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56 Aje MIÉRCOLES 20- 6- 84 M Bow: La libertad n El director general de la UNESCO, Amádou- Mahtar M Bow, que estos días nos visita oficialmente, mide sus palabras, sus gestos, e incluso sus miradas, con habituada cautela. Ni una frase de más, ni una palabra por encima de la otra, ni un mal gesto, ni una postura relajada a lo largo de la charla. Una asepsia absoluta preside sus respuestas, acostumbradas, se nota, a capear temporales, a escuivar alguna que otra acometida. El señor M Bow domina las artes diplomáticas y es, por tanto, un hombre amable; un senegalés con muchos tintes europeos, un profesor de Historia conocedor profundo de las historias de los países africanos, un ferviente musulmán y un viejo luchador para que la educación y la cultura lleguen a todos los rincones del mundo. M Bow preside los quehaceres de la UNESCO desde hace diez años. Fue elegido por unanimidad y por A juicio de M Bow, una leyenda errónea se está extendiendo por todo et mundo occidental acerca de los problemas de la UNESCO. Una falta de información veraz, una serie de malentendidos se están vertiendo desdichadamente sobre la opinión pública. Lo dice M Bow con cierto gesto de amargura, con expresión decididamente seria. Yo no quiero generalizar. Hay, desde luego, una Prensa que se esfuerza por dar una información honesta de la UNESCO. Hay otra también que, tal vez por falta dé información, da una imagen que no se corresponde con la realidad. Y hay, en otros casos, una serie de malentendidos que prosiguen difundiéndose, pese a mi empeño en disiparlos cada vez que tengo ocasión. El problema de fondo surgió con el informe denominado Nuevo orden mundial de la información y con la interpretación errónea que ciertos grupos han dado de dicho informe. ¿Cuál es esa interpretación? La de estimar que con él iba a- suprimirse la libertad de información, que la Prensa iba a quedar bajo el control de los Gobiernos de los distintos países, que los periodistas iban a precisar para hacer su labor profesional de un carné dado por los Gobiernos; que, en una palabra, se les iba a restar libertad. Bueno, pues eso es absolutamente falso. En ningún programa de la UNESCO, en ninguna de sus reuniones ni de sus actividades pueden encontrarse las pruebas de tales informaciones. Es, simplemente, una deformación de la verdad, una leyenda que poco a poco veo que rebasa a la verdad. Yo quisiera decir que estas reacciones en contra de la UNESCO tienen gravedad, no por los ataques que recibe la organización, sino porque no se puede acreditar ante una gran parte de la opinión pública una serie de ideas que, no correspondan a la verdad. Esto, a mi juicio, plantea un problema fundamental, un problema ético. ¿Acaso sé puede permitir escribir cosas de esa naturaleza? ¿Se puede difundir deliberadamente no importa el qué, sin una comprobación previa de que eso es cierto? Es un problema- de importancia capital para el futuro de la democracia en el mundo. La democracia no se puede sostener c ¡on falsedades. La democracia requiere honestidad. Requiere rigor. unanimidad reelegido. Y si en el primer mandato hubo de enfrentarse con problemas, en esta segunda época se está viendo empujado á lidiar problemas y cuestiones inéditas hasta ahora. Inéditas por su envergadura y también por su trascendencia: nunca como de unos meses para acá se había visto la UNESCO en un pleito político capaz de dinamitar su propia existencia. El fragor de esta pugna descorazona a M Bow, ya que considera que estas polémicas circunstanciales desvirtúan y secuestran el auténtico sentido de la UNESCO. Sentido educativo, científico y cultural por encima de lo político. M Bow quisiera sólo hablar de este significado genuino de la Organización. Pero no le dejan. El tampoco se deja. Tampoco se aviene con gusto a volver una vez más sobre la política que envuelve a la UNESCO. Y por eso, a veces, responde tan diplomáticamente. agencias internacionales. Esto es verdad y esto es un desequilibrio rea para la información. El desequilibrio es tal que los países en vías de desarrollo no tienen posibilidad de comunicarse