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de las artes ABC! Central Telefónica del barrio de la Concepción: aspecto parcial de la fachada y detalle de los torreones Arquitectura y Urbanismo Una arquitectura cerrada al exterior E L interno espacio arquitectónico precisa de comunicación más o menos directa, más o menos evidenciada, con el entorno que envuelve la obra arquitectónica. Esta comunicación se establece por medio de puertas, cristaleras, ventanas, balcones, terrazas, o por patios y lucernarios en las zonas más interiores, comunicaciones todas ellas, según los esquemas tradicionales. En las últimas décadas, la comunicación llegó a ser total a través de los muros cortina (fachadas totalmente cristalinas) de los cuales ya hemos presentado diversos ejemplos en estas páginas. Por ello juzgamos de interés mencionar hoy el caso opuesto, el de la arquitectura cerrada y sin más comunicación con el exterior que las indispensables puertas. Arquitectura que, por otra parte, goza de venerable antigüedad, pues sólo basta con recordar la mayoría de los castillos medievales, las murallas ciudadanas y, ya más recientes, los silos guardadores de cereales, los grandes almacenes, y algunos de los m u s e o s más nuevos. En Madrid existe un excelente ejemplo de esta arquitectura cerrada, situada junto a uno de los paisajes urbanos más sórdidamente masificados de la capital: el barrio de la Concepción. El edificio al que estamos aludiendo es el de a Central Telefónica de dicho barrio, construida hace algunos años VIERNES 28- 12- 84 (1972) por el arquitecto Julio Cano Laso, y que a pesar del tiempo transcurrido aún sigue sorprendiendo al curioso observador, que se queda un tanto perplejo ante aquellos torreones de ladrillo visto, de tan rotunda potencia y firmeza sin concesiones. Forma que no es caprichosa, sino que obedece a la función encomendada al edificio, pues como bien explica el propio arquitecto: -Estas centrales son en realidad grandes contenedores, destinados a albergar equipo telefónico y mecánico complementario. Y por ser estos equipos muy sensibles al polvo y a los cambios de temperatura y de humedad, interesa instalarlos en locales cerrados y aislados del exterior, dotados de climatización artificial con filtrado de aire y temperatura y grado de humedad constantes. Como consecuencia, el edificio adoptó la forma en planta de rectángulo paralelogramo, en cuyos lados más estrechos se alzan los torreones que en realidad son verticales conductos- chimeneas necesarios para el acondicionamiento del aire en las salas de los equipos mecánicos. Estos torreones cilindricos (ocho en cada una de las dos fachadas) van emparejados de dos en dos simétricamente y rematados por cerramientos de reja metálica pintada de color oscuro, y son los que confieren a este inusual edificio el aspecto de castillo de la edad con- Julio Cano Laso temporánea. Al arquitecto le tentó la posibilidad de que esta Central tuviese forma que reflejase su carácter tecnológico, dándole el tratamiento estético de una gran máquina, pero razones de economía, fácil conservación y otras normas de la Telefónica, aconsejaron su realización en ladrillo, material que tan perfectamente concuerda con la aridez de aquel paisaje. -Entorno de dramática desolación, que nos traía a la memoria las estampas madrileñas escritas por el pintor Gutiérrez Solana: desmontes con algún árbol raquítico como una garra, chabolas, polvo y cabras negras comedoras de papeles. Hoy está más urbanizado, aunque no haya ganado mucho en belleza. Cano Laso, arquitecto con una gran obra ya realizada, que abarca numerosos aspectos, tales como viviendas sociales, oficinas, casas unifamiliares, Universidades laborales, centros de Formación Profesional, puede ser considerado como especialista en edificios de comunicaciones telefónicas, ya que, además de la Central que comentamos ha construido la de Torrejón de Ardoz y la Central de Comunicaciones por satélite de Buitrago (esta última en colaboración con Juan Antonio Ridruejo) Actualmente, Cano Laso está dedicado preferentemente en obra de tanta importancia para Madrid como es la rehabilitación total del antiguo Cuartel del Conde Duque, que de una ruina se ha convertido, ya en gran parte, en centro de actividades culturales vitales. En las tres Centrales Telefónicas, Cano Laso ha empleado el ladrillo como material predominante porque considera que es material modulado que con su acertado empleo imprime a la construcción una disciplina y ritmos muy sutiles, un material salido de la tierra y de su mismo color Con el ladrillo, antiguo como la misma historia de la Humanidad, y manejando las formas geométricas más elementales, se han levantado estos parámetros desnudos, de acusados volúmenes, que deben ser un goce para el arquitecto construirlos. Y para el espectador, siempre una sorpresa. Juan RAMÍREZ DE LUCAS A B C 107