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MIÉRCOLES 12- 10- 83- CULTURA -ABC, pág. 45 Las esculturas de Picasso Las tendencias artísticas de sorprenden a los berüneses Nueva York irrumpen en Madrid Exposición de su mejor obra plástica Bonn. Ana Perner ¿Pero Picasso también era escultor? Esta pregunta se la plantean muchos alemanes al tener noticias de la exposición que bajo el título Picasso, su obra plástica acaba de ser inaugurada en la Galería Nacional de Berlín occidental. Ciento noventa y nueve obras del artista español ofrecen al visitante una muestra que supera las de Nueva York y París. El tesón de ese gran especialista en la obra plástica de Picasso, que ha organizado la exposición- -Wernes Spiés- ha tenido sus frutos. La crítica alemana especializada ha calificado de gran acontecimiento artístico del año a la exposición de Berlín, que luego viajará a Dusseldorf Pero la recopilación de tanto y tan importante material, procedente de diferentes museos, no podría haber culminado tan bien sin el permiso de la familia Picasso. La viuda, los hijos y hasta incluso alguno que otro nieto, accedieron a prestar sus obras para esta exposición. Se sabe que Picasso mantuvo casi oculta esta clase de obras hasta los años sesenta. No dejaba que abandonase su entorno, justo lo contrario que ocurría con sus cuadros. Sus trabajos plásticos le valían para descubrir formas, ángulos, perfiles que luego trasladaba al lienzo. Pero Picasso empezó a realizar esculturas ya muy temprano, en paralelismo con su obra pictórica. En 1901, durante el período azul modeló su primera escultura. Años más tarde, ya en París, comenzaría su período rosa que coincide con una cabeza de arlequín (1905) presente ahora en Berlín y que da la bienvenida al visitante. Hay, sin embargo, toda una gama de estilos que empiezan con el bronce y acaban incluso con el aluminio, sin descartar el hierro, el cartón, el papel y el cristal. Porque Picasso fue siempre un artista en evolución, pero con la constante de su gran fantasía. Ya de la mano de otro español célebre- -Julio González- que ahora también expone en Berlín, articuló La mujer en el jardín (1929) una de las mejores obras ahora exhibida en la Galería Nacional berlinesa. El hierro forjado ¡que tan perfectamente sirvió al escultor Julio González para plasmar su obra, vale tambiérr a Picasso. Sin embargo, su imaginación desbordaba la idea y el resultado, como ha apuntado atgún que otro crí- Se exhiben en el Palacio de Velázquez Madrid. S. M. Diez artistas, pertenecientes a la más joven e innovadora generación plástica neoyorquina, exhiben, en el Palacio de Velázquez del Retiro, un total de cuarenta y tres pinturas y cinco esculturas en una exposición que responde al epígrafe Tendencias en Nueva York La muestra, organizada por la Dirección General de Bellas Artes, fue inaugurada ayer por el ministro de Cultura. Carmen Giménez, coordinadora de la exposición, advierte que el criterio de selección de los artistas representados- -cuyos trabajos se orientan en una línea de revitalización de la figuración- -han pretendido conjugar la diversidad de las obras con características como el rigor, la ironía, el humor y la espontaneidad. Todo ello en aras de presentar una descripción sintética, pero eficaz del Nueva York artístico. La finalidad de esta exposición- -señala- -es poner de relieve que el arte de hoy es pluralista. Y es precisamente la abundancia de obras de cada artista lo que da sentido al título de la exposición, ya que cada uno de ellos es una tendencia. Eric Fischl, Keithbharing, Bryan Hunt, Bill Jensen, Robert Moskowitz, Susan Rothenberg, David Salle, Kenny Scharf, Julián Schariabel y Donald Sultán, pertenecientes a una misma generación, con la sola excepción de Moskowitz (nacido en 1935) constituyen un conjunto de las más dispares trayectorias e influencias, pese a que todos, y así se señala en el catálogo de la exposición, mantienen una vaga relación con el expresionismo. Pueden contemplarse en esta exposición, que se exhibirá posteriormente en Barcelona y Bilbao para viajar después a París, Dusseldorf y Washington, imágenes clásicas hermanadas con otras más abstractas y expresionistas. Tendencias en Nueva York subraya Carmen Giménez, aspira a informar con mayor perspectiva y actualidad de esa corriente de innovación artística que el tiempo, no sin ironía, ha centrado en la figuración. Los lienzos surrealistas de personajes inspirados en el comic y la televisión, los sones radiofónicos, la explosión de color y sonido de un reducido recinto iluminado en tonos fucsia, una chimenea y una tinaja de. dos metros de altura, son algunas de las piezas y ambientaciones que el público podrá admirar en esta muestra, a cuya inauguración asistió también el artista Keith Haring, que se entretuvo en pintar un enorme mural violeta sobre fondo amarillo. La juventud de estos creadores- -algunos no han cumplido los treinta años- -no ha sido obstáculo para el reconocimiento de la crítica y el público estadounidense. Valiéndose de cualquier imagen, seleccionada al azar y aplicada a un formato standard Donald Sultán encama en sus cuadros la noción de que todo, salvo él significado, puede llegar a fabricarse en pintura El pintor, Julián Schanabel, por su parte, no muestra el más mínimo interés por la cultura, la sociedad o el trabajo; se limita a insinuar en el lienzo un profundo miedo biológico para ir, en propias palabras, comprendiendo de qué va la vida En este repaso a las obras y a sus autores, nos encontramos con el surrealismo pop del que hace gala Kenny Scharf para invitarnos a viajar a través tel tiempo. Pablo Picasso tico. Y es que el discípulo Picasso supera al maestro González. Picasso, que solía buscar piezas de chatarra en covachuelas de hojalateros y talleres mecánicos, componía luego con ellas sus tradicionales ensoñaciones. Así, por ejemplo, esa cabeza de toro tan real hecha de la abstracción de un manillar y un sillín de bicicleta, o La Guitarra de papel (1912) con elementos tan simples como el cartón y la madera. Ha muerto la escritora María de Gracia Hách Ayer murió en Valencia la escritora María de Gracia Ifach. Mujer de exquisita sensibilidad, azotada por los duros vaivenes de la vida, pasó los últimos tiempos trabajando calladamente. Su última aparición pública fue a finales del pasado año, cuando recibió uno de los accésit del premio Sara Navarro de cuentos. Su obra Miguel Hernández, rayo que no cesa está considerada como una de las mejores biografías que se han hecho del poeta oriolano. Recientemente publicó una antología comentada de Manuel Machado, en la que María de Gracia Ifach- cuyo verdadero nombre era Josefina Escoláno, viuda de Ribes- -analizaba y comentaba de manera magistral la obra dei mayor de los Machado. En Temas de España de la editorial Taurus, había publicado también una antología de cuatro poetas españoles: José Hierro, Blas de Otero, Gabriel Celaya y José Luis Hidalgo. De este último poeta- -del que había sido amiga y protectora hasta su muerte- -publicó en Santander una antología con un profundo estudio de su obra. En medio del- trajín del estudio de las obras de los demás y sus ensayos en Las Provincias La Estafeta Literaria o ínsula María de Gracia Ifach, que ha muerto a los setenta y ocho años, publicó un delicioso libro de cuentos titulado Locura la vida es