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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 31 DICIEMBRE 1984 ABC nald Reagan está limpiando al capitalismo americano de las correcciones que introdujo en él Franklyn D. Roosevelt, y que con los años degeneraron en un insostenible welfare state y en una fuerza moral abstracta; el Reino Unido, donde Margaret Thatcher está intentando reconstruir la democracia tory desandando el camino que desde 1945 el Partido Conservador repartió con los laboristas, hoy divididos y radicalizados; Japón, que quizá en 1985 va a ponerse inmediatamente debajo de los Estados Unidos en PNB, desplazando a la URSS a un honorable tercer puesto, y China, donde, como ustedes saben, van a intentar gobernar a un país comunista con métodos capitalistas El mapamundi político de finales de 1984 nos muestra una gran mancha de países conservadores en la Europa occidental y en América del Norte; una progresión democrática en las otras dos Américas; un Tercer Mundo evolucionando hacia el caos, y una Europa del Este congelada, en cuya sillería, antaño monolítica, se están viendo las primeras grietas. Hay también en ese mapamundi el sunbelt socialisn el socialismo mediterráneo, francés, español, griego y p o r t u g u é s d e s p l a z á n d o s e- -menos el griego- -hacia el centro, empujados por cifras altas de paro y no resueltas crisis económicas. En general, hay un fuerte contraste entre el dinamismo social y económico de Occidente y el inmovilismo del Este. Mientras en aquél todo parece estar cambiando y revolucionándose, liquidando el pasado inmediato y roturando el futuro, cuyas voces más significativas son silicona high tech y chips es decir, tercera revolución industrial y megatrends en el Este nada parece cambiar ni abrirse. El 84, bajo el Gobierno de un hombre anciano y enfermo, Chernienko, ha sido, pues, un año difícil para la URSS, abrumada por la carrera armamentística impuesta por los Estados Unidos, y que económicamente es devastadora; alarmada por sus aliados europeos, que ya no disimulan su afán por sacar la cabeza fuera de una asfixiante de- REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA quien preguntaron qué había hecho durante la Revolución francesa, podríamos contestar simplemente he vivido y no es poco para un año 1984 que nos sobrevino con la oscura profecía de un hombre desilusionado, como fue Orwell, y en el que también proféticamente vimos con pavor El día después aunque, en realidad, no habría después Una luciferina combinación: un mundo robotizado por la más descarnada utopía totalitaria, exterminado ¿o liberado? por el holocausto nuclear. Como diría Sinatra en su balada del medio siglo: It was a wonderful year! Todo un año. Fue un gran año electoral, en Estados Unidos, Israel, Canadá, Panamá, Uruguay, El Salvador y la India; y de magnicidios, como el de Indira Gandhi, y el de Benigno Aquino, y el del padre Popeliusko, y casi el de Margaret Thatcher, en la ciudad más victoriana de Inglaterra, Brighton; y de acciones terroristas en casi todas partes, desde el Ulster al País Vasco, pasando y rematando la matanza por el túnel de la muerte en Italia. Unos desaparecieron de la escena del mundo, como Andropov, clausurándose lo que muchos tenían por una apertura que en Rusia debe sonar a vía de agua; y otros se fueron simplemente de la escena, como Trudeau, al tiempo que continúa la ocupación soviética de Afganistán, que ahora mismo están heroificando, mientras arrecia la protesta en Occidente; y la guerra entre Irán e Irak, que ya se ha extendido al Golfo, como tanto se temía, y por lo que vemos ahora injustificadamente, porque el petróleo sigue fluyendo como el manantial de la doncella; como asimismo siguen las guerrillas en la manigua centroamericana, y las tensiones políticas en la región, y mientras truenan los cañones como se decía antaño, se habla de los cohetes, de la guerra de las galaxias, del invierno nuclear y del desarme. No ha sido 1984 un año diferente del anterior en lo sustantivo. Tuvimos nuestro cupo de catástrofes, de acontecimientos