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MIÉRCOLES 14- 11- 84- ESPECTÁCULOS- Crítica de teatro- ABC, póg. 75 Al derecho y al revés delicioso malabarismo teatral Título: Al derecho y al revés Autor: Michael Frayn. Adaptación: Juan José Aríeche. Dirección: Alexander Herold. Escenografía: Emilio Burgos. Intérpretes: Amparo Baró, Paca Gabaldón, Manuel Zarzo, Alberto Bové, Luisa Armenteros, Luis Lorenzo, Paula Sebastián, Joaquín Kremel, José María Pou. Teatro Alcázar. Reapertura del Alcázar, cerrado demasiados meses a causa del incendio de la sala de fiestas Lido en los bajos del mismo edificio. Estaba con el gran éxito de Por la calle de Alcalá Vuelve con Al derecho y al revés que tiene todas las características de un gran éxito. De la revista, al verso. Bueno, la comedia de Frayn titulada en el original Noises off que viene a ser algo. así como Ruidos fuera literalmente, en sentido figurado, Silencio voz del argot teatral que se da sacramentalmente al comenzar la función para que nada, sino es la obra, suene en el escenario, ha sido traducida para españoles como Al derecho y al revés que se refiere a otra característica de la obra. En París se estrenó con un calembour como título: no estoy seguro ya de si Sardines en sourdine o Sourdine et sardine algo así, por Robert Dery. Los tres títulos reflejan de distinto modo el carácter de la pieza: un vodevil visto desde dentro del escenario, en el que juegan decisivamente los ruidos, el derecho y el revés de los decorados y las sardinas. En rigor, la comedia es mucho más que un vodevil. El autor instala la acción en dos planos de realidad. El plano más inmediato es el de unos actores que ensayan y representan un vodevil. El segundo plano, el vodevil mismo, representado. Si lleváramos el análisis de realidades superpuestas, descubriríamos un plano anterior a los otros dos. Aquel en que unos actores reales, los Baró, Zarzo Pou, interpretan a unos actores imaginarios, los Dotty, Lloyd, Freddy, que interpretan a los personajes de un vodevil. Diabólica, ingeniosa combinación. En el primer acto el espectador conoce a los actores y sus problemas personales. Ahí hay una sátira zumbona del autor contra los actores, que se prolongará durante toda la comedia. Conoce, además, el primer acto del vodevil que están ensayando y que van a estrenar ese mismo día, horas después. En el segundo acto, visto desde el revés de la decoración, el espectador conoce los conflictos entre los actores, su influencia en el desarrollo del vodevil, que se está representando en el escenario y a cuyas divertidísimas entretelas asiste. Y en el segundo cuadro de este acto presencia el primer acto del vodevil, semanas después en otro teatro a la par que el desenlace del conflicto entre los actores. Frayn desencadena un diabólico torbellino de puertas que se abren y se cierran, que no se deberían cerrar y se abren, que se abren y no se deberían abrir; de flores que no van a su destinataria; de botellas de güisqui que vuelan hurtadas al actor dispsómano; de trucos, caídas, trampas, choques personales de los actores, y maneja esa verdadera revolución de humor, de anotaciones satíricas, de más que alfilerazos, puyazos a la vida de entre bastidores, con una inventiva extraordinaria, con uña agudeza arranca las ovaciones y con una exigencia de ritmo, agilidad, coordinación a los actores, que produce carcajadas y ovaciones en una cascada irreprimible. Rara vez una comedia, con ese difícil juego del teatro dentro del teatro, ha sido escrita con destreza análoga a la que nos deslumbra en la comedia de Frayn. Si los personajes del vodevil, los convencionales del género y sus situaciones, son deliberadamente tópicas y desternillantes, los caracteres de la otra comedia imbricada, la de los actores, están observados magistralmente. El primer cuadro del segundo acto, es sencillamente genial. Difícilmente se logrará un acto mejor de estructura, de desarrollo, de comicidad, dentro del género. Mientras en el escenario, que no vemos, se desarrolla el primer acto del vodevil que ya conocemos, esmaltados de imprevistas y burlescas innovaciones, ante nosotros, en el revés de ese escenario, se desarrolla, casi sin palabras, en una pantomina que