entre ellos más que a través de estas noticias llegadas desde el exterior, naturalmente, con la imagen que de ellas dan las diferentes agencias. Y simplemente estos países han considerado que tienen derecho a recibir sus propias noticias desde sus propios países y a emitirlas. Esta es la idea básica. Por otro lado, cuando la UNESCO decidió ocuparse de éste problem encargó un informe a una Comisión presidida por McBride, destinado a liberar del colonialismo informativo a los países en desarrollo. La UNESCO publicó el informe denominado Un solo mundo, numerooposición a las noticias que quieren publicar. ¿Y no cree que en muchos países del Tercer Mundo, países en vías de desarrollo, los periodistas van a carecer también de esa libertad? Defensa del Nuevo Orden M Bow defiende la necesidad del Nuevo Orden Mundial de la Infprmacipn que provocó, en diciembre del año pasado, la advertencia firmal por parte de los Estados Unidos a retirarse de la Organización. Segyn la Administración Reagan, la UNESCO entraba en una fase de politización inadmisible p ra el mundo occidental y decidió su fe- Falsa idea del Tercer Mundo -No quiero hacer maniqueísmo, ni creer que la libertad se encuentra a uno u otro lado. Pero rehuso esa idea generalizada y que pretende acreditarse ante la opinión pública de que en los países en vías de desarrollo, en todos, falta esajibertad. Sobre la base de prejuicios de este tipo se está construyendo la idea de lo que es el Tercer Mundo. Se olvida con frecuencia la situación en la que se encuentran estos países, los. problemas que pesan sobre ellos y el hecho concreto de una situación internacional desigual. Y al esconder esa realidad se está formando una imagen falsa, negativa, de estos países a los que se les hace culpable de todas las calamidades. No digo, no, que algún dirigente de estos países no deba aportar más rigor en su gestión. Tampoco digo que no deba acabarse con los regímenes antidemocráticos, pero opino que es injusto hacer una valoración global, una amalgama, de la que surge una imagen de estos países tan negativa. Vuelve a repetir M Bow que el Nuevo Orden Mundial de la información puede contribuir a expandir la libertad de información en todos los países: Es mi sentimiento personal. Pero quisiera añadir otra cosa: Todas las decisiones concernientes a todos los programas de la UNESCO han sido tomadas por consenso de todos los países, comprendidos, naturalmente, todos los países occidentales, sin excepción alguna No quiere el director general de la UNESCO citar a ningún país en concreto, nunca lo he hecho No El desequilibrio actual de la información es enorme Rehuso la idea generalizada de que en los países del Tercer Mundo no existe libertad tirada, para diciembre de este año, si la situación proseguía. Probábalemente, si los Estados Unidos se fetiran, algún otro país occidental anunciaría también su abandono. M Bow insiste en afirmar que no ¡ha venido a España para tratar de este asunto, al que más tarde se referirá. Y, de momento, quiere empezar por el principio. Primero le diré por qué surgió ¡el Nuevo Orden Mundial de la Información. Fueron los países en vfas de desarrollo de los distintos Continentes, empezando por los de Iberoamérica, los que plantearon j el problema, partiendo de una constatación. El 80 por 100 de las noticias que se reciben en el mundo salían del Norte y sé dirigían al Sur, controladas por las cinco grandes sas voces Pero quiero volver a la libertad de información. Es necesario reconocer que se ha convertido en una encrucijada y que en todos los países del mundo los grupos de presión intentan influir en la información, según sus intereses, sean políticos o sean financieros. Esto ocurre en todo el mundo, en todos los países industrializados. Y yo digo ante esto que la libertad no es divisible. Que la libertad es o no es. No existe libertad de información si los periodistas no pueden ejercer libremente y con responsabilidad su labor profesional. Y le aseguro que en muchos países que viven un clima de libertad no gozan de una absoluta libertad de información. Son muchos los periodistas, y lo he podido comprobar, que encuentra