deslumbradores y de cal y arena; todavía no se cura el cáncer, pero tampoco estalló la tercera guerra mundial, cuya bibliografía, por cierto, ha disminuido. Y, sin embargo, la realidad no es sólo la acumulación de hechos, ni la repetición de éstos, y por eso por debajo del caos habitual que es la vida humana, los ojos más penetrantes de nuestro tiempo, desde Aron a Friedman, han creído distinguir en 1984 una trayectoria que no va a terminar con él y que puede incluso quedar en la cronología de ¡a Historia como el comienzo de una nueva era, que ya se está abocetando y que podríamos identificar por unos cuantos rasgos profundos. Lo primero, ¿de qué situación se ha partido para salir a otra por la escotilla de 1984? El mundo en el que vivimos, y del que todavía estamos tratando de desprendernos, es la herencia que recibimos del desenlace de la segunda guerra mundial: la Unión Soviética, en la que ha desaparecido el horror, pero no el sistema creado por José Stalin; los Estados Unidos, donde Ro- c I O M O aquel a AOIOS A UN AÑO PROFETICO COLECCIOIM Pino y Madroño p e n d e n c i a de los rusos, para buscar el bienestar y una media ración de libertad haciendo excursiones comerciales y culturales al que solíamos llamar mundo libre; e incluso aventurándose las dos Alemanias a resucitar un sueño que insensatamente calificó de pangermanista Andreotti, y que en Moscú cortaron de raíz, con el hacha. Y todo esto simultaneándolo, Rusia, con una huida hacia delante, hacia Washington, cuando ya no le fue posible rechazar el sentarse con los americanos a hablar de desarme, sin que la gente empezase a preguntarse- como lo hizo- si lo de los eurocohetes no había sido más que una estrategia de diversión. Así que tal vez 1984 se estudie algún día como el prólogo a un nuevo orden mundial, en el que, al menos al comienzo, casi todo sea distinto en el Oeste y casi todo sea lo mismo en el Este. En el Oeste está declinando rápidamente la idea del Estado moderno como mero recaudador de contribuciones, como dispensador de beneficencia social y como creador de grandes aparatos bélicos. En el inventario de las cosas que deben de desaparecer o enmendarse figuran el fastuoso gasto público, la relegación del hombre al papel de pensionista prematuramente jubilado, la llamada deuda latina el terrorismo, los Gobiernos a punta de bayoneta, el criterio de unanimidad en instituciones libres, como la CEE o la OTAN; los fundamentalismos agresores, al que Jomeini añadió uno más, y a ser posible la carrera nuclear, entre otras muchas cosas, naturalmente. En este mapamundi ideográfico, que no ideológico, ¿dónde está España? En el 84 España ha estado de perfil, en su camafeo socialista, entrando sin querer entrar (en la OTAN) saliendo sin querer salir (en la CEE) no acabando de entrar en la modernidad, y no sé si sabiendo lo que es eso. Es como si hubiésemos estado pedaleando furiosamente en el cuarto de baño, sobre una bicicleta dietética, sin movernos. Nuestro 1984 no ha resuelto ninguno de los problemas de 1983, ni parece que vaya a hacerlo en 1985. Seguimos teniendo la tasa más alta de desempleo en Europa, y las decisiones del Gobierno, y no sólo las de reconversión industrial, son contestadas en la calle, a veces con violencia, haciendo uso de la dialéctica del ladrillazo. No sabemos si el Gobierno piensa que, como la Invencible, no fue enviado a luchar contra los elementos, y en el fondo, si fue enviado a luchar contra cosa alguna. Lo nuestro es como estar bajo una nube del invierno nuclear y al fondo del túnel no se ve lucecita alguna, y uno ni siquiera está seguro de que haya túnel, pese a todo lo cual y por curioso masoquismo hay extranjeros que quieren invertir aquí. La Boutique del mueble natural Avda. Felipe II, 34 España, como Francia, como Portugal, están tratando de gobernarse como los chinos, o sea, aguantando la cosa, pero gobernando con métodos capitalistas Lo malo es que nosotros no somos chinos, ni sabemos muy bien lo que es el capitalismo. Lo único que tenemos en común con los chinos es que también hemos sido engañados. Manuel BLANCO TOBIO