común que ha inspirado a Reagan y a Nakasone, a Andreotti y a Kohl. En su esencia ese proyecto se funda en un renacimiento de la idea de libertad, en el crecimiento producido por nuevas tecnologías y en la defensa de la nueva creación de riqueza frente a la vacua solidaridad de la pobreza. lo anterior TODO losclaro es, pertenece, al terreno de principios. Pero en el fracaso del socialismo en España hay, pensamos, un menosprecio, a veces demasiado superficial, por las ideologías, una ignorancia despectiva, y creemos que un punto cínica de los principios. Un Gobierno socialista no puede reclamar sin contradicción grave que el capitalismo es el menos malo de los sistemas. Un p a r t i d o anti- OTAN no puede, a la vuelta de unos meses, entregarse a la defensa de la Alianza. Sentado al lado del jefe de la oposición, el señor Pujol ofrecía, frente a la inercia gobernante, una imagen de coherencia tan lejana al oportunismo oficial que resultaba fácil captar el fondo de la propuesta: queremos, vino a decir el líder catalán, buscar un entendimiento con ustedes para proponer un cambio radical, un punto de partida nuevo, basada en principios claros, que nos comprometen sin olvido posible. Fueron los únicos minutos de política concreta, pre 1 cisa, escrita, a lo largo de la noche. Las condiciones para una coordinación electoral se materializarían en cuatro puntos: el acuerdo sobre el Estatuto catalán, su revisión y g a r a n t í a s de c u m p l i miento; el respeto a la lengua y a las culturas autóctonas; las magnitudes económicas del acuerdo entre Barcelona y el poder central, y el acuerdo sobre un programa modernizador y competitivo, frente a las inercias de la vieja España. como un catalanista de J ORDI Pujol se expresó españolismo inequívoco; en MANIPULACIÓN DE TVE C ABC un determinado punto de su parlamento aseguró que se encontraba, a disposición de la nación; pero no deslizó ninguna alusión que le presentara como un próximo jefe de Gobierno. Antes bien, manifestó su deseo claro de permanecer haciendo país en Cataluña durante un largo período que apuntaba a la próxima década. Fueron palabras escrupulosamente medidas, respetuosas, deferentes para uno de los comensales que compartía la mesa. Pujol, cuyas palabras en la noche de ABC tuvieron mucho de confesión autobiográfica, relató sus viajes juveniles de exploración sociológica hacia tierras de Castilla en demanda de un mejor conocimiento de sus problemas verdaderos. No quería que su nacionalismo le tapiara los sentidos y las entendederas para comprender los problemas y dificultades de los otros pueblos que forman el crisol de España. El español del año elegido por los redactores de ABC, debe pensar que las personalidades de la vida española que recogieron su mensaje harán lo posible y lo necesario para que los hombres del catalanismo no tengan que volver a casa y permanezcan trabajando en común, dentro de la casa grande, dentro de la Monarquía de todos.