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GENTE Iida Calderón triunfa en una excelente comedia Jesús Puente hace la mejor interpretactgft de su vida en ia comedia Esta noche, gran velada de Fermín Cabal, que se representa en el renovado y remozado teatro Ttertín. Licia Calderón! e da la réplica en un difícil papel, prueba de la que sale airosa. Esta noche, gran velada es una de las mijóres comedias sobre la esCena madrileña de hoy: divertida, interesante, tierna, poética, aguda, ingeniosa; un acierto redondo de su joven autor E N el mar sin fondo de la memoria, ese fichero un tanto desvencijado y poco fiable, porque tiende a magnificar cualquier tiempo pasado, hay imágenes que quedan fijas con la persistencia de un acreedor irreductible. El cine, la fábrica de sueños y sombras, ha contribuido a colmar ese arsenal de recuerdos que apuntalan y conforman el paisaje sentimental de tantos mortales. Este prólogo didáctico- nostálgico viene a cuento para recurrir a un hecho cartesianamente irrebatible, al menos cinematográficamente: todos los malos que en el celuloide son y han sido tienen novias con virtudes morales inversamente proporcionales a sus méritos anatómicos. Por traer a colación un botón que nos sirva de muestra, baste citar a la inconmensurable Marilyn Monroe que aliviaba las amarguras cotidianas del duro y maduro Louis Calhern, en La jungla del asfalto Úcia Calderón es algo parecido en Esta noche gran velada de Fermín Cabal, la comedia que actualmente se representa en el teatro Martín. Licia se incorpora así a la galería de heroínas inversas, ingenuas, pero no tanto; malísimas, pero buenísimas; con papeles casi episódicos, pero devastadoras. En esta función es, sencillamente, la novia del manatger el mullido y curvilíneo reposo del perverso guerrero, del representante boxístico que tiene por corazón el número de una cuenta corriente y por cerebro un saco- de marrullerías. Esta mujer, que nació para él mundo del espectáculo en un fin de fiesta del teatro Principal, de Alicante, cuando sólo tenía trece años, ha recorrido un curioso camino en la jungla teatral. De la revista- -forma parte de la panoplia de chicas descubiertas por la inimitable Celia Gámez- -pasó al vodevíl, y de éste a la comedia más ampliamente entendida. Curiosamente, debutó en Madrid como vedette en el teatro Martín, al que ahora ha vuelto con el teatro renovado y muy cómodo y confortable para los espectadores. Licia Calderón, con ese apellido de rotundas resonancias teatrales, está contenta de su trayectoria profesional y triunfa en una comedia interesante, de gran ternura y muy divertida. Licia, con ese nombre al que un poeta lírico se apresuraría a hacer rimar con sustantivos como caricia y delicia, es, mientras tanto, la novia del manager el lado hermoso de la sombra. f B h J, l. G. G. MARTES 18- 10- 83 ABC 85