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LUNES 14- 5- 84- ESPECTAULOS- Crítica de teatro. ABC. pog. 61 Un hombre en la puerta gran recuperación del Lara Título: Un hombre en la puerta Autor: Jaime Salom. Director: Manuel Canseco. Escenografía: Lorenzo Collado. Intérpretes: Manuel Gallardo, María del Puy, Tony Isbert y Julia Trujillo. Teatro Lara. Actuaciones de corte internacional en la primavera sevillana Sevilla. Ángel Orozco Cita en Sevilla la movida musical que ha organizado el Ayuntamiento de, Sevilla entra hoy en su semana grande después de las esperadas actuaciones de Els Comediants y B. B. King, que han sido los encargados de romper el hielo de esta primavera- 84, que por primera vez va a traer artistas de renombre internacional, creando una iniciativa musical hasta el momento inédita en la capital de Andalucía. Para hoy, lunes, está prevista la actuación de la Orquesta de la Radiodifusión de Pilsen, de Checoslovaquia. Mañana será e día de la vieja Nova Canco, con Luis Llac y María del Mar Bonet. El miércoles será La Salsa ia invitada con un recital de Gato Pérez y Rubén Blades, el desconocido autor de temas como Pedro Navaja y otros. El jueves será el segundo asalto del jazz con Monty Alexander y Richi Colé, para que, al día siguiente, La Salsa de Chiquinho Timoteo protagonice recitales que se llevan a cabo en el solar de la Maestranza. La semana se cierra el próximo domingo con un plato fuerte: Ana Belén y Víctor Manuel. sitado de protección. Puesta en el duro trance de optar, es decir, de definir su esencia que tiene que ser el signo de su existencia- -seguimos en el círculo saetriano- -elegirá, según su debilidad, por Berta, que le ofrece más comprensión, más apoyo, más seguridad. Opta en sentido radicalmente contrario a la Cándida de Bernard Shaw. Esta, entre el marido, que la necesita porque es débil, y el enamorado que la atrae porque es fuerte, elige al débil. Miriam, elige al fuerte. Y así es cómo Salom rompe el triángulo y cierra su comedia con una polémica declaración sobre el amor, que ahora sí osa decir su nombre y no como en tiempos de Gide. El triángulo: dos mujeres y un hombre, se rompe por el vértice del varón. Triunfa el amor entre dos mujeres. María del Puy, en Miriam, está: deliciosa de femineidad, riquísima de matices; segura en el decir y honda en el sentir. Julia TrujiNo, en Berta, compone sobriamente, con precisión, una mujer encuadrada en cierto carácter varonil, inteligente y dura; Gallardo muestra una madurez alcanzada, jamás se excede, pero es abundante en matices, y Toriy Isbert compone con seguridad su cometido dé doble de Víctor. Los diálogos entre ambos logran componer hondas introspecciones, válido choque entre dos tiempos de un mismo ser. Canseco ha manejado todo ese delicado material con precisión y finura. Comedia densa, psicológica, de estructura compleja muy bien construida. Salom necesita, quizá, un cierto exceso dé tiempo en el planteo. La acción real se inicia en la última escena del primer acto. Pero e l segundo es magnífico. Uno de los mejores actos del autor. Un hombre en la puerta es obra inusual por su intensidad, su riqueza temática y su construcción. Un teatro qué parecía que ya no se sabía hacer. Justo el éxito. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Marqúese la de ayer, 11 de mayo de 1984, corrió la fausta fecha en que, restaurado, rejuvenecido, se recupera un teatro de hermosa tradición madrileña, el Lara- -larga y alta empresa de Conrado Blanco muchos años- y reaparece, tras cuatro años de silencio, un brillante autor: Jaime Salom. Salvar un teatro es una bella empresa entiende y ha escrito el director general, de Música y Teatro, José Manuel Garrido, y pasando, como debe ser, del dicho al hecho, ha contribuido con el poder de su cargo en la Administración al generoso y arriesgado gesto recuperativo de otro meritorio hombre de teatro: Manuel Canseco. Tal es la noticia, que esta vez el cn tico se siente en el deber de colocar como frontis objetivo sobré el forzosamente modesto y breve edificio de su crítica, quiérase