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ABC, pág. 70- LA FIESTA NACIONAL -SÁBADO 23- 4- 83 Ni cesan los llenos, ni cesa la lluvia Espartaco demostró en la séptima de Sevilla que la juventud manda Sevilla Nos empieza a pesar la feria como una losa. Y no es porque artísticamente vaya mal ni mucho menos, sino por lo deprimente que resulta correr bajo la lluvia, calarse en los toros, andar por una ciudad, alegre por naturaleza, entre paraguas, con un tráfico imposible y un ambiente más propio de una capital norteña que de la alegre ciudad andaluza. Todo sea por ganarle la partida a la séquía, por sacar una miajita al cuello de tanta pena, que se agravaba todavía más con esto de no, caer una gota de agua, porque nunca como este año hemos percibido la crisis, a todos los nive les, en la incomparable capital hispalense. La feria, los restaurantes, los bares no están contando con aquellas José Antonio aglomeraciones de anCampuzano taño. El paro quizá se note más que en ninguna parte en Andalucía. No deja de sorprenderme que los bares cierren muy pronto, en plena feria, aquellos bares entrañables que recorríamos con Antonio Díaz Cañábate, José María de Cossío y Sebastián Miranda durante tantos años, cuando aquella Sevilla, que ahora nos quieren convencer algunos de que era una ciudad aterrorizada, cuando en realidad la capital hispalense era una fiesta toda ella y la animación se vivía iTiucho más de ese campamento festivo que componen las casetas de la feria. astados que impriman emoción y transmitan inquietud a los grádenos. Alvaro Domecq es un gran ganadero, un enamorado del toro de lidia. Y puede- -y debe- -conseguirlo. Es un desafío que se debe hacer a sí mismo. Así va la feria de Sevilla (Incluidas las dos corridas de prefería) A. T. E. Or. V. Av. Paco Ojeda Emilio Muñoz Curro Duran Espartaco Paquirri Luis Feo. Esplá... J. Luis Galloso... Feo. Ruiz Miguel Manolo Vázquez. Antoñete Rafael de Paula. Manolo Cortés... Julio Robles Manolo Arruza... Juan Mora Curro Romero 2 4 1 2 1 2 1 2 2 4 2 4 12 12 2 4 1 2 1 2 12 1 2 1 2 1 2 5 10 4 2 2 1 1 11 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 4 1 2 1 1 2 1 1 0 0 0 0 0 0 O 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Se le fue El primer toro se te fue a José Antonio Campuzano. Yo no sé lo que le pasa a este torero, que no acaba de cuajar. Se le verr posibilidades, pero pierde fa cabeza en tos momentos decisivos de su carrera. Si exceptuamos su soberbia actuación con los guardjolas el pasado año, su ya larga trayectoria ha transcurrido bajo el mismo denominador común; una desesperante irregularidad. La primera faena de Campuzano, que alcanzó momentos brillantes, se difuminó por algunos muletazos, qué emborronaban los de calidad, pues José Antonio no termina de cogerle la velocidad a los toros. O se adelante o se atrasa. Cuando le ocurre esto último, que suele suceder con harta frecuencia, los toros le puntean los engaños, te enganchan la muleta y su tarea se desluce. José Antonio Campuzano escuchó una ovación cuando mató su primer enemigo. Podía haber dado la vuelta al ruedo, pero no quiso. Había palmas suficientes. En mi opinión se le fue el toro. Estaba obligado a cortar las orejas, pero no fue capaz. El otro se lo brindó a su hermano Tomás, que se quedó fuera de los carteles de la feria de Sevilla. José Antonio no pudo vengar a quien sin duda debería figurar en los carteles de la Maestranza por méritos propios. El toro, sosísimo, no le ayudó. Esta vez queda disculpado. A. Número de actuaciones. T. E. Toros estoqueados. Or. Orejas. V. Vueltas al ruedo. Av. Avisos. Alvaro Domecq Después de un invierno de operaciones y sustos, Alvaro Domecq, completamente restablecido, ha podido comprobar el juego de sus toros en la Maestranza. La corrida, bien presentada, quizá la más seria que se ha lidiado hasta ahora en el coso del baratillo en lo que va de feria, ha resultado bonancible, pero exageradamente