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XII ABC Los n o m b r e s del 2 0 0 0 SÁBADO CULTURAL 9- juHp- 1983 zDiálogo de la Lengua. permiso d mis crítir eos lectores, razones ü cortesíar; y dé- esclarecí- miento me fuerzan a tocar, por 2 tercera vez, el inagotable tema de las preposiciones de dativo y acusativo. Es el caso que don Francisco Serian Castilla, catedrático de la UnivseísMad de Oviedo, me esferibe uña cártama ¿propósito de mi controvertido ejemplo: castor construye sus viviendas a orillas de ríos y lagos, dándolas, hasta un metro de altura ejemplo que, dicho sea de paso, provenía, más s menos literalmente, de uno de los muchos textos gramática les que sé deslizan por mis manos. Una muchedumbre de cartas me alarmó y anegó mi JUICIO. El gerundio dándolas hacía en la oración oficio de dativo y rió de acusativo, y; por lo tanto, debería ser dándoles. Repliqué, y me di a partido. Y ahora, el catedrático de Oviedo, me escribe en términos amabtes y halagadores que el pudor no me consiente reproducir. Copio, sí, su docta lección, qué es como sigue k ON José María Bermejo, en la s o i e del vivir poético No es un azar, dice, haber visto la primera luz en el cacereño valle del Jerte, porque aquí es más fácil ser poeta, porque es, dice, uno de esos lugares mágicos donde el verso florece af son de los latidos í liincos. José María; j 3 ermejo cree en ésta ventajosa herencia, ais igual que los demás creen en su poesía desde que publicara, hace ya una década, su Epidemia de nieve Más recientemente ha f publicado Desolación del ansia -premiado con el Ciudad de Badajoz, y el Juan Ramón Jiménez, al mejor libro de jóvenes poetas- y se ha José Marta Bermejo aventurado en los Campos dé la narrativa con Soliloquio obra también premiada con el Ateneo- Ciudad de ValladoMa. Bermejo, además, ejerce el periodismo, y desde esta atalaya otea a diario los vientos, brisas y remolinos del cielo poético. -Has dicho alguna vez que eres poeta por instinto -El instinto me lleva a la poesía, sí. ¿Con qué propósito? Es un medio de aprehender la realidad y de buscar la trascendencia. ¿Cuál es entonces tu oferta poética? -Pienso que aunar la audacia formal con la hondura expresiva. -La audacia formal puede caer en hermetismo puro. v r- -Sí, lo sé, pero yo lo evito pues mi deseo es volver a, a fuerza del lenguaje, a su emoción, a su misterio, a su estremecimiento... ¿Qué queda de aquel mayo del 68 que os definió géneracionatmente? -Seguramente lá rebeldía contra la conformidad. ¿Aún té sientes identificado con esa generación? í- -Me siento un poco solitario, un francotirador... ¿Como reflejo, tal vez, de una sociedad más honda? -Puede ser... El terror del límite, el deseo de trascender, la fugacidad de lo humane pueden influir en ello. ¿Buscas, por así decirlo, una salida mediante el verso? -En efecto, pero sin evadirme de la realidad; a esto alguien le ha llamado misticismo pagano y creo que con razón. ¿Qué papel juega lo simbólico y lo mágico en tu obra? -r s como una plataforma donde se encuentran, nebulosamente, to humano con lo trascendente. ¿Vida y poesía han de ir unidas o no tienen porqué? -Para mí, sí; es el vivir poético en el que el poema no es más que el rebose de la- ¿Y si no! ocurre así? -Entonces aparece la dualidad, la contradicción, la verborrea... ¡Cuántas veces es mas poético el silencio que la palabra! ¿Crees que las nuevas generaciones apuntan en esta dirección? -Es difícil dar una respuesta tajante; son más personales, más cotidianas, más sensuales y subjetivas: por aquí van. ¿Es el poeta necesariamente un margenado? -Hoy, sí. Y mientras sociedad y casta de poetas no rompan sus propias alambradas, fa poesía estará marginada. ¿QUNCXN vida. M L CASTOR Y SUS VIVIENDAS del mejor modo mis obligaciones, pero conozco