o no, tarea de ineludibles connotaciones subjetivas. La crítica ha de referirse, pues, a la nueva Comedia que Salom nos propone: Un hombre en la puerta Un hombre en la puerta es, para intentar decirlo con sencillez, el problema de un hombre que se plantea un cambio de destino. Sartre habría dicho que ese hombre se encuentra en una situación existencia! Entre su ayer y su mañana ha de realizar una opción. La esencia del hombre, si seguimos el pensamiento sartriano, es la ineludible necesidad de optar. Víctor, en el momento en que el fracaso de su opción política lo expulsa- -y ésta es ya en cierto modo una de sus opciones- -del grupo en que ha luchado, tantea en su pasado lo que podría ser un modo de nueva afirmación para su futuro: un amor de mujer, El tiempo ha introducido modificaciones en los dos personajes que compusieron aquella pareja que piensa que puede ofrecerle en su reconstrucción una fórmula salvadora. Junto a Miriam, la muchacha que en tiempos le ayudó y le amó, hay ahora otra persona, otro amante: Berta, una mujer. Manuel Gallarda, María del Puy, Julia Trujillo, Toriy Isbert y Jaime Salom autor desdobla a Víctor en su figura actual y la figura juvenil que fue, cuando incipiente agitador social conoce á Miriam y es protegido y amado por ella. No es necesario decir que Salom ha logrado con maestría esa delicada, compleja, contrucción dramática. Esa estructura. Los tres personajes, que visualménte Son cuatro, duplican Jos tiempos- pasado, presente- -de manera inteligible, clara, emotiva. El desdoblamiento de un personaje- -ya practicado por el escritor en La piel del limóp -le permite convertir en acción actual, aunque sea evocada en la memoria de Víctor o de Miriam, lo que de otra forma tendría que ser relato, es decir, acción épica, no dramática. Se encuentra, pues, Jaime Salom, al reaparecer tras un largo silenció, en posesión de sus mejores dones y técnicas de autor, cómo resultado de una, sin duda, larga reflexión sobre ellas. En cuanto al pensamiento, éste se manifiesta complejo, atento a diversas inclinaciones digamos polares. La política: ahí se percibe una neta crítica para las ideologías totalitarias, para las intransigencias ideológicas, para las luchas internas por el Poder en Para los efectos de composición geomé- el seno de los grupos políticos. Podría verse trica, o sea, de estructura dramática, Salom la situación actual del escindido PCE, pero dispone, pues, de un triágulo. Todo triángulo, Salom no particulariza. La crítica es extensien la situación dramática, ha de romperse. El ble. Tire la primera piedra quien pueda consiautor se encuentra siempre en una disyun- derarse Hbre del pecado que se denuncia. tiva: por qué lado se romperá. El amor: Salom muestra sus tornasoles. A esa primera dificultad Salom añade otras Víctor es un egoísta. Intenta refugiarse en la dos. La primera, atenerse a las tres unidades mujer a la que por sectario ideologismo abanclásicas- -tan olvidadas- -de acción, lugar y donó. Ignoramos por qué motivos; para intentiempo. Todo acontece, pues, entre esos tres tarlo, se encuentra en el derecho moral de seres- -unidad de acción- -en un solo y romper con su mujer y sus hijos. Si es a su largo día- -unidad dé tiempo- -en la casa conveniencia, su bajo egoísmo queda refordonde vive Miriam- -unidad de lugar- Pero zado. Como muchos ideólogos, su ideología existe un pasado, imprescindible como refe- sirve de justificación a su vanidad y egoísmo. rencia. Salom lo resuelve al modo en que el Berta opta por acogerse al tipo de amor que gran cineasta sueco Alf Sjórberg introduce en todo lo da, todo lo comprende, no pide nada. su versión de Froken Julie de Strindberg, Es un modo de coacción más sutil, pero no menos egoísta que el de Víctor. En el fondo, un desdoblamiento visual de la señorita Julia, su lucha contra la tentación, que para Miriam a la que el espectador ve al mismo tiempo en supone el antiguo amor, es implacable. Misu peripecia trágica con el criado y en su niñez, causa dé esa peripecia. Para ello, el riam es un ser débil, efectivo, inseguro, nece-