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51 Salón de Otoño Centro Cultural de la Villa Plaza de Colón Hasta el 31 de diciembre De 11 a 13,30 y de 17,30 a 21 Eduardo Gamboa Galería Kreisler Serrano, 19 Hasta el 31 de diciembre De 10,30 a 13,30 y de 17 a 21 E Vendedora de muñecas de Teodosio Manzano. Este pintor obtuvo el premio especial Reina Sofía, máximo galardón del Salón de Otoño lo largo de sus cincuenta y una ediciones, este curioso Salón, reliquia (por su tentación y su solera) del pasado, ta totalizado la suma de sesenta y cho galardones a repartir entre nedallas, premios y honores. Claro) ue nunca han coincidido éstos, ¡ino que algunos fueron desapareando y otros naciendo; pero, de odas maneras, no es escaso el lúmero de ios otorgados este año: reinta y cuatro. La mitad justa. No iebemos asombrarnos de ello, ues el número de obras exluestas es el mayor de cuantos se jonceden en España: nada menos jue doscientas ochenta y ocho. Jalón, pues, numeroso y difícil de ver en una sola visita; Salón abigarrado, en cierto modo, pues al lúmero de concurrentes se suman os alumnos de la Escuela de Belas Artes de San Fernando (que tasan de cuarenta) y los artistas nvitados que este año no son nuchos. Difícil también la tarea del turado de siete miembros que, en as distintas especialidades y sec: iones, han de realizar una consiierable criba hasta dejar los- justos DUARDO Agustín Gamboa (Madrid, 1925) es hoy, sin duda, uno de los mejores representantes (si no el mejor) del naif español. Y lo es porque su ingenuismo aparente esconde mucha sabiduría de dibujante y componedor de ambientes. Tanto que, en ocasiones, recuerda las escenas miniadas de los Libros de Horas y (como no) aquellas, llenas de vida, de Brueghel. Esto es algo digno de tenerse en cuenta, pues generalmente se considera al pintor naíf como un aficionado que desconoce las reglas, las normas y las técnicas de la pintura y que sólo se preocupa de trasladar al lienzo su visión, elemental y graciosa, del mundo. Gamboa toca, por supuesto, la temática pueblerina, el campo y los campesinos, inmersos en una Naturaleza domesticada, ordenada y llena de belleza. Pero tanto en estos temas como en los deportivos, ios náuticos y hasta el bodegón al aire libre, la calidad del dibujo confiere a las pequeñas figuras que se mueven en estos ambientes, nevados o florecidos, una gracia singular. Presenta ahora treinta y seis cuadros, en su sexta Labor de trilla de Gamboa individual madrileña, en la Galería Kreisler, a donde viene puntualmente cada dos años con su carga de sueños perfectos, con sus ciclos estacionales que pasan por el oro de la trilla, la plata del bosque nevado, el dorado otoñal y el verde policromo de la primavera. Ciclos en los que se agitan y laboran, como hormigas afanosas, sus ejércitos de trabajadores del campo. Y entre tanta agitación, la geometría de los edificios, de los horizontes, de las montañas y las hileras de árboles disciplinados ponen el contrapunto de calma en la agitación. Cada cuadro de Gamboa es un mundo, un microcosmos que permite la contemplación despaciosa y detallada, el regalo de un espectáculo grato. A Que han sido, en esta convocatoria, los siguientes: premio especial Princesa Sofía, Teodosio Manzano; medalla Eduardo Chicharro, Francisco Arjona; medalla Mateo Inurria, desierta; medalla Prados López, Francisco Romero Solana. En la sección de pintura ha sido primera medalla Agustín Alegre; Segundas, Fernando de Marta y 108 ABC José Antonio Cía; terceras, HansDteter Zingraff, Emilio Pina Lupiañez y Katsumi Tsue; menciones de honor, Ramón Pérez López y Obdulio Fuertes. En la sección de acuarela, primera, segunda y tercera medallas, a Josefina Muñiz, Jesús Infante y Fernando Pezzi, respectivamente, y mención de honor, a Zarranz. En escultura, las tres medallas fueron para Remigio Soler López, Carmelo de la Fuente y Rosa Menguíbar. En dibujo y grabado, las medallas fueron, respectivamente, para Blas Villa Fernández, José Manuel Ballester e Isabel Jurado, y la primera medalla de grabado, para Daniel Gil Martin. Los premios varios fueron once. Los del Ayuntamiento de Madrid, a Francisco Arjona e Isidoro Herranz Constenla; El Corte Inglés, a Rafael Aguilera Baena; Galerías Preciados, a Esperanza Huertas; María Reneses, a Matías Castro Moreno; Leonardo Martínez Bueno, a Remigio Soler López; Santiago de Santiago, a Eugenio López Berrón; Sala Macarrón, a Fernando Pezzi Peñalver; Fer Suar, a Guillermo Rodríguez Mingorance; Luis Ruiz Vargas, a Emilio Pina Lupiáñez, y Galería Xaloc, a Antonio Reinaldo. Es decir, que Arjona, Soler López, Pezzi Peñalver y Pina Lupiáñez han sido doblemente galardonados, hecho bastante frecuente en el Salón de Otoño. Es de destacar la presencial de bastantes nombres consagrados junto a los noveles y los estudiantes de Bellas Artes. Cinco grabadores Sala del Ateneo Santa Catalina, 10 Hasta el 31 de diciembre De 17 a 21 L A tercera exposición de la nueva época del Ateneo es, también, una muestra colectiva de artistas jóvenes. Pero esta vez se trata de cinco grabadores, los cinco pasados por la Escuela (o la Facultad) de Bellas Artes de Madrid, de distintas tendencias y orígenes. Eduarda Aparicio, por ejemplo, nació en Castro del Río, Córdoba, y busca, con tonalidades logradas en la misma plancha, representar un mundo cotidiano y onírico al mismo tiempo, en el que la desolación y el vacío están tanto en los ambientes como en los personajes. Clara Gangutia (San Sebastián, 1952) como sus compañeros, ingresó en Bellas Artes a finales de los años sesenta y se inclina a la investigación de la fotografía: sus paisajes urbanos y sus escenas son claramente fotográficos, burilados con gran pulcritud y muy interesantes. Roberto González Fernández (Montarte de Lemos, Lugo, 1948) presenta un tipo de grabado- ilustración, de libro ilustrado, con tintas fuertes y fuerte estampación; un género clásico. Eduardo López Arigita (Madrid, 1947) e s t á en c a m b i o más próximo a las nuevas corrientes de Grabado de Eduarda Aparicio grabado, del realismo nuevo, que utiliza la composición clásica a los ambientes y las arquitecturas actuales, propias de un mundo desolado. César Luengo (Madrid, 1948) es el poeta de los jardines umbríos, de los paisajes vistos desde la ventana o el ventanal, con suave colorido en ocasiones y siempre delicado. Conjunto de gran variedad y riqueza el de estos grabadores con talento. VIERNES 21- 12- 84