a hombres que trabajar en mi oficio a regañadien- tes. Las preposiciones hasta hacia por sin sobre con de desde en y otras muchas expresan relaciones circunstanciaies, pe suerte que son tres los compjerherftós: del Verbo: acusativo, dativo y circunstancial. Espero que haya interpretado bien la carta de don Francisco Serrano Castilla, aunque no crea yo que estas líneas, le sir- van, como ótras- rnísis, de las que dice que le interesan para sus clases universitarias, dé satisfactoria respuesta. Y doy por sellada la controversia que me ha planteado una lista de lectores queme parece incalculable, porque ha superado la centena, unos de morro y otros indecisos. VALE. -Todos ustedes saben que él adverbio afirmativo sí está llamado a d e s a p a r e c e r en el idioma de Don Quijote y Sancho. Ahora se dice vale que fue un día presente de indicativo del verbo valer ó sustantivo equivalente a un papel, bono, boleto, cosa que sirve para entrar eri algún Mi- nisterio, teatro, reunión, comidas, corporación y otros lugares, ora santos, ora profanos o crípticos. Se dice vale en lugar de sí o sí, señor (esto último nos lo enseñaron de chicos en el colegio) Pregunto por teléfono: ¿Está ef señor ministro? Respuesta: No. Está reunido. ¿De parte de quién? Yo soy Celestino de la Vega; Vega, no Vegas. Dígale que me llame. Respuesta de golpe: VALE. Y el postulante, que viene del pueblo, se queda hecho una pieza, ¿Qué vals ese vale Llamo a mi librería: Mándenme a casa los libros. Respuesta: Vale. ¡Qué rara manía! A mí en un principio me sonaba como si me mandaran con cajas destempladas. En latín vale significa adiós que lo pases bien que tengas buena salud En la antigua Roma se usaba esta abreviatura S. V. B. E. si estás bien, me alegro (si vales, bene est) del verbo valeo, valere Y vale o sea, adiós que ustedes lo pasen bien es la última palabra que Cervantes puso a su Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha ¿Qué razones han podido convertir el adverbio sí en la palabra vale adiós, que. había pasado del latín al español como señal de despedida El lenguaje evoluciona misteriosamente, y por sí soto. Los franceses dicen d ac d accord pos ingleses, o key como los yanquis. Me permito exponerle mi modesta opinión sobre, uno de los ejemplos que cita en su artículo Le, lo, la, les, las Creo qué en él ejemplo dándoles hasta un metro de altura, no es complemento indirecto hasta un metro de altura. La preposición que lleva- -hasta- -y la función que realiza no son de complemento indirecto, sino del llamado circunstancial por la: gramática tradicional Esbozo dé una Nueva Gramática de la Lengua Española de la RAE, 3 4.9, páginas 375- 376) y aditamento por la gramática funcional del maestro Emilio Alarcos Llorach, tan clara y científica, o bien interpretando hasta como adverbio, el complementó directo seria ufl metro dé altura (dándoles- -á ellas, fas: vivienr; das- -un metro de altura) Y si el complemento es directo y hasta, preposición y no adverbio, volvamos la oración por pasiva y tendremos: Hasta un metro de altura son dadas por el castor a sus viviendas construiáas a orillas dé ríos y lagos. Y tendreiajos una oración perfecta de pasiva, que denotaría la existencia de un complemento directo, un acusativo, propio del verbo transitivo dar dar un metro de altura a sus viviendas El complemento directo, como dice el catedrático de Oviedo, señor Serrano Castilla, es un metro dé altura, y, si es directo su verbo en la forma dé gerundio exigiría en verdad el pronombre les y no las aun cuando se trate realmente de un complemento circunstancial, el cual, según dice el academice y precioso Esbozo de una Nueva Gramática denota el modo, lugar, tiempo, causa, medio o instrumento de la jabcióñ verbal, como cuando decimos: Cumplo EL BRÓCENSE