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c El Ejército... y luego los maquis El domingo todos los españoles que no han renegado de su patria se sentían representados por las multitudes que aclamaban a nuestros Reyes y a nuestros Ejércitos cuando desfilaban por las avenidas de Valladolid, la capital donde este año se celebró el Oía de las Fuerzas Armadas. No fueron unas solemnidades, ni unos desfiles, ni unos homenajes rutinarios, ni zarzueleros. Fue una caliente demostración de que todavía, para la gran mayoría del pueblo español, el Ejército es una institución entrañable y secular que no puede desnaturalizarse ni desmoronarse si queremos que España no desaparezca de la historia en este mismo siglo. Pero en el mismo día, los telespectadores que habían contemplado en sus televisores el emotivo homenaje a las Fuerzas Armadas, y, de un modo especial, a la Guardia Civil, que acababa de incluir un mártir más en la lista de los abatidos por la ETA, se vieron sorprendidos por un Dominical en el que uno de los guerrilleros los maquis, que más enfrentamientos tuvo, según él, con las Fuerzas Armadas que les perseguían, y, de un modo especial, con la Guardia Civil, nos cuenta sus hazañas y habla de los asesinatos de sus perseguidores, que tampoco perdonaban a los civiles que ayudaban a los maquis... Y ahora preguntamos: ¿quién es el responsable de esa coincidencia? Un programa dedicado a ensalzar a nuestras Fuerzas Armadas y otro a denigrarlas el mismo día. MM Crítica Nunca es tarde A las diez de la noche de hoy se emite el primero de los cuatro capítufos de la miniserie dramática Nunca es tarde que es una refundición de dos comedias de Carlos Llopis, Nosotros, ellas y el duende y La cigüeña dijo sí La obra, realizada y dirigida por Gabriel Ibáñez, es el típico enredo que deja buen sabor de boca y que discurre en el seno de una familia normal. Hay dos parejas protagonistas, encamadas por Irene Gutiérrez Caba, Pastor Serrador, Jaime Blanch y Verónica Forqué. El principal problema que ha suscitado esta adaptación de dos obras de Llopis es, según Gabriel Ibáñez, el de haberla tenido que Negociaciones colectivas rotas Detrás de la pantalla Ni en el programa dedicado a divulgar y explicar la Constitución y su desarrollo, Dentro de un orden ni en otros espacios informativos se ha tomado, ni se toma, en consideración la ley orgánica 2 1984, de 26 de marzo BOE del día siguiente) reguladora del derecho de rectificación. Sin embargo- -y quizá por ello se hace te omisión- -está destinada a realizar una corrección profunda; es decir, en dirección. a la ética, de la actual degradación programativa del Ente. Básicamente reconoce que toda persona natural o jurídica tiene derecho a rectificar la información, difundida por Radiotelevisión o cualquier medio de cojnunicaGión social, -de 4i echos que le aludan, que considere inexactos y cuya divulgación pueda causarle perjuicio (sic) La denuncia itabrá de- hacerse por escrito al director del medio, dentro de los siete días naturales siguientes a la publicación o emisión del error u ofensa, y en tres días, a partir de la recepción del escrito, la entidad difusora habrá de emitir íntegramente la rectificación de forma gratuita. Si no tuviera tiempo, en razón de la programación, dentro de esos tres días, se buscará un espacio del mismo relieve y la misma audiencia para reparar el error. No cabe duda que la aplicación por uso de la audiencia de esta normativa va a exigir una- remodelactón de la Carta de ajuste ¿por qué no opina sobre ello el abstracto Consejo de Administración? y ello ex- RECTIFIQUE, QUE ALGO QUEDA Pesimismo y optimismo A un hombre tan jovial y excelente presentador como Ramón Sánchez Ocaña se le puede perdonar que inicie su Más vale prevenir con- -digámoslo sincera y afablemente- -este ingenuo disparate: Las cosas en sí no son verdaderas ni falsas, pues todo depende de la forma como las miramos. Se le perdona todavía mejor tal desmán subjetivista si a continuación suelta una catarata de reflexiones capaces de levantar el ánimo del más taciturno, partiendo de que hay que