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MARTES 19- 7- 83- ESPECTÁCULOS -ABC, póg. 57 Variedades jazz Bananas enVitoria Jaco Pastorius abrió el Festival de Jazz de esta ciudad Vitoria. A g u s t í n J i m é n e z e n v i a d o especial En la muerte de Tomás Ríos De forma casi inadvertida, el pasado día 16 se nos fue para siempre Tomás Ríos, que alcanzara gran fama en España al frente de su orquesta en los años cincuenta. Apenas una esquela en el periódico ha, servido de epitafio público para un hombre que hizo bailar a miles de parejas con canciones como Se va el caimán -tema del que efectuó- uno sus más conocidos arreglos- Sabrosona y Bendita en aquellos tiempos en que ios ritmos tropicales, el mambo, la guaracha y el cha- cha- cha hacían furor entre las parejitas en edad de merecer- ¿cuántos idilios se habrán trenzado a los sones de esas músicas evocadoras? Tomás Ríos nació en La Coruña, en diciembre de 1912. Su padre era un hombre de negocios y su madre maestra de escuela y profesora de solfeo; de ella le vino la afición por la música, que le condujo, desde muy pequeño, a estudiar violín. Muerto su padre, el futuro violinista marchó a Cuba con su familia a tos doce años de edad. El ambiente habanero, lleno de ritmo y color, afianzó en él aún más la vocación musical. Apenas con dieciséis años, aferrado a su violín, debutó en la orquesta del teatro Rialto, poniendo música a las películas mudas que se proyectaban en el local. Con el advenimiento del cine sonoro ese trabajo se acabó. El joven músico, sin arredrarse por las dificultades, formó una orquesta de doce profesores para lanzar canciones ligeras, con la que debutó en el teatro El Encanto, de La Habana, interpretando las canciones de ta película Ramona con su famoso vals, y Angela mía de la película Él séptimo cielo A partir de ahí el éxito té empezó a sonreír: ampliación de la orquesta, paso a una emisora de radio y el salto a Nueva York- -donde popularizó temas como Toda una vida Santa Marta y El paragüero esta última compuesta por él- fueron algunos de los pasos sucesivos en la carrera ascendente de Tomás Ríos, que, ansioso por; regresar a E paña, se enroió en la orquesta de Ernesto Lecuona, dónde permaneció seis meses, antes de formar su propio conjunto, ya en nuestro país. s La popularidad en España le vino de la mano de Radio Madrid, donde en seis años lanzó más de quinientas canciones, en un programa titulado Tomás Ríos y su orquesta El violinista estuvo sentimentalmente unido a la bailarina y coreógrafa Pilar López, pero la unión naufragó y cada uno continuó su camino por separado. Con los años sesenta y la irrupción de nuevos ritmos, alejados de su estilo, jsu popularidad se enfrío, aun- que su música siga, aún hoy, viva en el corazón de tantos y tantos aficionados que intercambiaron sus primeras frases de amor al ritmo romántico y nostálgico de la orquesta de Ríos. Descanse en paz. J. I. G. A los viente años Jaco Pastorius no aceptó ser bajo de Jimi Hendrix porque ya entonces sabía qué música quería hacer De vivir ahora, Jimi Hendrix no lo querría así se lo regalaran. El lunes abrió Pastorius el Festival de Jazz de Vitoria. Entre los intérpretes que lo continúan, es un aburrido telonero, inscrito en un estiló que podríamos llamar, calcando el nombre de un género afín El morro- jazz Un telonero recalcitrante. Dos horas larguísimas duró et tostón del susodicho con su sexteto The word of mouth, seis músicos- -saxos, fiscornio, trompeta, guitarras, teclado y al modo de Weather Report, del que Pastorius es subsidiario, tenderetes separados para la batería y las demás percusiones- -que, de momento, no accederán a la poltrona de la historia. Pastorius salió a la escena del polideportivo de Mendizorroza monamente ataviado de new wave al viento la rubia melena, ese fleco que, fotografiado a contraluz de psicodelia, es tan resultón en las revistas de pop y en las películas hueras de recursos. Chulete de la vertiente hortera, descargó la coreografía rebullendo entre su grey, afinando saltitos de pasillo de apartamento, apuntando sentencioso el índice como diciendo basca, estad al loro, mirad esto qué lindo, aplaudid ahora al batería Mick Jagger en mucho más guapo. Sus tiernos mohines recomponían trazos de seriedad cuando el poeta rendía genuflexiones