sosa. Toros faltos de temperamento y de movilidad, en parte por un posible exceso de peso y por otra porque el que fuera gran rejoneador busca con ahínco el toro para el torero y debe convencerse de que el público está más por el picante, por el temperamento que lució por ejemplo la desigual, pero interesantíEspartaco sima corrida que envió el otro día Fermín Bohórquez. Me gustó el que abrió plaza, un animal de noble y larga embestida. También se dejó torear el primero de Juan Mora y el primero de Espartaco, pero, insisto, en que el público y estos toreros jóvenes de hoy están más por el toro que repite, si se vuelve a imponer eso de dejar la muleta en la cara para hilvanar los pases. Para torear bien ayer, hoy y siempre se precisa de un toro que se revuelva con celo, buscando el engaño con ansias de alcanzarlo. El toro que se para, que se aborrega, que se aburre, desespera a estos toreros jóvenes y aplana al público, que es el primero que está ávido de acción, de desplazamiento de los animales de acá para allá, de Ministerio de Economía y Hacienda Por este Ministerio se precisa proveer de uniformes de verano al personal subalterno adscrito a Dependencias Centrales y Provinciales, por cuya razón se pone en conocimiento de todas aquellas casas a las que pueda interesar su c o n f e c c i ó n que de acuerdo con la resolución publicada en el BOE del día 20 de abril de 1983, en la Oficialía Mayor del Ministerio, sito en la calle de Alcalá, número 11, en las horas de oficina de los quince días siguientes a la publicación de este anuncio, pueden informarse de cuantas particularidades interesen para la realización del servicio, terminando el plazo para la presentación de ofertas a las trece horas dej día 9 de mayo del corriente año, siendo el importe de los anuncios por cuenta del adjudicatario. Madrid, 20 d. e abril de 1983- -El director general de Servicios. Espartaco sale a por todas Recibió a sus dos toros con largas cambiadas de rodillas en la puerta del chiquero. Hizo todo lo que sabe, incluso pasándose como dicen ahora, pues el excelente sobrero de Joaquín Barral, que sustituyó a otro de Alvaro Domecq, devuelto justamente por cojo, lo trasteó en demasía. Le sobraron dos series de naturales. El joven torero de Espartinas, escasito de arte, anda sobrado de corazón. Se arrima como una fiera. Sale a por el triunfo con arrojo e ilusiones novilleriles. No tiene mala técnica y además es de los que van entrando en el retorno, en el beguin the beguine a la vieja e imperecedera costumbre de ligar los muletaJuan Mora zos, de relacionarlos los unos con los otros. Está comprobado que el público responde. Se mete en las faenas con enorme prontitud. A Espartaco tampoco le ha fallado la mágica pero dificilísima fórmula, que levante a la gente de los asientos. Cortó la oreja de su primer enemigo y pudo llevarse las dos del sobrero de Barral, si no llega a excederse en instrumentar pases y más pases, estirando como chicle una faena que ya tenía los trofeos más que ganados. La cosa quedó en otra oreja que el chaval paseó triunfalmente por el redondel. Papeleta Difícil papeleta tenía Juan Mora, que venía a sustituir nada menos que a Emilio Muñoz. El chico de Mirabeleño se olvidó de pasadas aceptaciones y salió dispuesto a torear poniendo alma en su quehacer. Su primera faena pudo ser de oreja. El muchacho se la jugó con enorme corazón, una valentía que no le conocíamos. Lástima que la espada y su larguísima faena le llevan hasta un aviso, pero el público le ovacionó muy fuerte, reconociéndole sus méritos pese al recado presidencial, obligándole a dar la vuelta al ruedo. El sexto era una burra. No andaba. Juan Mora se metió entre los pitones. Anduvo con verdadera vocación de triunfo, costara lo que costara. Muy meritoria toda su labor, preñada de ganas de ser torero, que es lo menos que se le puede pedir a un hombre joven que acaba de tomar la alternativa. Bien, chaval. -Vicente ZABALA