combatir esa actitud de incesante lamento y amargura de quien no piensa en lo que tiene y, en cambio, cavila sobre lo que no üene. Condenamos mucho más 4o s yerros del prójimo que alabamos sus aciertos. Olvidamos que hay gente que nos quiere y mucha más a la que podemos querer y hacer un poco más felices. MARTES 29- 5- 84 Ni siquiera el convenio colectivo más pobre, sumiso y lineal de los hasta ahora firmados- -según fuentes cercanas a la mesa negociadora- -ha sido posible, tras dos meses largos de conversaciones, en Televisión. Las negociaciones han quedado rotas o suspendidas sine die por discrepancias en un tema fundamental, ya recogido en este comentario (ABC, 11- 5) a su debido tiempo: la jubilación forUna escena de la obra zosa, que los autócratas quieren realizar en un decorado cerrado y, imponer a los sesenta y cinco desde el punto de vista del especaños, en duro y crudo, sin tener en tador, el que se vaya a emitir un cuenta que esa es edad productiva solo capítulo por semana, ya que y, en determinadas áreas de creaesto no beneficia el seguimiento ción, nivel vigente de operatividad del hilo argumental. válida. Los representantes sindicales habían concedido un límite, los sesenta y siete años, exigiendo determinadas indemnizaciones. No está por ahí, a juicio de numerosos profesionales, ja vía negociadora plica, de nuevo, el interés de importante, sino en la presión para los autócratas por ocultar la que se prime, de manera satisfacnorma. toria y, además, justa, la jubilación Pero, esencialmente; lo que voluntaria, que es a la que se corrige e innova esta ley en reorientan los países modernos con lación con el Estatuto de Radiotecnología propiciatoria del cuatertelevisión- -cuyo artículo 25, nario, o sea, del ocio colectivo. Ni dedicado al derecho de rectifien uno ni en otro caso los autócracación, deroga explícitamente- -tas aparecen como gestores es la tramitación y la soberanía permeables. de quienes podían evitar o reTienen otra razón subyacente chazar, sin apelación, la delos autócratas para mantenerse en manda: el director general y el el límite señalado de edad. Ojo a la Consejo de Administración. correlación, señalada también en Ahora será un juez de Primera este comentario, como una óptica Instancia quien, de oficio, sí para ver en profundidad la televiconsidera injusto el rechazo o sión del señor Guerra: se hará y la no emisión de la rectificaaprobará en Radiotelevisión lo que ción, convocará al rectificante y para los estamentos funcionariales al director del medio a juicio se haga y se apruebe en el Converbal, dictando sentencia, con greso. El servicio íjue an de pres 4 as pruebas adecuadas, en 1 tar en estos momentos, a título acto o al día siguiente. La veejemplarizador, es el conseguir un lada o descarada impunidad acuerdo de jubilación paralela anterior queda así erradicada. -sesenta y cinco años- -en una Átense, pues, bien los criterios entidad de derecho público con un profesionales quienes han colectivo de once mil trabajadores, convertido el medio radiotelevicon influencia decisiva en la opisivo en franquía para insultos, nión o el sentimiento social. El campo público de ofensas, delichantaje dialéctico empleado, rio de incompetencias profesiosegún fuentes profesionales, es el nales, altavoz de consignas de aceptad esto o peor estaréis ofensivas, predio para desvercon lo que salga de las Cortes Gegonzados, depredación de honerales Los autócratas, como nores e invasión de intimidatodo el mundo comprueba a través des, potro de castigo a valores de las dos Cadenas- -llamadas sociales y fosa común para entambién Condenas -están teterrar las buenas maneras de la ledirigidos convivencia social. ¡Venga, videos! Todo ello no mejora en nada el ¿Por qué no abre un programa permanente el señor Calvifio- sobre el derecho de rectificación que tiene la audiencia. SPECTATOR estado actual del Ente. La jubilación que se discute es un paso más del proceso de depuración profesional emprendido por el cambio socialista a niveles de sociedad y Estado. Y si no, al tiempo. Los autócratas sólo lo obedecen. ABC 101