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LUNES 30- 5- 83 NACIONAL 1 ABC, póg. 19 Los Reyes presidieron el desfile que cerró los actos de la Semana de las FAS Garaicoechea fue abucheado y la Guardia Civil, aplaudida Burgos. María José Méndez, enviada especial El desfile militar que ayer presidieron Don Juan Carlos y Doña Sofía fue el brillante colofón de una semana dedicada por entero a homenajear a la bandera nacional y a las Fuerzas Armadas. Siete mil quinientos hombres recorrieron los dos kilómetros de la calle de Vitoria entre los calurosos aplausos de un público, en número imposible de calcular, que llenaba las tribunas situadas a lo largo del paseo. El fervor ante el paso de la Guardia Civil y el abucheo generalizado dirigido al presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, son dos notas a destacar en la jornada histórica que vivió el pueblo de Burgos. Porque Burgos ayer se volcó al recibir a los Reyes y al paso de los miembros de las Fuerzas Armadas. Poco después de las doce de la mañana llegaron al lugar del desfile los Reyes, en coche descubierto y escoltados por la Guardia Real a caballo; desde un podio escucharon el himno nacional y tras saludar a las autoridades civiles y militares subieron a la tribuna desde donde Don Juan Carlos- te píe en todo momento- -siguió el desarrollo del desfile. En la tribuna de la Familia Real también ocuparon sus puestos el presidente del Gobierno y el ministro de Defensa, que vestían chaqué, y los cuatro componentes de la Junta de Jefes de Estado Mayor. La tribuna de la Familia Real, con un gran tapiz de fondo, es la misma que se utilizó el año pasado en Zaragoza cuando por primera vez, debajo de las faldas de terciopelo rojo, se ocultaba el blindaje, unas planchas de acero encargadas especialmente a la fábrica de Trubia. A la izquierda del Rey, en otra tribuna, se situaron los presidentes del Congreso y Senado, del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial y los ministros de Justicia, Interior, Presidencia, Cultura, Transportes y Administración Territorial. En la misma fila se encontraban los presidentes de los entes autonómicos de Castilla y León, País Vasco, Cantabria, Rioja y, por último, el alcalde de 1 Burgos. Detrás, otras autoridades políticas y en la última fila las mujeres del presidente y ministros. La tribuna situada a la derecha del Rey la ocupaban numerosas autoridades militares, sobre todo de la VI Región Militar. Hay que resaltar que el ministro del Interior, Barrionuevo, llegó con unos minutos de retraso, pues se había desplazado, a primera hora de la mañana, a Pamplona para asistir al funeral por los dos guardias civiles asesinados el sábado en atentado terrorista. También el Rey, por decisión personal, viajó ayer- -antes de presenciar el desfile- -a Pamplona para dar el pésame a los familiares de los dos miembros de la Benemérita. El capitán general de lá VI Región Militar, Juan Vicente Izquierdo, abrió el desfile. Tras él, el mando. de la Agrupación Motorizada y las banderas de estas unidades, mientras él público se ponía de pie para saludar su paso. Dentro de las unidades motorizadas desfilaron del Regimiento de Artillería de Campaña número 46, un batallón mixto de ingenieros número LX 1, batallón de Infantería San Marcial número 7, grupos del Regimiento de Pontoneros, grupo regional de Sanidad y Damas Auxiliares y la Unidad Motoacorazada del Tercio de lá Armada, entre otros. Las tropas de a pie desfilaron al mando del general jefe de la Brigada de Defensa Operativa del Territorio número VI y comenzó con el paso de un Regimiento de la Guardia Real, al que le seguían todas las banderas de las unidades. Después, los componentes de las Academias de Tierra, Armada y Aire, la Academia de Suboficiales, Grupo de Regulares Tetuán número 1, Segunda Bandera de Paracaidistas Roger de Lauria Compañía de Esquiadores y las de Operaciones Especiales número 62 y 61, de guarnición en Bilbao y Burgos, respectivamente. El desfile tocaba a su fin y llegó el momento del paso de la Guardia Civil; entonces todo fueron vivas y aplausos. Desde las tribunas y balcones, una verdadera lluvia de claveles rojos y amarillos, confetis, cintas y papeles recortados inundaron la calle de Vitoria. Desfiló la Compañía de