desborda al circo, la nueva comedia de los actores que, pasan al escenario invisible, pero que en el que el espectador ve, se zarandean, se insultan y atacan, se celan, se quejan, se engañan, en un graciosísimo y caricaturesco enredo. La traducción de Arteche utiliza un lenguaje deliberadamente llano, esmaltado de los lugares comunes propios del lenguaje habitual y la gracia no mana del chiste verbal, sino del mejor, que es el chiste de situación. Cada personaje está perfectamente definido y criticado por el autor. El todo es un trozo de teatro viviente, vida graciosamente teatralizada. Sirven la gran juerga, la risa continua e incontenible de esos dos mundos, dos escalones de ficción, o dos realidades escalonadas, la del vodevil y la de la comedia de los actores, con enorme agilidad, fabulosa coordinación y alegría, sudando y divirtiéndose como divierten al público, Amparo Baró, fenomenal actriz cómica que borda la actriz olvidadiza, pero que se las sabe todas. Paca Gabaldón, en damita inteligente que procura arreglar los barullos; Luisa Armenteros, que hace una apacible enamorada y locutora con finura y eficacia, y Paula Sebastián, escultura juvenil, actricita resuelta y llena de encanto que es un verdadero descubrimiento, y los caballeros: Zarzo, seguro y contenido Bové, real como el Seldon, veterano y borrachuzo vivo; Luis Lorenzo, sobrio como lo exige su personaje; Kremel, en espléndido, y esta vez contenido, actor cómico, y Pou con su típica comicidad de magnífico actor. El resultado es una gran interpretación en un fenomenal escenario giratorio de Emilio Burgos, gracias a una dirección magistral circense, disciplinada y disciplinaria, de Alexander Herold, que se ha traído, de Londres, Buenos Aires y Nueva York bien aprendida esta joya del malabarismo cómico teatral. Lorenzo LÓPEZ SANCHO La dimisión de Rosa María Mateo Rosa María Mateo ha leído infinidad de informaciones sobre Juan Pablo II y jamás ha adoptado una actitud que pueda vejar a la religión católica, según testimonios recogidos ayer por A B C. La conocida locutora, que es una de las más prestigiosas profesionales de TVE, manifestó su desacuerdo en cómo estaba redactada una noticia sobre la presencia de Juan Pablo II en España. Esa discrepancia con el Rosa María Mateo director del Telediario, Pedro Muñoz, llevó a Rosa María Mateo a pedir su relevo. Pero ste episodio, uno más de los que a diario ocurren en las Redacciones de los medios informativos, no se puede confundir en ningún caso con una actitud hostil de Rosa María Mateo a la religión católica. Vi, El teatro Español, denunciado por una agencia de reventa de entradas Madrid Simón Alonso Corral, director de la agencia Kamerton, de reventa de entradas para espectáculos, ha denunciado al teatro Español por carecer de libro de reclamaciones y no poner a la venta localidades para el estreno de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca. Ambos extremos han sido desmentidos ayer a Efe por el gabinete de Prensa del teatro, en el que han asegurado que ayer se pusieron a la venta doscientas localidades para el estreno, el próximo 16, de dicha obra. Según el gabinete de Prensa, Simón Alonso Corral propuso adquirir una serie de abonos para la temporada, con destino a la reventa a sus asociados. El teatro Español ofreció vender directamente a los asociados de Kamerton los abonos, sistema que rechazó el director de la agencia. Este ha señalado que solicitó en diversas ocasiones el libro de reclamaciones en el teatro sin conseguirlo y que no han salido a la venta entradas para el citado estreno. Alonso 3 enunció también la temporada pasada al teatro de la Zarzuela, porque no pudo conseguir una serie, de entradas para las funciones de Tosca que cantó Plácido Domingo. El caso Flick en Antena 3 Hoy, a partir de las cuatro de la tarde, Antena 3 seguirá la intervención de Felipe González en el Congreso de los Diputados y dedicará especial atención al denominado caso Flick sobre el que hablará el presidente del Gobierno. José Cavero, Miguel Ángel Gaepía Juez, Consuelo Sánchez Vicente y Nieves, Herrero estarán al pie del cañón para comentar los detalles de tan polémico asunto, sobre el que tantos ríos de tinta se han vertido ya.