a la luz eléctrica, dialogaba con el sintetizador paseando las uñas por el asta de su matraca y cuando, supremo gesto de rebeldía cósmica, arrojaba al suelo su arma de ruidos y abandonaba el escenario, atenazando de dilemas al espectador porque, si como deseaba, Pastorius no volvía, su yacente fábrica de estropicios haría bordón de sílabas om toda la eternidad. Pero tornaba. Arreciaban el funky y el reggae Sádico de la marcha- -o porque a esta altura ya no oía nada -apretaba hasta el fondo el volumen de la columna. Desabastecido de música buscaba desgoznar los tornillos que nos sujetan el tímpano. Su vecino de guitarra, Mike Stern, un blanco desangelado, debía pensar que es mejor tocar en un festival que en el pasillo de un metro. Ai negrito calipso de los teclados se le desgañifaban los muslos: A l final de cada frase una corriente lo descocaba, lo espantaba como a gracia al diablo en un auto sacramental. Él percusionista era un gigante pélvico y tremendo, una conga de sexo para turistas de la piñapiña, colada Contento en el latifundio de Pastorius, predicaba en creóle adelantaba al frontispicio su huma: nidad para abrazar al chico por sobre su tambor afilado hacia los agudos. Al menos, el batería redoblaba claro y el saxo y la trompeta introducían quejidos densos, fuera de tanto relumbrón enemiga de los rincones. Porque la música era tan simple que el único polirritmo era el contraste dé la percusión con el vaivén del improvisado abanico que hacía posible la respiración en el atufe del recinto. Sin embargo, gran parte del público lo pasó bien. Huyendo por los pasillos para alcanzar los primeros la salida, oímos algunos que Pastorius atacaba de nuevo la antífona de. seis compases con que había iniciado el recital. Aún le sobraba cuerda. O se le había rayado él disco. Festival Iberoamericano de la Canción Bolivariana Caracas. Efe Ha comenzado, en el Puerto de la Cruz, al este de Venezuela, el Festival Iberoamericano de la Canción Bolivariana, con la participación de figuras de fa canción de veinte países. El festival, organizado en homenaje a Simón Bolívar, con Riotivo del bicentenario de su nacimiento, recorrerá diversas ciudades del país, para finalizar en Caracas el próximo 23 de julio. Este Certamen, que ha sido coordinado por el compositor Rafael Salazar, los cantantes Ali Primera y Lilia Vera, y por el grupo folclor Bentealla, persigue, además de homenajear al Libertador, lograr acercamiento de Iberoamérica al folclor regional de Venezuela y estrechar los lazos de amistad entre los pueblos Iberoamérica. Busca, también, la proyección en Venezuela de un mensaje solidario de paz y dignidad de los pueblos del área, a través de sus más genuinos representantes del canto y la poesía social, así como contribuir al fortalecimiento de los valores culturales de los pueblos. Entre los participantes destacan Gabino Palomares y Osear Chávez, de México; Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy, de Nicaragua; el grupo Moneada y Pablo Milanés, de Cuba; Chico Buarque y Milton Nascimento, de Brasil; Ángel e Isabel Parra, de Chile; César Isella, Quinteto Tiempo y Armando Tejada, de Argentina, además de otros cantantes sudamericanos. Novedades de la quincena musical de San Sebastián El Ayuntamiento de San Sebastián, que organiza aguálrnente la Quincena Musical en la capital guipuzcoana, ha hecho público el programa para la cuarenta y cuatro edición del Certamen, que tendrá lugar, entre los días 21 de agoste y 1 de septiembre, en distintos centros de esta ciudad. Para este año se han incluido algunas novedades, que se pueden agrupar enJtres bloques: Ciclo de Música de Cámara Festival de Cine Musical y Cursos de Música, en colaboración con la Universidad del País Vasco. Para los conciertos, que se celebrarán en el teatro Victoria Eugenia, se cuenta con la presencia del Ballet de Antonio Gades, que ofrecerá su creación Carmen inspirada en la obra de Próspero Merimée; y con la orquesta MBFL de Hamburgo, que, junto al Orfeón donostiarra, interpretarán fragmentos de Tamhauser de Wagner. También está previsto, como complementó del programa, un recital de Edith Mathis, de la Orquesta Sinfónica de la Radiotelevisión Soviética. VENDO CHALET GRAN LUJO vivienda permanente precioso jarctírt- pisetna, baratísimo. 4317170