la Guardia Civil del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro, de la Guardia Civil Auxiliar y del Grupo Antiterrorista Rural. El público, puesto en pie, gritaba emocionado. También en la tribuna de autoridades se notó el paso de la Guardia Civil: ministros y presidentes de los entes autónomos se pusieron en pie, mientras tres personas permanecían sentadas: el ministro de Justicia y los presidentes del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial. Las miradas de dirigieron a ellos, al tiempo que se escuchaban comentarios indignados por esta actitud. Por sú parte, el desfile aéreo, que cruzó el cíelo de Burgos al tiempo que pasaban las unidades terrestres, no pudo ser completo, ya que la niebla, que luego se despejó, impidió el despegue de algunos de los aviones. Los Reyes, el Príncipe y las Infantas abandonaron la tribuna, y tras escuchar el himno nacional subieron a sus respectivos coches y dejaron el lugar del desfile. Desde allí se trasladaron al hotel Landa, donde ofrecieron una comida a las fuerzas participantes en el desfile; tras ella emprendieron viaje de regreso a Madrid. Boyer encontró buena receptividad en EE UÜ Madrid El ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer, regresó ayer de Estados Unidos donde, según sus propias palabras, ha encontrado buena receptividad a las líneas generales de la política española. Boyer se entrevistó con hombres de negocios y banqueros interesados en intercambios comerciales con España. A su llegada a Madrid, Miguel Boyer manifestó que el propósito de este viaje no era un objetivo concreto, sino de carácter general, para explicar, sobre todo a los medios financieros, las posibilidades de la economía española y la política económica española en general. Añadió que creía haber conseguido este objetivo y que la experiencia no es la primera ni la última, ya que hoy mismo comienza en Madrid una serie de reuniones entre representantes de varios países y miembros de Gobiernos. Sobre la respuesta encontrada en Estados Unidos afirmó que hay una receptividad muy buena y que entienden, en general, tanto nuestras dificultades como las perspectivas positivas para el futuro, Añadió que espera buenos resultados de toda la acción conjunta, no de este viaje únicamente, que no es más que un elemento de esta acción, dada la confianza genera! que hay en muchos medios económicos internacionales respecto a la situación española. En cuanto a la reactivación económica internacional y el papel de Estados Unidos como país más capacitado para iniciar esa reactivación, Boyer afirmó que es un hecho real que la economía de Estados Unidos, después de haber tenido una recesión en 1982, que ha sido la más seria desde la posguerra, ha pasado prácticamente a una fase de expansión. Lo qué existe, afirmó, es una doble duda. Por una parte, si esa expansión puede durar el tiempo deseable, porque los problemas causados principalmente por el gasto de armamento generan unos altos tipos de interés y eso está produciendo unas tensiones enormes en toda la economía mundial y en la propia economía norteamericana, con el riesgo de abortar la recuperación. En segundo lugar, continúo Boyer, porque el comercio internacional debe gravitar sobre unos problemas muy serios: endeudamiento de los países iberoamericanos y dificultades de los países productores de petróleo, con la caída de los precios de los crudos, y todo eso hace que la reactivación de algunos países, que ya es un hecho, no se esté propagando al resto y cree dificultades en otros países. La figura del día MIGUEL BOYER Miguel Boyer, ministro de Economía y Hacienda, regresó ayer de un viaje por Estados Unidos en el que explicó a financieros y empresarios de aquel país las directrices de la política económica española. El éxito del ministro se ha fundado en esta frase: Miramos a los Estados Unidos no sólo como una gran potencia... sino también como fuente de inspiración y de liderato mundial en la gran tarea de reconstruir un sistema de mercado libre y asegurar la prosperidad internacional. El presidente del Gobierno, varios ministros y el propio Boyer participan en un Encuentro que hoy comienza en Madrid con grandes empresas internacionales para exponerles directamente la política económica del Gobierno.